Opinión

La mayoría de los lectores de este semanario viven en América y, en menor medida, en algunos países europeos, pero si abren este periódico y llegan hasta esta página final es que tienen una morriña descomunal de la patria gallega que no son capaces de aliviar ni siquiera en este siglo del correo electrónico y la televisión a la carta.
En la fotografía de archivo se le ve alto y delgado, rubio, con un traje elegante y gafas redondas; displicente fuma un cigarro, y sonríe a un par de aborígenes que parecen estar muy a gusto con él. Podría ser un explorador inglés en plena selva africana, o un escritor famoso posando antes o después de un safari. Pero se trata de un emigrante gallego, que había trabajado en distintos oficios, incluido el de cauchero, en Perú.
(El tiempo pasa, los hombres truecan modos y modas, pero no cambian. La Historia es un círculo que va y vuelve, como las olas del mar, como las estaciones, como la golondrina que aletea en nuestros sueños.
Los muchachos siguen dándole fuerte a la pizza a caballo del ‘Rover’. El tiempo ayuda para arrimarse al calorcito del horno aunque algunos no necesitan más temperatura ya que vienen calentitos por las continuadas derrotas del viejo y querido Peñarol. Menos mal que les queda el aurinegro Forlán, el hijo del ‘Boniato’, que mete todos los goles que antes metían Pedro Virgilio Rocha o Fernando Morena.
San Brandán o Barandán fue, según las leyendas tradicionales europeas, un monje irlandés, obispo de Clonfer, quien descendía de aquellos aguerridos descubridores de Irlanda que partieron del vetusto puerto de Brigantia, donde el mítico Breogán construyera el primigenio faro de Brigantia. Maravilloso relato sobre la torre de Ith, el afamado hijo de aquél. El obispo había fundado diversos monasterios en Inglaterra.
El mundo abajo y ellos en su nube. Los dos partidos más poderosos y parecidos entre sí de España –PP y PSOE– se atizan estos días de campaña europea con acusaciones mutuas de haber empleado aviones del Estado para viajes privados o del partido aprovechándose de que en ese momento, cada uno de los políticos había estado en el Gobierno del país, hoy Zapatero y ayer Rajoy.
Los gallegos, en general, no somos de comer postres dulces; un poco de queso, tal vez acompañado de dulce de membrillo, fruta del tiempo para alargar la sobremesa y servir de guía al infaltable licor. Pero hay un amigo que vive recordándome los pestiños que le hacía su madre en un pueblito de Ourense.
A Mario MoureLa palabra chofer –o chófer, como dicen en España– es un antiguo galicismo, proveniente de chauffer… Conductor es de más amplio espectro semántico, aunque para el caso del automovilista, valdría cochero… Auriga es una bella palabra, sustantivo de quien conduce coches con más de un caballo. (Hay un bello cuento de Alfonso Alcalde, ‘El auriga Tristán Cardenilla’).
Hai uns anos que o director dos medios informativos da Asemblea Celestial, Luís Seoane, propuxo que cada 17 de maio se convide ao homenaxeado ou homenaxeada. Os que acepten non virán para recibir ningún aplauso senón para que poidan desculparse polos erros cometidos. Di Seoane que neste clube de xubilados riopratenses coñecémonos ben todos e non hai lugar para ambicións nin envexas.
Tras las huellas de mi padre es el título en castellano correspondiente al del francés Sur les traces de mon père, larga narración de Michel Kayoya, publicada por Editorial ‘Mundo Negro’, Arturo Soria, 101, Madrid, 1990. Traducción a cargo de Ramón Echeverría y con portada de Diego Tapia.
En España, las televisiones del gobierno de turno –las llamadas públicas- siempre han sido parciales y partidarias del partido que gana las elecciones.
“La emigración es un sueño, un delirio, una fiebre que la medicina puede estudiar. Sus síntomas son ver en sueño un país dorado por el sol, rico de una vegetación virgen y enmarañada, donde se cuenta por miles de duros, y se gana una fortuna en el tiempo en que aquí se gana, cuando se gana, una peseta. La patria, aparecerá a sus ojos como la amante desdeñada.
El origen de este problema [de los mal llamados ‘períodos superpuestos’ de cotización a la Seguridad Social] surge en un contexto determinado (décadas de los años 50/60/70/80), en un tejido social y un ámbito meramente local o regional (mayoritariamente en Galicia y concretamente en las zonas más rurales y deprimidas), de factores socioeconómicos estrictamente rurales y agrarios (los autónomos del mar y los autónomos
Por qué razón, nos preguntamos desde nuestra adolescencia, el ser humano debe luchar con desesperación, con angustia, por su dignidad. ¿Por qué luchar por cosas sensatas, elementales? Por cosas o situaciones (que por otra parte se dieron sin dificultad en momentos históricos diversos) que no requieren discusión o planteos intelectuales.
Escribir –en forma creadora– resulta siempre, y en más de algún modo, transgredir. En primer lugar, al silencio (el “abismo de la página en blanco” es la barrera inicial), sin enfrentar al cual no hay voz posible. Y luego por lo menos, también a esa entelequia seudo cristalizada que dormita en los diccionarios.
“Antes de la llegada de los colonizadores, los pueblos bantúes no conocían la escritura”, afirma Miguel Combarros Miguélez, misionero redentorista durante veintidós años en África, en el antiguo Zaire, y autor de Dios en África. Valores de la tradición bantú, Editorial ‘Mundo Negro’, Madrid, 2000. Eran poseedores, empero, de numerosas tradiciones orales heredadas de generación en generación.
Lo más importante de las crisis económicas es la percepción que se tiene de ellas al margen de la realidad, y la causa está en la formación de la ciudadanía y en la manera en que los medios –o los que mandan sobre ellos– la tratan ante la opinión pública.
Algunos, obnubilados por las luces de la moda gourmet, piensan que comer bien es comer caro, que la buena cocina es inaccesible para la gente del llano. Pero nuestra cultura gastronómica nace en el carácter comunicacional de la comida, que no se limita a la insoslayable y larga sobremesa que tanto nos gusta, sino al hecho de degustar los manjares en compañía del cocinero o cocinera que nos ha guisado.
“Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano”El refranero popular gallego recoge casi un millar de refranes y dichos acerca de la vaca, ese animal grande y lento, de mirada dulzona y ronco y prolongado mugido.
Éste es el título de un film de Quentin Tarantino. Fue calificada como un extraordinario logro de la cinematografía moderna. Su nombre en inglés es Pulp Fiction, título tal vez más apropiado. Obtuvo el Oscar como mejor guión original en 1994. La película nos muestra una violencia irónica que incluso nos puede llegar a producir simpatía.