El evento arranca con gran participación costeira

La emoción y el orgullo gallego se sienten con fuerza en cada rincón del festival EmigraSon en Bruselas

La emoción y el orgullo gallego se sienten con fuerza en cada rincón del festival EmigraSon, que, en el día de hoy, viernes 27, vive una de sus jornadas más intensas y simbólicas con la participación costeira como gran protagonista de la esperada foliada. La ciudad, convertida en epicentro del folclore más tradicional, vibra desde primera hora con gaitas, panderetas y voces que traen consigo la memoria viva de Galicia más allá de sus fronteras.
La emoción y el orgullo gallego se sienten con fuerza en cada rincón del festival EmigraSon en Bruselas
EmigraSon 1
‘A Roda’ y ‘A Irmandade Galega na Suiza’ tocaron el himno gallego delante del Parlamento Europeo.

EmigraSon es juventud, autogestión y compromiso. Detrás de esta iniciativa se encuentra la asociación cultural EmigraSon, impulsada por un grupo de jóvenes gallegos establecidos en Bruselas que, movidos por la pasión por su tierra, decidieron crear un espacio de encuentro para la comunidad gallega en el exterior. Karan, Mateo, Gara, Ángel, Claudia y David han demostrado que la autogestión y el trabajo colectivo pueden convertir una idea en un referente cultural consolidado en Bélgica.

Sin ánimo de lucro, pero con una ambición cultural enorme, han conseguido que el festival no solo popularice la música gallega fuera de España sino que también fortalezca los lazos emocionales entre quienes un día emigraron y la tierra que los vio nacer. Esta cuarta edición del Festival EmigraSon ha confirmado lo que ya era un secreto a voces en la diáspora; la música gallega vive uno de sus momentos más fértiles y expansivos, y Bruselas se ha convertido en uno de sus epicentros emocionales fuera de Galicia.

En esta edición de 2026, la capital belga vuelve a vibrar al son de gaitas, panderetas, sintetizadores y guitarras eléctricas, en un cruce perfecto entre tradición y vanguardia que define el espíritu de EmigraSon, pero este festival va más allá, es pensar Galicia desde Europa. Tanto así que, el escritor y periodista Manuel Gago y la narradora y actriz Sole Felloza protagonizaron en el día de ayer el coloquio ‘El pasado es cosa del futuro’, una reflexión profunda sobre cómo la memoria, la historia y la tradición son herramientas imprescindibles para imaginar la Galicia de las próximas décadas.

Como broche institucional y simbólico, los participantes visitaron el Parlamento Europeo, donde fueron recibidos por la eurodiputada del BNG Ana Miranda, firme defensora de la cultura gallega y entusiasta colaboradora del proyecto desde sus inicios. ‘A Roda’ y ‘A Irmandade Galega na Suiza’ tocaron el himno gallego delante del Parlamento Europeo.

“Damos unha agarimosa benvida como cada ano á finde do festival EmigraSon e a todas as músicas e artistas, creadoras de contido, xornalistas participantes e, por suposto, aos nosos queridos organizadores que traballan arreo para facelo posible. Nunca olvidar, sempre volver”, transmitió la eurodiputada encantada con la celebración de esta nueva edición.

Viernes de artistas emergentes y tradición viva

Este viernes 27, la Sala Tricoterie de Saint-Gilles acoge el arranque del festival con el bloque dedicado a artistas emergentes. Paloma Paloma, Fer y 9Louro ofrecen propuestas frescas que evidencian el dinamismo creativo actual antes de dar paso a la tradicional foliada y a la actuación de Duendeneta Dilleis. Sin duda, la mezcla perfecta: juventud, experimentación y respeto por un patrimonio que sigue más vivo que nunca.

Sábado grande en La Madeleine: Galicia contemporánea

El sábado 28, la prestigiosa sala La Madeleine reunirá a algunas de las figuras más destacadas del panorama gallego actual. Entre ellas brillará con luz propia The Rapants, que repite edición y presentará su nuevo y exitoso trabajo. Con su inconfundible base de ritmos disco e influencias indie que recuerdan a The Smiths o Novedades Carminha, la banda volverá a conquistar al público con su actitud despreocupada y enérgica. Sus letras, en gallego y castellano, conectarán con una audiencia entregada que convertirá el concierto en una auténtica celebración generacional.

También destaca la actuación de Sabela, una de las grandes representantes de la nueva ola del pop electrónico gallego que combina sonido internacional con raíces tradicionales. El carisma festivo de Ortiga hará honor a su apodo de ‘latin boy’ alternativo, llevando la esencia de la verbena gallega a un formato contemporáneo y global. Y como alquimista sonoro, Baiuca volverá a demostrar por qué es considerado uno de los grandes renovadores de la música tradicional, fusionando panderetas y cantos ancestrales con una electrónica futurista que parece magia, pero es pura creación.

