Exembajador en La Habana, es el actual cónsul general de España en Caracas

Juan José Buitrago: “Los centros españoles en Venezuela jugaron y juegan un papel crucial en la asistencia a nuestros nacionales”

Con un sabor agridulce despedían en 2018, las diferentes colectividades españolas en Cuba a Juan José Buitrago de Benito, embajador de España en la Isla. Diplomático empático y muy querido, dedicó gran parte de su esfuerzo a fortalecer el trabajo de las sociedades españolas en Cuba. Se le otorgó el reconocimiento ‘Miguel de Cervantes Saavedra’, y fue nombrado presidente de honor de la Federación de Sociedades Españolas en Cuba.

Juan José Buitrago: “Los centros españoles en Venezuela jugaron y juegan un papel crucial en la asistencia a nuestros nacionales”
Buitrago en la HGV
Juan José Buitrago, como cónsul general en Caracas, durante un acto en la Hermandad Gallega de Venezuela.

Recuerdo algunas palabras del discurso de despedida del embajador Buitrago: “Cuando yo llegué a Cuba os dije que venía con la intención de colocar al ciudadano español, al residente español, en el centro de la actividad de la Embajada, del Consulado, y en cierta medida hemos conseguido que ese acercamiento se haya producido. Las puertas de la Embajada, las puertas del Consulado y las puertas de la Consejería de Trabajo han estado siempre abiertas”.

Tuve la ocasión de conocer al embajador Buitrago el 30 de noviembre de 2017, con motivo del Capítulo Extraordinario de la Enxebre Orde da Vieira en el Centro Gallego de La Habana, donde me nombraron con gran orgullo gallego, cofrade de la misma.

Quedaré siempre agradecido a mi amigo Fernando Amarelo de Castro, decano de la emigración gallega en el exterior, que promovió la idea de que un servidor formara parte de tan insigne Orden, junto a Carlos de Blas Armada, uno de los fundadores de la Orde da Vieira.

Hoy nos encontramos en un nuevo escenario, siendo Juan José Buitrago de Benito cónsul general de España en Caracas y al que agradezco sinceramente esta entrevista, que espero resulte nutritiva para la colectividad española en Venezuela.

Pregunta. ¿Cuándo nace su interés por el mundo diplomático?

Respuesta. Siempre tuve curiosidad por las cuestiones internacionales y por el aprendizaje de idiomas. No tengo antecedentes familiares, pero desde pequeño he viajado al extranjero y me ha atraído el papel que España y la comunidad iberoamericana pueden jugar en el mundo.

P. ¿Puede hablar de su experiencia como director del Gabinete de dos ministros de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis Quecedo, y con anterioridad de su predecesor, José Manuel García-Margallo y Marfil?

R. Son puestos de gran responsabilidad y enorme exigencia y vividos en momentos complicados de nuestra historia reciente. Debo agradecer la confianza depositada en mí por esos dos ministros que usted menciona. Aprendí mucho de ellos, sobre todo que cuando hablamos de servir a España, no debe entenderse servir a intereses abstractos sino atender los problemas, aspiraciones y preocupaciones de nuestros compatriotas con la mayor cercanía y eficacia posible.

P. ¿Qué destino ha marcado su vida?

R. Mire, yo llegué a Cuba ya rodado, con muchos años de carrera a la espalda y muchos países y experiencias ya vividas. Pero ser embajador de España en Cuba marca profundamente a cualquier diplomático español. Allí se percibe ese vínculo que hemos leído que existe entre las dos sociedades como algo presente, tangible, real y que se sobrepone a las circunstancias políticas del momento.

P. Vivió con intensidad la cultura cubana, ¿cómo ha vivido la venezolana?

R. Pues con la misma o mayor intensidad. He tenido la oportunidad de conocer casi todo el país. Salir con frecuencia de Caracas te permite ver el cuadro completo de la realidad venezolana en todas sus circunstancias y variedad; del Llano a los Andes, del increíble Orinoco a la cordillera de la costa, del Oriente al Lago de Maracaibo… Y conocer gentes hospitalarias, alegres, generosas, que afrontan las dificultades con un gran espíritu.

P. ¿Cómo recibió la noticia de que su próximo destino era Pekín?

R. La recibí con toda normalidad, no en vano yo mismo lo había solicitado. Asumiré el cargo de cónsul general en Pekín. Yo tengo experiencia consular, pero no asiática. Para mí es un reto, una nueva frontera que asumo con entusiasmo.

