Natalia Seoane anima a los jóvenes del exterior a pedir una BEME “porque es una gran oportunidad para formarse”
Con 30 años, Natalia Seoane cambió su Venezuela natal por Ourense, la tierra de su padre. En principio para estudiar un máster en nutrición con la ayuda de la BEME, pero con la intención de quedarse, al menos unos años.
Esta joven médica anima a los jóvenes del exterior a pedir la beca BEME (Bolsa Excelencia Mocidade Exterior) “porque es una gran oportunidad para formarse”. “Yo siempre digo que cualquier estudio o aprendizaje siempre es bueno, ya que el conocimiento nunca está de más”.
A quienes puedan tener dudas de si optar a la beca, Seoane les insta a que se presenten “sin duda alguna, que terminen su tramitación, su papeleo y que se guíen del documento de Ajerga (Asociación de Jóvenes Emigrantes Retornados de Galicia) porque ahí te dicen cómo hacer todo, tanto en tu país de origen como una vez que ya estás aquí porque la parte de documentación es un poco fastidiosa, pero no imposible”.
Seoane supo de la existencia de las BEME porque en el consulado de Lechería, localidad en la que vive, “al lado hay una oficina de la Xunta y me dieron un panfleto y el resto ya en mi casa investigué en internet. Terminé la carrera, trabajé un tiempo allí y luego ya preparé todo para venir”.
“Al principio, –reconoce– no estaba muy convencida de hacer el máster de nutrición. Me anoté porque fue lo que más me llamó la atención de lo que disponían y realmente fue una gran oportunidad porque ahora me gusta mucho”.
Tanto es así que sus planes de futuro pasan por presentarse al Mir para hacer la especialidad de endocrinología. “El máster –comenta– dura hasta julio y planeo quedarme un tiempo más porque quiero hacer el Mir, quiero hacer una especialidad aquí. Como estoy haciendo el máster de nutrición me doy cuenta que me gusta la endocrinología y nutrición o, si no, médico de familia porque me gusta saber un poco de todo”.
Seoane tiene el título de medicina convalidado. “Me llevó unos diez meses, pero lo logré”, con lo que “ahora lo único que me falta para poder presentarme al Mir es la parte más difícil, la de ponerme a estudiar, pero hay que ponerse y hacerlo porque la idea es quedarme aquí”.
Respecto al máster que está estudiando no tiene más que buenas palabras. “El máster es excelente, los profesores son muy buenos, así como las clases, a pesar de que las vemos en línea porque se dan en Vigo”. “En general la experiencia está siendo muy buena”, subraya.
Vínculo con Ourense
Su padre nació en Cerdedo, pero a los 11 años se fue a Venezuela con su familia. “Mis abuelos se fueron a trabajar allá, estuvieron muchos años hasta que les tocó jubilarse y volvieron, pero mi padre no quiere retornar porque tiene su vida en Venezuela”, explica está médica que mantiene “muy buena relación con mi familia” porque también tiene a sus primos en Ourense.