Algunos investigadores coinciden en que la primera referencia histórica de nuestros ancestros (gallaeci) es del año 136 a.C., cuando el general romano Décimo Junio Bruto regresa a Roma, después de su victoriosa campaña contra dos pueblos previamente desconocidos, lusitanos y galaicos. Como era costumbre, recibió del propio Senado romano el título de Gallaecus o ‘galaico’ en honor a la dura expedición militar contra estos.