P. ¿Cómo ha afectado al funcionamiento del Consulado de España en Caracas esta terrible pandemia?

R. Hemos salido mejor de lo que éramos. No hemos cerrado el Consulado un solo día y decir esto me llena de orgullo. Hemos vivido momentos de enorme dificultad porque la pandemia coincidió con fuertes restricciones en el suministro de gasolina y el consiguiente impacto en la vida cotidiana de todos. El Consulado General asumió sus responsabilidades y, como nuestros compatriotas no podían desplazarse, incrementamos los operativos consulares por todo el país para acercarnos a nuestra colonia. Hemos visitado prácticamente todos los Estados ofreciendo los mismos servicios que se pueden realizar en Caracas. El Consulado se volcó en la organización de vuelos humanitarios. Se organizaron nada menos que 24, evacuando a cerca de 5.000 personas. Y, por último, la pandemia ha obligado a cambiar la forma de aproximarse al Consulado y la forma de trabajar. Descansamos más en las nuevas tecnologías, en los trámites ‘on line’ y en las citas previas. Hoy somos más eficaces.

P. ¿Cuántos españoles están registrados en la matrícula consular del consulado de Caracas?

R. Cerca de 152.000.

P. ¿Cuántos viceconsulados tiene Venezuela?

R. En la actualidad existen 12 viceconsulados distribuidos por todo el país. Es una red muy potente.

P. ¿Cuántos expedientes de solicitud de nacionalidad española han sido resueltos hasta la fecha del 2022?

R. Son normalmente unas 600 al mes. Este año, a finales de mayo, llevamos unos 3.000.

P. ¿Qué papel jugaron las asociaciones españolas en Venezuela ante esta dramática situación sobrevenida por el Covid-19?

R. Los centros españoles en Venezuela jugaron y juegan un papel crucial en la asistencia a nuestros nacionales durante la pandemia a través de sus programas de asistencia social. Están distribuidos por todo el país y llegan donde nosotros no podemos. Tenemos una magnífica relación y creo que asumimos papeles complementarios en lo que tiene también una gran presencia la Consejería de Empleo de la Embajada. No puedo dejar de mencionar la actuación del Consejo de Residentes Españoles, que nos asesora y transmite las preocupaciones de la comunidad.

P. En Venezuela reside una importante colectividad de gallegos y canarios. ¿Los gobiernos autonómicos respectivos están desplegando planes especiales, dirigidos a los más vulnerables?

R. En efecto es así. Ambos gobiernos desarrollan en Venezuela importantes programas sociales, incluso, en el caso de los canarios, reside en este país un delegado de su Gobierno autonómico encargado de coordinar las ayudas. Los programas gallegos y canarios asisten a miles de personas en estado de necesidad y complementan los esfuerzos que hace el Estado español, que en el caso de Venezuela son muchos. Son esenciales.

P. ¿Existen actualmente programas de becas activos para descendientes de españoles para cursar estudios en España?

R. Lamentablemente no a nivel de la Administración General del Estado, aunque sí a nivel autonómico como es el caso de Galicia. Sin embargo, los descendientes con nacionalidad española pueden, como es natural, optar a becas en España en igualdad de condiciones que el resto de la ciudadanía. Eso sí, lógicamente, deben estar empadronados en España.

P. ¿Piensa que sería importante que hubiera presencia del Instituto Cervantes en Caracas u otra ciudad de Venezuela?

R. Creo que no tiene sentido, y además sus estatutos no lo permiten, abrir un centro de enseñanza del español en un país hispanoparlante. Sí lo tendría, sin embargo, la apertura de un Centro Cultural Español como lo hay en numerosos países iberoamericanos y, por supuesto, potenciar la delegación de la UNED en Caracas. Aún queda mucho por hacer en el ámbito educativo y cultural que para mí es un ámbito estratégico.

P. ¿Podría mencionar algunos nombres ilustres de españoles que hayan hecho ‘historia’ en Venezuela, desde los primeros movimientos migratorios a partir de 1670?

R. Bueno, puede usted empezar por casi todos los próceres de la independencia que eran españoles por ser descendientes directos de españoles, desde Miranda al propio Simón Bolívar. La historia de Venezuela está trufada de nombres de españoles que han contribuido a su creación y desarrollo, desde la época colonial a las grandes migraciones del siglo XX que tan generosamente fueron acogidas por Venezuela. Ahí tiene usted miles de líderes políticos, artistas, empresarios, religiosos, profesores universitarios… Pero yo me quedo con una persona que no tiene nombre, es el ‘emigrante’ español, que llegó sin nada –lean por ejemplo la peripecia del barco ‘Telémaco’ que llegó en 1950 desde La Palma– y ayudó decisivamente a la construcción de un país. Ese es el que merece todo nuestro homenaje y de su historia puede y debe aprender mucho la sociedad española de hoy.

Juan José Buitrago: “Los centros españoles en Venezuela jugaron y juegan un papel crucial en la asistencia a nuestros nacionales”