escribir
Crónicas
El plazo de inscripción está abierto hasta el 5 de julio

El Cervantes y Penguin Random House organizan talleres para aprender a escribir poesía y guiones de cine

Redacción, Madrid - El Instituto Cervantes ha puesto en marcha el Aula de escritura creativa, cuyos dos primeros talleres en línea enseñarán –del 6 de julio al 13 de septiembre– las claves para escribir poesía y guion cinematográfico con la ayuda de reconocidos creadores y expertos. Organizados con la Escuela Cursiva de Penguin Random House, el plazo de inscripción está abierto hasta el próximo 5 de julio.
Crónicas

La Embajada de España presenta por tercera vez ‘Atlántida: el arte de escribir y de editar’

Redacción, Caracas -

Por tercer año consecutivo, la Embajada de España, a través de su Oficina Cultural, presenta ‘Atlántida: el arte de escribir y de editar’, una serie de mesas redondas que tienen como objetivo generar reflexión acerca de la escritura y la edición en español.

Galicia

Isidoro Araújo de Lira: Fundador del ‘Diario de la Marina’ de La Habana

Retrato de Isidoro Araújo de Lira.
Lois Pérez Leira, Vigo - Isidoro Araújo de Lira nació en el antiguo Concello de Bouzas (Vigo) el 2 de enero de 1816. Fueron sus padres José Araújo Troncoso de Lira y doña Luisa Alcalde. Sus padres, para dotarlo de una buena educación, lo envían internado a Tui a un colegio religioso a estudiar Humanidades. La antigua capital de la provincia que llevaba su nombre era por aquellos años una ciudad más importante que Vigo. En Tui se encontraba también la sede del obispado y, alrededor de la misma, giraba toda la vida intelectual de aquellos tiempos.

Ronald Wright, las máquinas de escribir, el progreso

Durante la década de 1960 se fabricaron novedosos plásticos que tenían como signo característico el de no quebrarse. Primeramente fueron aplicados a las máquinas de escribir eléctricas, las cuales habrían de tener supremacía sobre todo durante la década de los ‘70 del pasado siglo.

Eliot Noyes y los ‘avances’ en las máquinas de escribir

Cuando en el siglo XX la ‘sociedad de consumo’ se acrecienta entre la denominada ‘clase media’, es progresiva la significación de la apariencia visual de las máquinas de escribir así como el modo de ser promocionadas mediante ‘carteles’ y ‘publicidad’ en revistas y publicaciones gráficas.

Las máquinas de escribir y el ‘diseño industrial’ del siglo XX

En Alemania la fábrica Adler –durante la Segunda Guerra Mundial– se ocupaba de producir, entre otros elementos, piezas destinadas a tanques y torpedos, en tanto que IBM era empleada de modo semejante, contribuyendo así a la fabricación de torpedos en Estados Unidos. Tanto en América como en Inglaterra las fábricas de máquinas de escribir se mantuvieron, por fortuna, intactas.

Las dos Grandes Guerras Mundiales y las máquinas de escribir

Si contemplamos el universo del arte contemporáneo, artistas tales como Rebeca Horn, Hans Peter Feldmann o Marcel Duchamp se sintieron seducidos por las máquinas de escribir desde la perspectiva estética. Asimismo Sophie Calle y John Baldessari, Arman y Claes Oldenburg, Joan Brossa y Rodney Graham.

La máquina de escribir, el cinematógrafo y la literatura

A fines del siglo XIX la mujer se convirtió en el centro de todas las dianas para las campañas publicitarias de máquinas de escribir ya desde que las primerísimas narraciones, cuentos o ficciones incorporaran el personaje de ‘la mecanógrafa’.

Los cambios sociales, la mujer y la máquina de escribir

Durante las primeras décadas del siglo XX el diseño de las máquinas de escribir progresivamente se va ‘estandarizando’. Se trataba de circunstancias y expectantes evoluciones de progreso, hasta el extremo de que, en su época de nacimiento, podríamos decir que la máquina de escribir se vio opacada por otros inventos e insólitos descubrimientos.

