Fuentes periodísticas españolas coinciden en que la emigración volverá a superar con creces a la inmigración, en que, según El País, “nos volveremos a marchar fuera, como lo hacían nuestros padres y abuelos”. Con pequeñas diferencias, todos mencionan no menos de 500.000 españoles que emigrarían en 2012 buscando un futuro que se les niega en su país.