También explicó que la supresión del voto rogado “está por buen camino”

Consuelo Rumí asegura que la reforma de la Ley de Nacionalidad “va para largo” porque requiere “consenso”

La secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, aseguró, durante una reunión con los medios especializados de la emigración, que la reforma de la Ley de Nacionalidad “va para largo” porque es un proyecto que requiere “consenso y mucho debate”. En este encuentro, celebrado el día que se cumplían los seis meses de su nombramiento como secretaria de Estado, Rumí también aseguró que la supresión del voto rogado, “siempre y cuando no se pierda la sensatez, será antes de las elecciones generales” porque “está por buen camino”.

Consuelo Rumí asegura que la reforma de la Ley de Nacionalidad “va para largo” porque requiere “consenso”
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Consuelo Rumí, acompañada de Agustín Torres y José Alarcón.

La secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, aseguró, durante una reunión con los medios especializados de la emigración, que la reforma de la Ley de Nacionalidad “va para largo” porque es un proyecto que requiere “consenso y mucho debate”.

En este encuentro, celebrado el día que se cumplían los seis meses de su nombramiento como secretaria de Estado, Rumí también aseguró que la supresión del voto rogado, “siempre y cuando no se pierda la sensatez, será antes de las elecciones generales” porque “está por buen camino”.

Ley de Nacionalidad

Consuelo Rumí, que durante este encuentro estuvo acompañada por el secretario general de Inmigración y Emigración, Agustín Torres, y el director general de Migraciones, José Alarcón, recordó que durante la celebración del pasado Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) se había comprometido a “acabar con las injusticias” provocadas por el acceso a la nacionalidad en el marco de la Ley de Memoria Histórica.

En este punto, la secretaria de Estado fue contundente y quiso dejar claros cuáles son los “mínimos” que siempre “hemos defendido”. Además, aseguró que el rechazo a la enmienda socialista desde algunos colectivos emigrantes ha estado motivado por la falta de información, ya que el texto presentado “coincide con los mínimos que nos señalaron desde el Consejo”.

En primer lugar, Rumí señaló que la enmienda que presentaron incluye que la pérdida de la nacionalidad española de los hijos de españoles sólo se debe producir cuando hay una renuncia expresa, no como sucede actualmente que los jóvenes que, al cumplir la mayoría de edad, no ratifican su deseo de mantener la nacionalidad, la pierden. Rumí también recordó que se instó al Ministerio de Exteriores a que, mientras no se cambie la Ley, informe “muy bien” a los jóvenes de los trámites necesarios para ratificar la nacionalidad.

La otra enmienda hace referencia a la recuperación de la nacionalidad española para los hijos de las mujeres que no pudieron transmitirla antes de 1978. “No son muchos casos, pero nos parece una injusticia flagrante”, dijo Rumí, quien apuntó que el tercer caso de la enmienda quiere acabar con las “graves discriminaciones” que se han producido en las familias, ya que los hijos que eran mayores de edad en el momento en el que sus padres se acogieron al proceso extraordinario recogido en la Ley de Memoria Histórica, ni pudieron acceder a la nacionalidad mientras que los hijos menores, sí.

Rumí aseguró que la reforma de esta Ley “va para largo” porque tiene que tener “mucho consenso y mucho debate”. Además, dijo, se debe tratar con “responsabilidad para saber a dónde llegamos y qué repercusiones tiene” y con “generosidad” por parte de los diferentes grupos.

Voto rogado

La derogación del voto rogado “va por buen camino”, aseguró Consuelo Rumí, quien recordó que, a pesar de ser una competencia del Ministerio de Exteriores, “tienen que contar con nosotros porque somos los que tenemos el contacto con los españoles”.

La secretaria de Estado aseguró que “con mucho esfuerzo y muchas ganas” y “tal y como anunció el presidente del Gobierno en varias ocasiones” se está intentando que este tema se gestione en el menor tiempo posible en el Congreso de los Diputados. “Desde el Gobierno se han puesto todos los medios para que fuese así y, con el apoyo de esta Secretaría, saldrá adelante en una fecha razonable”, aseguró Rumí, quien consideró fecha razonable, “siempre y cuando en este país no se pierda la sensatez, es antes de las elecciones generales”.

“Si se pueden cumplir los plazos de legislatura que el presidente Sánchez tiene intención para deshacer tantas injusticias como se han llevado a cabo en estos siete años, estaremos en disposición de tener la reforma del voto rogado para las próximas elecciones generales”, aseguró Rumí. Explicó que todavía no sabe qué va a hacer el PP, “porque el PP está dando bandazos”, pero “a nosotros nos gustaría que este tema saliese adelante con el máximo consenso”. “Yo espero –dijo­– que se imponga la sensatez en un tema en el que vienen diciendo desde hace mucho tiempo que el voto rogado hay que derogarlo”.

La secretaria de Estado aseguró que van a trabajar para llevar a cabo la reforma, “si es con el apoyo del PP, mejor; si es con el apoyo de todas las fuerzas políticas, mejor aún”, y si es sin el apoyo del PP, ellos “tendrán que responder ante los emigrantes españoles”.

Convocatoria de programas

La convocatoria de los diferentes programas y su adelanto fue otro de los temas que se trataron. Agustín Torres explicó que se habían adelantado las convocatorias de las subvenciones de programas como Proyectos e investigación y Asociaciones. “Lo que hemos podido porque hay limitaciones a las convocatorias adelantadas”, dijo.

“En el momento que entremos en 2019 y despejemos si hay o no presupuestos –continuó–, convocaremos el resto de programas a los que damos mucha importancia porque muchos se han abandonado como el de jóvenes y algunos de centros y asociaciones”.

“Los problemas siguen siendo los mismos que hace siete años, pero se han enquistado”, aseguró el secretario general.

Consuelo Rumí asegura que la reforma de la Ley de Nacionalidad “va para largo” porque requiere “consenso”