En un preludio de otoño hermoso, lleno de los oros que se sobreponen al verde en la paleta del Paseo del Pintor Rosales madrileño, la palabra se impuso en la inauguración del nuevo curso. El Club Diplomático nos convocó para escuchar el manantial de reflexiones, pensamientos y cicutas cultas de Luis García Montero (Granada, 1958), poeta, crítico, ensayista, catedrático de literatura española y director del Instituto Cervantes. La vida se detuvo en un remanso de paz que invitó al paseo por la sabiduría del maestro, del poeta, para el que “Quizá el amor, al fin, no era la prisa,/ la flor abierta y la palabra exacta,/la vida prometida sin engaño,/sino un instante en el dolor del mundo”.