Unas 500 familias de ese estado han sufrido las consecuencias de la crecida del río Unare

El cónsul honorario en Anzoátegui visitó a ocho familias españolas de Clarines afectadas por las inundaciones

Producto de las torrenciales lluvias en el Estado de Anzoátegui (Venezuela), hubo crecidas en los ríos Unare, Güere y Guaribe. En consecuencia, cientos de familias resultaron afectadas por las precipitaciones y se perdieron cosechas en los municipios al Oeste de la entidad federal.

El cónsul honorario en Anzoátegui visitó a ocho familias españolas de Clarines afectadas por las inundaciones
CLARINES BAJO AGUA 2022 2
El cónsul honorario en Lechería, Richard Barreiro, toma datos de las familias afectadas.

Por ello, el cónsul honorario de España en Lechería, Richard Barreiro, con jurisdicción en los estados de Anzoátegui y de Sucre, recurrente al Estado de Monagas, visitó el jueves 14 de octubre la localidad de Clarines, Municipio Bruzual (ubicada a 75 kilómetros al oeste de la capital del Estado, Barcelona, y a unos 250 kilómetros al este de Caracas), en el que residen unas 40.000 personas.

A pocos metros del arco de entrada de esta población anzoatiguense, Richard Barreiro se entrevistó con siete familias de origen gallego, y una canaria de origen, donde le manifestaron su lamentable situación.

Las familias Muiños-Carvajal y Muiños-Siñaris, originarios de Santiago de Compostela, provincia de A Coruña (Galicia); y la familia Hernández-González, oriundos de La Breña Alta, Isla de La Palma, provincia de Santa Cruz de Tenerife (Canarias), perdieron todos sus enseres muebles y aparatos electrodomésticos, ante la crecida del río Unare, que en muchos sectores de Clarines llegó hasta los cuatro metros de altura, sobre todo en la ribera este. “A algunas viviendas deberá aplicársele una restauración mayor o derruirlas”, acotaron.

Uno de los miembros de la familia Muiños-Carvajal explicó que perdieron varias hectáreas de lechosa (papaya), ají y otras siembras, “lo que nos supone un fuerte revés económico, al ser nuestra única fuente de ingresos”.

Por su parte, otro miembro de la familia Muiños-Siñaris, quien es propietario de un pequeño taller de refacción de neumáticos, señaló que “la máquina se mojó y se estropeó, no sabemos si se pueda reparar”. “Aunque la crecida aquí en este sector es de 15 centímetros de altura, algunos enseres de mi casa también se dañaron, no contamos con electricidad ni agua potable”, agregó.

Otro ciudadano de nacionalidad venezolana, Luis Castro, dijo que “nosotros perdimos cuatro mil matas de tomate, doscientas cincuenta matas de plátano, 300 matas de yuca y como media hectárea de maíz que estaba a punto de secarse, esa fue toda la pérdida de nosotros”, expuso.

Hasta 500 familias de todo Anzoátegui habrían sufrido las consecuencias de la crecida del río Unare. Los ciudadanos relataron que, aunque en el día hay buen clima, los ríos tienen crecidas por las intensas lluvias.

Las zonas más afectadas son aquellas cercanas a los ríos, puesto que son fértiles para los cultivos. No obstante, se trata de los sectores más propensos a sufrir inundaciones. “El río anegó todo”, aseveró Castro.

Varias familias afectadas están en refugios temporales, otros en casa de familiares, a la espera de que bajen las aguas y las autoridades despejen la zona.

Por su parte, el gobernador del Estado de Anzoátegui, Luis José Marcano Salazar, afirmó a los medios de comunicación que se “aplican todos los protocolos” para atender a las víctimas de las crecidas.

Prudencia

El cónsul honorario de España hizo un llamado de prudencia a la ciudadanía, a estar pendientes de los reportes que emita la Gobernación del Estado de Anzoátegui, la Alcaldía del Municipio Manuel Ezequiel Bruzual, Protección Civil (PC) y el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), ya que “al retornar hacia aquí desde Caracas y pasar por el puente sobre el río Unare nos impresionó lo crecido que iba, y de continuar las lluvias el caudal podría aumentar aún más”. Barreiro recuerda que, “en el 2012, el paso por la Troncal 9, a la altura de Clarines, se vio interrumpido porque la crecida de ese año fue descomunal y afectó el puente. Esperamos que el buen tiempo acompañe, que bajen las aguas, la población pueda volver a su rutina y hacemos votos por que la recuperación sea rápida y muy favorable”. 

“Al llegar a Lechería elaboraremos un informe detallado para nuestro cónsul general, Marcos Rodríguez Cantero, para el consejero de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, José Francisco Armas Pérez, para ver de qué manera podemos ayudar a estas familias de nacionalidad española”, explicó el cónsul honorario, quien aseguró que “también nos comunicaremos con el presidente del Centro Gallego de Puerto La Cruz, Antonio Corral Olmo, para que traslade a la Secretaría Xeral de Emigración de la Xunta de Galicia, que dirige Antonio Rodríguez Miranda, su preocupación y se puedan facilitar ayudas de emergencia a parte de estas familias originarias de Santiago de Compostela”.

“Por último, queremos agradecer al presidente de la Cámara de Comercio de Clarines, Leonel De Sousa, quien contactó al Centro Gallego y a este Consulado Honorario para ponernos en conocimiento sobre la angustiosa situación de estas ocho familias afectadas”, concluyó Barreiro Olmedo.

El cónsul honorario en Anzoátegui visitó a ocho familias españolas de Clarines afectadas por las inundaciones