“No hay conflictos muy álgidos en este momento que puedan alterar la relación bilateral”

España y sus empresas confían en una buena relación con la Venezuela post-Chávez

España y sus empresas siguen dispuestas a mantener sus relaciones con Venezuela, animadas por la disposición de este país a “normalizar las relaciones económicas” y ante la convicción de que la muerte del presidente Hugo Chávez Frías no supondrá ningún cambio drástico.
España y sus empresas confían en una buena relación con la Venezuela post-Chávez

España y sus empresas siguen dispuestas a mantener sus relaciones con Venezuela, animadas por la disposición de este país a “normalizar las relaciones económicas” y ante la convicción de que la muerte del presidente Hugo Chávez Frías no supondrá ningún cambio drástico.
“No hay conflictos muy álgidos en este momento que puedan alterar la relación bilateral, sino más bien hay problemas de fondo que vienen de atrás”, afirmó el investigador del Real Instituto Elcano, Carlos Malamud Rikles, quien añade al problema de la repatriación de beneficios, la presencia de miembros de ETA en el país sudamericano, las confiscaciones de tierras a españoles afincados allí o la devaluación del Bolívar.
La devaluación costó al gigante español de las telecomunicaciones Telefónica unas pérdidas de unos 585 millones de dólares en 2012 y una disminución de activos de 1.000 millones a partir de este año, según la propia empresa.
Este es uno de los riesgos que corren Telefónica y otras empresas españolas que ofrecen servicios directos a los venezolanos y que, por tanto, cobran en bolívares, aunque a cambio “tienen buenos resultados porque no tienen competencia, ya que pocas empresas se atreven a invertir allí”, según el profesor de Economía Juan Carlos Martínez Lázaro, coordinador del informe ‘2012: panorama de inversión española en Latinomérica’, del IE Business School.

Compás de espera
En esta situación, la mayoría de analistas coinciden en señalar que la muerte del presidente Hugo Chávez no debería suponer un cambio drástico y que se ha entrado en un compás de espera hasta después de las elecciones, que, sin embargo, podría tener cierto coste.
“De momento, hay incertidumbre y eso retrasará la inversión exterior”, afirmó el profesor José Ramón Pin Arboledas, de la escuela de negocios IESE Business School.
Pese a que según el informe ‘2012: panorama de inversión española en Latinoamérica’, Venezuela y Bolivia son “los mercados que suscitan más dudas”, la República Bolivariana sigue siendo receptora de inversiones y, principalmente, exportaciones españolas.
Las exportaciones alcanzaron los 257 millones de dólares en el primer trimestre de 2012, según el último informe de septiembre del pasado año de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Caracas, mientras que las inversiones en el país sudamericano se han ido estancando, ascendiendo en el mismo periodo a 0,1 millones de dólares, que fueron destinados enteramente al sector petrolero.
La actividad petrolera goza “de una gran estabilidad desde 2006” cuando Venezuela renegoció sus contratos petroleros, señaló una fuente del sector, lo que se explica, según Pin Arboledas, por la “necesidad de tecnología” que sólo puede aportar la inversión extranjera.
Con todo ello, “no se ve el panorama económico con signos de preocupación”, afirma Malamud Rikles, quien considera que no se ven riesgos de eventuales nacionalizaciones como las ocurridas en Argentina o Bolivia, “salvo que haya una radicalización en la gestión del nuevo gobierno, por motivos ligados a la dinámica de política interna”. Para Pin Arboledas, una eventual victoria del presidente encargado Nicolás Maduro Moros en las próximas elecciones debería “disminuir la incertidumbre a corto plazo”, pero si este gobierno “empieza a tener problemas económicos o políticos el riesgo (de eventuales nacionalizaciones) aumentaría”.

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