Una foliada que une territorios y corazones

Desde bien temprano, los grupos A Roda de Lausanne y A Irmandade Galega na Suiza recorren las calles más emblemáticas de la ciudad, llevando consigo el alma de la emigración gallega. Sus trajes tradicionales, el sonido profundo de la gaita y la energía contagiosa de sus temas han ido marcando el pulso de una jornada histórica. Cada plaza se ha convertido en escenario improvisado, cada esquina en punto de encuentro intergeneracional. Mayores que reconocen melodías de su infancia y jóvenes que redescubren el legado cultural comparten espacio en una celebración que trasciende lo musical para convertirse en afirmación de identidad.

La unión hace la fuerza y así lo han demostrado los grupos A Roda de Lausanne y A Irmandade Galega na Suiza, que decidieron sumar talento, compromiso y sentimiento para participar juntos en esta cuarta edición. Las emblemáticas calles de la capital belga se transformaron durante la jornada en una auténtica embajada gallega al aire libre. El corazón de Europa latió al ritmo de Galicia. La colaboración entre ambas agrupaciones simboliza el espíritu de cooperación que caracteriza a la diáspora. En lugar de caminar por separado, eligieron unir voces y esfuerzos para reforzar su presencia en un escenario internacional que celebra precisamente eso: la emigración como puente cultural.

Como dice la canción, “hay un gallego en la luna”. Lo que no dice es que, si de algo entiende la colectividad gallega en el exterior, es del amor por sus raíces y de la pasión por sembrar el mundo con los pies firmemente plantados en su tierra. Allí donde suena una muiñeira, donde se alza una bandera blanca y azul o donde se comparte una mesa alrededor de la música, Galicia vuelve a nacer. La participación conjunta en EmigraSon fue que una muestra palpable de unión y compromiso; una forma de tejer redes, fortalecer vínculos y reafirmar la identidad común en el exterior. En tiempos donde la distancia podría diluir la pertenencia, estas asociaciones demuestran que ocurre lo contrario: cuanto más lejos, más fuerte late el sentimiento. Bruselas fue testigo de esa fuerza colectiva. Por unas horas, la capital europea se convirtió en capital gallega, recordando que la emigración no es ausencia, sino expansión. Y que cuando las comunidades se unen, no solo preservan su cultura sino que la proyectan, la comparten y la hacen crecer. La foliada es más que una actuación. Es un símbolo de resistencia cultural, de pertenencia y de comunidad. Es la Galicia que emigró, que echó raíces en Suiza y que ahora regresa, aunque sea por unos días, para reafirmar que la tradición no entiende de distancias.

“Para Irmandade Galega Na Suiza e a ACG A Roda, participar xuntas no EmigraSon é algo verdadeiramente ilusionante e profundamente emocionante. Poder levar á capital europea as nosas músicas, os nosos bailes e a nosa maneira de sentir Galicia é unha honra enorme. Para quen xa vivimos na emigración, isto ten un significado dobre. Por unha banda, sentimos unha gratitude inmensa por que contasen coa nosa presenza. Dar voz á emigración no maior festival dedicado á diáspora galega é algo extraordinario e moi simbólico. É recoñecer que a cultura galega non remata nas fronteiras da terra, que segue viva en cada gaita, en cada paso de baile, nas falas que nos acompañan a diario e en cada persoa que emigrou pero nunca deixou de sentir Galicia dentro. Por outra banda, esta participación é tamén unha oportunidade preciosa para achegarnos máis como entidades, a ACG A Roda e a Irmandade Galega Na Suíza. Aínda que compartimos país e nos separan apenas 60 quilómetros, non sempre é doado coincidir e construír xuntos todo o que nos gustaría. Temos compartido actuacións e celebracións, pero o EmigraSon supón algo máis: a preparación desta actuación está a crear vínculos máis fortes entre nós, a reforzar a colaboración e a permitirnos compartir con máis xente as nosas músicas e bailes. En definitiva, participar neste festival e poder levar a música galega a Bruselas, é un orgullo e unha emoción difíciles de explicar”, declararon los integrantes de A Roda y A Irmandade Galega na Suiza

En su cuarta edición, EmigraSon no solo llevó lo último y lo más tradicional de la música gallega a Bruselas: volvió a demostrar que Galicia no entiende de barreras ni fronteras cuando suena una gaita, cuando arranca una foliada o cuando miles de voces, lejos del Atlántico, cantan al unísono recordando que la cultura es, ante todo, hogar.