El fracaso de las élites
Su paso por la política activa fue breve y marcado por la misma ironía con la que observaba el resto del mundo. Durante una sesión parlamentaria especialmente intensa, donde los discursos ideológicos se encadenaban sin descanso y la retórica inflamaba los ánimos de los diputados, Josep Pla permaneció en su asiento observando el espectáculo con una mezcla de fatiga y distancia. Cuando un compañero de bancada le preguntó qué opinaba de la trascendencia de aquel debate histórico para el futuro de la nación, el escritor, sin retirar la mirada del orador, le respondió que el verdadero problema de aquel país no era la falta de leyes nuevas, sino que los hombres habían olvidado cómo escucharse en silencio alrededor de una mesa.