A recuento del cambio climático, que es real y amenazante en las costas mediterráneas –mar de las civilizaciones, los cántaros de miel, el vino macerado y la oliva en salmuera–, la piel se empapa de sudores y requiere, traído del Caribe, ron blanco con ajíes cortados en cuadritos para amainar el sofocón.