Opinión

Sólo si cayéramos en la trampa de tomar por simple ingenuidad la demoledora lucidez con que Paul Valéry supo aludir al poema como “esa oscilación prolongada entre el sonido y el sentido”, sería posible obviar que semejante artista pudo adelantarse así a lo que un científico como Noam Chomsky iba a generalizar, mucho más tarde, definiendo a toda lengua como “una particular relación entre el sonido y el
“…Yo la juzgo eterna, como el agua y el aire…”J.L. BorgesHacía diecinueve años que no pisaba las calles de Buenos Aires.
La integración sudamericana no ha de ser, a nuestro criterio, tan sólo un fenómeno económico sino también educativo y cultural, de aprovechamiento tecnológico y de reducción de la pobreza, de seguridad y defensa así como de conjuntado esmero del unánimemente rotulado “medio ambiente”.
La primera vuelta de las elecciones presidenciales serbias dieron ganador al Partido Radical, cuyo proyecto nacionalista vincula un camino diferente al de la Unión Europea, la recuperación de la ‘patria histórica’ serbia, incluyendo Kosovo, el fortalecimiento de los lazos con ‘hermanos históricos’ como Rusia y Bielorrusia y la defensa de personajes como Vojislav Seselj y Ratko Mladic, juzgados y buscados por la justicia internacional por
La muy singular obra narrativa de João Guimarães Rosa (1908-1967), sin duda uno de los escritores más hondos y originales del Brasil, que en realidad roza en muchos sentidos lo poético por su peculiar tratamiento del lenguaje y de los climas, es mundialmente conocida por su obra maestra: Gran sertón: veredas, magistralmente traducida a nuestro idioma por el poeta español Ángel Crespo.
Sin ningún género de dudas, a través de dos siglos del período de industrialización se han alterado dramáticamente las débiles y peligrosas relaciones que provocan que todo ser vivo se halle al borde de los demás y del medio ambiente que los circunda.
“El desconocimiento general y la complejidad del tema, obliga a aplicar la Ecología al ideario del MERCOSUR y, por extensión, a la integración sudamericana”, escribe Bernardo Wiszniaki, doctor en Química y experto en Ecología y Medio Ambiente, asesor nacional e internacional de la República Argentina, al inicio del capítulo VII del libro Cara y Cruz de América del Sur –ese enorme desafío ineludible de supervivencia
La inteligencia siempre ha mantenido una ambigua, complicada relación con la poesía. Si por un lado resulta imprescindible, por el otro puede correr el riesgo de mitigar o anular otras potencias, otros dones, no menos fundamentalmente ineludibles: la pasión, el contacto (si es que no el contagio), la empatía, tan instantánea e inefable.
Primera columna del 2008, un año que se presume decisivo, quizás por el hecho de que se celebrarán elecciones presidenciales en EE UU, la actual gran superpotencia, y porque se llevarán a cabo los Juegos Olímpicos en China, la que se supone será la próxima superpotencia del siglo XXI.Estos parecen ser los dos escenarios tentativos de atención mundial para el año recién comenzado.
En la ciudad de Vigo trabajan con normalidad cuatro policías locales indultados por el Gobierno español tras haber sido condenados judicialmente por secuestrar a un vendedor ambulante negro, llevarlo a un monte para amenazarle y golpearle (así lo confirma la sentencia). La opinión pública gallega asumió con normalidad el hecho, aunque luego es capaz de salir a la calle o escandalizarse por cuestiones menores.
Mi nombre es Rogelio González González. Cuento en la actualidad con 35 años de edad. Graduado en el año 1995 de la Licenciatura de Economía en la Universidad Central Martha Abreu de Santa Clara, en la provincia de Villa Clara, me desempeño desde hace 4 años como auditor adjunto de la Unidad Central de Auditoría y Control del Ministerio de Turismo.
Si consideramos los denominados “instrumentos educativos básicos del MERCOSUR”, insoslayablemente habremos de atender al ‘Compromiso de Brasilia’. Consiste en uno de los dos documentos oficiales que orientan los trabajos del sector educativo para conocer la situación exacta en la que se encuentra el Mercado Común  de América del Sur.
Regresaba de Londres y París, cuyos anaqueles había saqueado. Pero fue en Bruselas, en una inolvidable librería de la Galería de los Príncipes, donde topé con lo que resultó para mí el mejor hallazgo de aquel viaje: la Correspondance de Stéphane Mallarmé (1842-1898).
Juan Carlos I es un rey, es un jefe de Estado, es jefe de una Dinastía, de la Casa Real Española, comandante en jefe del Ejército. Pero, sobre todo, es el líder del cuerpo social de un país con demasiada historia. Ningún país puede funcionar sin líder, si entendemos la función como influencia sobre la mayoría.
Hace unos años, no recuerdo cuántos, escribía un artículo en esta misma contraportada de este semanario en el que cometía la bisoñez de reivindicar, como buen súbdito, mi derecho a voto en las elecciones al imperio planetario y advertía de la injusticia de que sólo tuvieran derecho a elegir presidente unos cuantos millones de estadounidenses.
Con la fecha de ‘Tiempo de Navidad, 2007-2008’, me escribe desde Valdoviño, muy cerca del galaico Ferrol, Doña Francisca Díaz Rojo de Lamas: “Paz y Bien (saludo franciscano del gran Santo de Asís) es lo que os deseamos para estas fiestas Roberto y yo”.
Mi padre fue epiléptico. Según sus recuerdos, y los míos, a los cinco o seis años sufrió su primer ataque, en la aldea de su pueblo,  Espenuca. Fue a raíz de un susto. Un hombre, demente o borracho, amenazó con matarlo. Mi padre nació el 7 de mayo de 1898. Se llamaba Manuel. Se hizo solo, todo lo logró solo. Tenacidad de hierro, trabajo, lectura. Y una envidiable capacidad intelectual. Me llamo Carlos Tomás Penelas Abad.
La hospitalidad es un don. Pero también es un signo. Un don de doble vía: para el que la da y para quien la recibe. Y al mismo tiempo igualmente un signo de rica polisemia, de múltiples sentidos. Para nosotros, escritores, que trabajamos con (y somos trabajados por) los dones y los signos del lenguaje, hay un bello milagro en el mundo que se llama Amberes.
Recibín o libro Don Xesús Canabal Fuentes ‘Fillo predilecto de O Pino’ que o seu autor, Manuel Losa Rocha, tivo a xentileza de enviarme desde Montevideo. O emigrante compostelán Losa Rocha tiña trece anos cando en 1953 desembarcou na capital uruguaia.
Se veía venir. Algunos medios, en España, han comenzado a recoger la actitud de ciertos propietarios de pisos que han comenzado a subir a lo loco el precio de sus alquileres al detectar las nuevas ayudas del Gobierno a los jóvenes, de 240 euros. Esto es lo que sucede con un Ejecutivo como el actual, que se dice de izquierdas para obtener determinado voto pero no se atreve a enfrentarse a un reparto más justo de la riqueza.