Primeras máquinas de escribir y avances industriales

El inventor de la primera máquina de escribir fabricada de forma industrial –la denominada The Type Writer– fue el editor de prensa y a la vez político Christopher Latham Sholes, quien cooperó con Charles Glidden en diferentes empresas. Fruto de la fusión de ambos con un impresor local llamado Samuel Soule, vio la luz una ingeniosa máquina que era capaz de imprimir automáticamente “tickets” de ferrocarril sucesivos.

Las primeras máquinas de escribir en Italia y Francia

“Aunque el primer invento registrado y llamado máquina de escribir fue producido por el húngaro Wolfgang Kempelen, superintendente del estado de Minsa, inventor, poeta, científico, artista, arquitecto y lingüista que dominaba nueve lenguas.

Pioneros inventores de la máquina de escribir

La máquina de escribir en su versión más primitiva fue con la patente lograda en 1829 por William Austin Burt, la cual era toda de madera –capaz de escribir una carta tras otra–, infaustamente desaparecida por mor de un incendio en la oficina de patentes de Washington en 1836.

Las máquinas de escribir, la música, la literatura y el cine

“La máquina de escribir es el sonido del siglo XX. Seguramente así lo entendió el compositor francés Erik Satie cuando en 1917 y en colaboración con el polifacético Jean Cocteau compuso su ballet Parade incluyendo en su instrumentación el sonido de una máquina de escribir.

Las primera máquinas de escribir en España: la ‘Colección Sirvent’

Durante el siglo XX participó España en el sector industrial de máquinas de escribir. La denominada Victoria, de 1913, fue una máquina de escribir de impresión frontal, fabricada en Valencia con varios modelos. Ya en 1929, la compañía italiana Olivetti fundó su primera planta extranjera en Barcelona.

Las primeras ‘Compañías’ y ‘modelos’ de máquinas de escribir

“La década de 1890 fue el período de mayor biodiversidad en el ecosistema de las máquinas de escribir. Se concedieron cientos de patentes y docenas de compañías, sobre todo estadounidenses, competían por hacerse un hueco en este mercado en expansión.

Las máquinas de escribir (finales del XIX) y la ‘Colección Sirvent’

“De esta colección también forma parte un ejemplar original de la siguiente máquina de escribir que se produjo industrialmente, una máquina que tuvo mucha más influencia que la anterior, la del pastor danés Rasmus Malling-Hansen, con su ‘bola de escritura’, con una versión eléctrica. Se trataba de la Type Writer de Sholes y Glidden, cuyo inventor fue Christopher L. Sholes, de Milwaukee, Wisconsin, Estados Unidos.

Las máquinas de escribir y la ‘Colección Sirvent’

“El auge de las máquinas portátiles fue una de las principales novedades en el sector en el siglo XX”, señala Richard Polt en su documentada investigación El auge, la decadencia y el Renacimiento (?) de la máquina de escribir, publicada en el libro Tipewriter. La historia escrita a máquina.

La única manera que tuve para escribir este artículo

Un hombre que ocupa una silla en una oficina pública, trabaja. Un comisario metiéndose el dedo en la nariz, trabaja. Una señora obesa detrás de un mostrador en el Registro Civil, trabaja. Un muchacho que sirve café en el despacho del intendente, trabaja. Un operario de una fábrica de herramientas, trabaja. Un colectivero que no respeta las paradas, trabaja. Un chófer de ambulancia con un habano en la boca, trabaja.

Escribir

Escribir –en forma creadora– resulta siempre, y en más de algún modo, transgredir. En primer lugar, al silencio (el “abismo de la página en blanco” es la barrera inicial), sin enfrentar al cual no hay voz posible. Y luego por lo menos, también a esa entelequia seudo cristalizada que dormita en los diccionarios.

Hemeroteca