La presidenta dice que “hemos vivido muchos y grandes momentos en estos 50 años”

El Centro Español de la ciudad suiza de Saint Maurice celebró tres días de fiesta con motivo de su 50º aniversario

En Saint Maurice, una ciudad histórica del cantón suizo del Valais, se encuentra el Centro Español Saint Maurice. En la década de los 70 una gran colectividad española, principalmente andaluces, extremeños y asturianos, llegó a esta región para trabajar bajo el efecto llamada. 
El Centro Español de la ciudad suiza de Saint Maurice celebró tres días de fiesta con motivo de su 50º aniversario
Fiesta en Saint Maurice1
Los asistentes disfrutaron de tres días de buena gastronomía y mejor música.

Las fábricas, la mayoría ya desaparecidas, de cemento, de construcción, de madera, de piezas de relojes, la base militar e incluso los abades asentados en la ciudad necesitaban gran mano de obra. Sin embargo, los escasos primeros emigrantes gallegos llegaron sobre el año 1972, como Leonardo Sobrino, uno de los socios fundadores, de 71 años y natural de Laza, un municipio de la comarca ourensana de Verín, mundialmente conocido por su carnaval ancestral. Él mismo recuerda integrarse en una comunidad de españoles donde los gallegos eran minoría hasta los años 79-80 donde, una vez más, el efecto llamada y la necesidad de mano de obra fomentaron la llegada de una gran colectividad de la provincia de Ourense, principalmente, de O Carballiño y Verín.

La necesidad de relacionarse y la pasión por el fútbol fueron los ingredientes básicos para crear una asociación. Jugaban partidos de solteros contra casados y celebraban sus reuniones en el restaurante Venecia, hasta que en mayo del 72 fundaron el Centro Español Saint Maurice. Con el apoyo del Ayuntamiento y el trabajo duro de los socios, la entidad levantó su primera sede física, punto de encuentro y reunión para los españoles de Saint Maurice y alrededores. 50 años después y, desde hace 30, el centro español cuenta con un local en propiedad, impronta del sudor de cada uno de sus socios y con más de 110 familias.

“Esta sociedad no se creó con la finalidad de tener un punto de encuentro donde poder hablar en nuestro idioma. El francés no ha sido un obstáculo para la mayoría de los españoles que vivimos aquí. Más bien, nos ha movido y nos mueve la necesidad de reunirnos, de socializar. En nuestro centro se han impartido clases de español una vez a la semana, se han celebrado los Reyes, el Fin de Año, la comida de los socios… Tuvimos un grupo de baile flamenco cuya profesora era nuestra actual presidenta, Imma Cabezas”, explicó Leonardo.

La cordobesa presidenta de 47 años e hija de uno de los socios fundadores lleva al frente de la asociación cinco años. Sus padres volvieron a España tras 40 años de emigración. Totalmente integrada en la sociedad suiza, pero con fuertes raíces españolas, ha sabido transmitir perfectamente el espíritu de la sociedad a otras nacionalidades que se han convertido en socios simpatizantes lo que garantiza la continuidad del centro ante la escasa llegada de españoles a la zona. 

“Hemos vivido muchos y grandes momentos en estos 50 años de historia del centro. El fútbol siempre ha estado presente. La mayoría de los emigrantes eran temporeros por lo que en la época de verano se quedaban en la ciudad. Aprovechaban para organizar torneos de fútbol, a los que acudían más de 500 personas. En una ocasión fueron a Berna con un equipo de mujeres y otro de hombres. En una ocasión fuimos con el grupo de flamenco a Lausanne y un vecino, molesto por el ruido, disparó un arma alcanzando nuestro autocar. Todos asustados, nos mantuvimos con la cabeza agachada hasta que, tras seguir las indicaciones de la policía, pudimos salir de allí en otro autobús”, recordó la presidenta.

Medio siglo de vida da mucho para contar y recordar. Muchos migrantes retirados han vuelto a sus lugares de origen, otros como Leonardo se han quedado por sus hijos y nietos; algunos, lamentablemente, han fallecido, pero todos han estado presentes en estos tres días de celebración. El álbum fotográfico que rodeaba la carpa que cobijaba a los asistentes del sol fue una muestra de ello. No faltó la degustación de platos típicos suizos y españoles. También estuvo presente el pulpo, de manos de la Pulpería O Arenteiro del Carballiño. La música, a cargo del grupo Galiza Celta de Delémont, fue el colofón de la fiesta y transportaron a los presentes, a través de jotas y muñeiras, hasta Galicia. El grupo se formó en el año 2015 y la mayoría de sus integrantes son de A Costa da Morte. Canciones y músicas tradicionales hicieron bailar y cantar a un público entregado donde el buen ambiente y la diversión estuvieron garantizadas.

El Centro Español de la ciudad suiza de Saint Maurice celebró tres días de fiesta con motivo de su 50º aniversario