Cocina Gallega: El duende de Federico y las aguas del Sil
No hacen falta excusas para convocar a Federico, su Presencia. Pero lo cierto es que estoy escribiendo hoy, 5 de junio, día de su nacimiento en Fuente Vaqueros. Y fue inevitable pensar en el poeta, y sus lazos con Galicia. Pienso que solo la perspectiva de un poeta logra atrapar la imagen invisible, la que pocos ven de personas o paisajes, de hadas y espíritus traviesos. Tratándose de un país que oscila entre lo mágico y lo real con absoluta naturalidad, cuyos habitantes cruzan bancos de niebla cantando, ignoran la lluvia intensa y aman al mar como las gaviotas lo aman, la palabra de un poeta mayor se convierte en guía para descubrir rayos intensos de luz en la espesura de los bosques encantados que algunos caminamos, y otros imaginan como creados por una febril imaginación.