Refiriéndose al ‘guapo’ del 1900, el célebre escritor argentino Jorge Luis Borges nos precisa que “su profesión, carrero, amansador de caballos o matarife”. “Su educación –agrega–, cualquiera de las esquinas de la ciudad. No siempre era un rebelde: el comité alquilaba su temeridad o su esgrima...