Opinión

La llamada clase política española (la que tiene conciencia de clase, de su clase política, frente a otras clases inferiores ante las que niegan que exista la lucha de clases) ha encontrado un nuevo motivo de discusión en la última jugada del rey de este país, al que ahora se le ha dado por una suerte de filantropía aparente y realiza constantes entrevistas con representantes del mundo de la empresa y los grandes sindicatos (en España,
Buenos Aires, la otrora orgullosa Reina del Plata, meta de millones de emigrantes en busca de fortuna, parece detenerse cuando llega el verano. El tiempo desaparece, nada se resuelve, todo se posterga para marzo, hasta el otoño que preludia un invierno cada vez más incierto. Dan ganas de dormirse y soñar aventuras con la música de Piazzola y la voz de Rivero o Goyeneche.
Gracias a Dios, querido lector, hay temas que nos unen. No dudamos, por ejemplo, de la seriedad y el sacrificio que realizan nuestros legisladores. No dudamos, gracias a Dios, de sus gestos patrióticos, sus esfuerzos, sus gustos por determinadas cenas y banquetes. A veces, es verdad, parecen pagados de sí mismos. Al votar nos da una cosa que parecería que no tuvieran escrúpulos ni vergüenza.
Ya han pasado varias décadas y, sin embargo, su memoria continúa tibia, encendida. Si tuviéramos que preguntarnos por lo que mantiene aún hechas brasa a sus cenizas, no tendríamos sino que acudir a una de sus propias palabras recurrentes, la que utilizó inclusive en alguno de sus títulos: pasión.
“La sangre vasca la llevo con pasión”, afirma Don Faustino Irazoki. Aunque nacido en Argentina, hijo de una familia vasca, Don Faustino evoca Navarra, mientras posa para la fotografía del diario La Vanguardia en su hogar de Balcarce al lado de su amada Aida, esposa desde hace más de cincuenta años. “Mis padres, Petra Goicoechea y José María Irazoki, vieron la luz de Vera de Bidasoa.
El paleontólogo Juan Luís Arsuaga, en su libro ‘Los aborígenes. La alimentación en la evolución humana’ (ficción científica en la que relata la historia de un grupo de antepasados que está a punto de morir de hambre y de sed, y es salvado por la ocurrencia de una joven hembra que encuentra una nueva fuente de alimento en el tuétano de los huesos de herbívoros muertos), esclarece de manera amena la
Si después de esta crisis financiera los banqueros más caraduras de España dicen que son muy buenas las ideas económicas de Zapatero, debemos pensar que unos sinvergüenzas legislan de espaldas a la gente.
“La mentira, contada con arte,es una verdad prístina”Eduardo MolinaAlfonso Calderón, escritor, Premio Nacional de Literatura 1998, ha cumplido a cabalidad su lema en el oficio literario: “Ningún día sin escribir una línea…”.
“...no nos transformemos en jefes de una nueva intolerancia, no nos situemos como apóstoles de una nueva religión, aunque ésta sea la religión de la lógica”.(carta de Pierre JosephProudhon a Carlos Marx)Conocemos, qué duda cabe, el significado del fascismo, del franquismo, del nazismo. También hemos podido ver lo que representa el populismo o las ideologías redentoras confesionales.
“En una ocasión, recuerdo que mi idea era irme a Buenos Aires a estudiar para ingeniero industrial, y para eso tenía que revalidar mi título de bachiller. Así que le dije al viejo: ‘Papá, me quiero ir a Buenos Aires a estudiar…’. Y él me dijo: ‘¡Estás loco!’. Pero igual viajé desde Balcarce, donde vivíamos, hasta la ciudad de Azul”.
Atesoro en mi biblioteca personal el libro ‘Los gallegos en la Argentina, Tomo I’, de Ediciones Galicia. Se trata de un ejemplar impreso en 1966, con una dedicatoria autógrafa del autor, Don Alberto Vilanova Rodríguez, a la sazón profesor de historia de la Universidad del Sur. Nunca pude hallar el Tomo II, pero no pierdo las esperanzas.
Tenía una lectora fiel en Ferrol que, siempre con mucho cariño, me reprochó durante años la dureza de estas columnas de ateo impenitente, de rojo impertinente. Ella sentía honestamente cierta compasión porque pensaba que algunos de estos tipos somos recuperables para su causa.
Desde el momento mismo en que –hace siglos– el hecho de poner una piedra sobre otra, de cierta manera, comenzó a tener un sentido para los hombres, la escultura había nacido. Esa acción desencadenaba, conscientemente o no, una serie infinita de resonancias. Esas piedras eran riqueza latente, aliento, comunicación.
Créame, silencioso lector, vivo confundido. No son los años, de verdad le digo. Si lo fueran no tendría inconveniente en confesarlo. Todo me resulta extraño, grotesco. Siempre amé la puesta de sol o el despertar del día. Siempre gocé en soledad o en compañía de una hermosa muchacha cada crepúsculo. Me gusta apoyar mi cabeza en sus muslos o en su vientre y contemplar lo mágico, el ensueño.
“La mentira, contada con arte,es una verdad prístina”Eduardo MolinaAlfonso Calderón, escritor, Premio Nacional de Literatura 1998, ha cumplido a cabalidad su lema en el oficio literario: “Ningún día sin escribir una línea…”.
Don Luis González Uriarte es uno de los escasos vecinos, nacidos en el País Vasco, que ya quedan en la fértil tierra de Balcarce, “de la buena ‘papa’ y del ‘chueco’ Fangio”. Hijo de Cruz González Uriarte, un carpintero artesanal, y de Asunción Uriarte, vio la luz en Portugalete, en la espléndida e industriosa ría de Bilbao.
Una de las imágenes más entrañables del paisaje gallego es la silueta inconfundible del hórreo. De madera o de piedra, grandes o pequeños; aislados cerca de una casa rural, o agrupados en curiosas formaciones arquitectónicas, el hórreo ha sido una presencia insoslayable en nuestra vida aldeana. El hórreo era una pieza clave en el contexto arquitectónico, económico y cultural del medio rural.
En Europa, esa enorme hipocresía que se llama el centro político consiste, como ya he dicho, en legislar lo económico según las órdenes de los poderosos y legislar todo lo demás según los frívolos sondeos de opinión pública.
Ulises, Marco Polo, Cristóbal Colón, Charles Lindbergh fueron grandes emprendedores; sólo el último de los nombrados llegó a ser empresario, es decir un discreto dueño de empresa. Ya ven que no sólo “emprenden” los empresarios, sino todo aquel que acomete un proyecto y pone en él toda su energía y la máxima pasión. No todos los emprendedores tuvieron éxito en sus empresas.
“El narcisismo ha abolido lo trágico y aparece como una forma inédita de apatía hecha de sensibilización epidérmica al mundo, a la vez que de profunda indiferencia hacia él”. Gilles Lipovetsky publicó en 1983 La era del vacío, un ensayo en el que están puestos los cimientos de su visión de la sociedad actual.