Opinión

“A Ría de Vigo en fotografias”, obra de Germán Cruces

Sobre mi mesa tengo una hermosa y monumental obra: el libro titulado A Ría de Vigo en fotografías cuya autor es Germán Cruces Rajoán y publicado por la Editorial Diputación de Pontevedra, 2011, con diseño y realización de “Táktika Comunicación” de Vigo.
“A Ría de Vigo en fotografias”, obra de Germán Cruces

Sobre mi mesa tengo una hermosa y monumental obra: el libro titulado A Ría de Vigo en fotografías cuya autor es Germán Cruces Rajoán y publicado por la Editorial Diputación de Pontevedra, 2011, con diseño y realización de “Táktika Comunicación” de Vigo. Tras el texto “278 miradas á Ría” del periodista de “Faro de Vigo” Fernando Franco, nos encontramos con el excelente trabajo “A Ría de Vigo como unha frecha” a cargo de Estanislao Fernández de la Cigoña Núñez, Presidente de la Asociación Gallega para la Cultura y la Ecología. “Solicítame o meu bo amigo Germán Cruces unhas liñas preliminares ó seu traballo fotográfico sobre a Ría viguesa e accedo dobremente complacido”, señala en su “Introducción”, agregando: “Primeiro, porque sempre colaborou comigo desinteresadamente cando acudín ó seu estudio en demanda de auxilio para que me fotografase, só como el sabe facelo, algún ‘bichiño’ que despois reproduciría nalgún dos meus libros sobre natureza en Galicia; e, en segundo lugar, porque participar nun libro sobre a miña cidade, aínda que sexa modestamente desde esta ‘Introducción’, é algo ó que un vigués de pro non se pode negar nunca”.

Recordemos que la Ría de Vigo es la más meridional del conjunto que se dio en llamar las “Rías Bajas” gallegas. Se nos muestra extendida en la dirección nordeste suroeste a lo largo de casi 35 quilómetros y con una anchura de 15 quilómetros en la boca norte, entre Cabo Home, en Cangas, y Cabo Silleiro, en Baiona. Podemos dividirla en cuatro grandes tramos que presentan peculiaridades definidas. La denominada “avifauna” que hallamos en cada una de ellas se adapta a las exigencias que ofrecen las costas y las islas en cuanto a “gea”, “flora” y características de sus aguas. Si contemplamos la geografía desde el nacimiento de la Ría hasta el Estrecho de Rande, observaremos la Ensenada de San Simón. Un tramo intermedio lo constituye el espacio entre el Estrecho de Rande a Cabo Home y Monteferro. En el tramo exterior, los archipiélagos de Cíes y Estelas. En último término, la ría de Baiona.

Hemos de considerar que la parte interior desde el Estrecho de Rande hasta la desembocadura de los ríos Verdugo y Oitabén posee una extensión de unos 8 quilómetros de longitud y en su interior se encuentra el archipiélago de San Simón, formado por dos islas principales: San Simón y San Antón, enlazadas por un puente y varios edificios; un roquedo solitario, A Lobeira, y un grupo de rocas que, al bajar la marea, se convierten en rocoso arrecife: As Cobreiras, en cuya roca más alta se yergue un crucero que evoca la tragedia de la lancha “Monchita”, que naufragó el 22 de agosto de 1950, causando 43 víctimas, casi todos muchachos que pasaban el verano en un campamento insular. Isla cantada por Meendinho, el juglar medieval del siglo XIII. Célebre lazareto de transeúntes y dramático presidio durante la guerra civil española de 1936.

Entre el Estrecho de Rande y el Cabo Home, al norte, y la península de Monteferro, al sur, a lo largo de 20 quilómetros, se desarrolla la sustancial actividad económica que se origina en la Ría. No en vano en ella se encuentran, en la orilla septentrional, las villas y puertos de Cangas y Moaña, y en la meridional, la ciudad de Vigo, la más industrial y de mayor población de Galicia. ¿Cómo no mencionar el Parque Natural Atlántico de las islas Cíes? ¿O la Virgen de la Roca en Baiona, testigo de la arribada en el regreso de la carabela “Pinta”?

“A Ría de Vigo en fotografias”, obra de Germán Cruces