XI PLENO DEL CONSELLO DE COMUNIDADES GALEGAS

La aprobación de la Lei de Galeguidade marcó el trabajo realizado entre plenos

La aprobación de la nueva Lei de Galeguidade, en el mes de junio de 2013, fue el acontecimiento más sobresaliente de cuantos se produjeron entre plenos (el de 2012 y el previsto para esta semana) en el terreno de la emigración en Galicia. Impulsada en la anterior legislatura, la normativa, que contó con el visto bueno de los gallegos en el exterior, está pensada para adaptar las necesidades de la colectividad a la realidad económica y sociocultural del momento y hacer más efectivo el uso de los recursos públicos.

La aprobación de la Lei de Galeguidade marcó el trabajo realizado entre plenos
8.Comisión Delegada-julio 2013
Alberto Núñez Feijóo, Alfonso Rueda y Antonio Rodríguez Miranda posan junto a los miembros de la Comisión Delegada en la Cidade da Cultura, en el mes de julio de 2013.

La aprobación de la nueva Lei de Galeguidade, en el mes de junio de 2013, fue el acontecimiento más sobresaliente de cuantos se produjeron entre plenos (el de 2012 y el previsto para esta semana) en el terreno de la emigración en Galicia. Impulsada en la anterior legislatura, la normativa, que contó con el visto bueno de los gallegos en el exterior, está pensada para adaptar las necesidades de la colectividad a la realidad económica y sociocultural del momento y hacer más efectivo el uso de los recursos públicos.

La Lei de Galeguidade de 2013 sustituye a la Lei de Recoñecemento da Galeguidade, de junio de 1983, y supone un punto de inflexión en la forma de afrontar los asuntos relacionados con la diáspora. Con ella se pretende dar un impulso a la proyección exterior de la economía gallega, a la unión de centros y al papel de la mujer y los jóvenes en las sociedades en las que se agrupan, según se recoge en el texto, que reconoce nuevas formas de participación en la galeguidade a través de diversas plataformas tecnológicas.
Así mismo, pretende estructurar y dar forma definitiva al proceso de reconocimiento de la ‘galeguidade’ y al registro de las comunidades gallegas asentadas fuera de Galicia. En este sentido, se definen las tipologías de las distintas entidades, los requisitos y el procedimiento para acceder al reconocimiento de la ‘galeguidade’ y la forma de participación de las comunidades gallegas, y se señala el alcance de este reconocimiento y las actuaciones de la Comunidad Autónoma de Galicia en los ordenes social, cultural y económico.
Los integrantes de la Comisión Delegada del Consello de Comunidades Galegas –máximo órgano de representación de la Galeguidade entre plenarios– celebrada en julio de 2013, un mes después de la aprobación de la nueva Lei, tuvieron oportunidad de conocer de primera mano la propuesta del Gobiero gallego a este respecto y difundirla entre los directivos de las distintas entidades del exterior, con el fin de que pudieran hacer las “aportaciones” que creyeran “convenientes”, según les informó el secretario xeral de Emigración, Antonio Rodríguez Miranda.
La reunión, de carácter extraordinario y a la que también acudieron el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el vicepresidente, Alfonso Rueda, tuvo como escenario la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela un 24 de julio, el mismo día en el que, en vísperas de la festividad del Apóstol, se produjo el trágico accidente de tren en Angrois –a 3 kilómetros de Compostela– que costó la vida a 79 personas y causó heridas de diversa consideración a un total de 140.
La conmoción por el grave suceso se dejó sentir también entre los representantes de la colectividad gallega que se encontraban en la capital en tan señalada fecha y la Comisión Delegada hizo público un escrito en el que mostraba su profunda solidaridad con las víctimas, sus familiares y los vecinos de Angrois.
Además de esta reunión de carácter extraordinario, en noviembre de 2013 se celebró una segunda para seguir informando a los representantes de la colectividad de los pormenores de la Lei de Galeguidade, con el fin de que estos pudieran hacer las “sugerencias” pertinentes, según aseguró Miranda, quien destacó el carácter participativo que la Lei confiere a la diáspora.
Hasta la biblioteca del Gaiás también se desplazaron en esta ocasión el presidente y el vicepresidente de la Xunta, con el fin de mostrar el apoyo del Ejecutivo gallego a los residentes en la diáspora. 
Núñez Feijóo aseguró durante su comparecencia en aquel momento que España estaba saliendo de la crisis y que en 2014 se volvería a crear empleo. En ese contexto, anunció la predisposición del Gobierno autonómico para “fomentar el retorno” de aquellos que tuvieran intención de regresar a su lugar de origen.
La sesión de 2014, que tuvo lugar en junio de 2014 en la Biblioteca América, situada en pleno casco viejo de Santiago de Compostela, sirvió al secretario xeral de Emigración para pedir a la ‘galeguidade’ que actúe como “el gran potenciador de la proyección exterior de Galicia” y poner énfasis en la necesidad de involucrar a los jóvenes y a las mujeres en las entidades del exterior, para que sean “signo” inequívoco de su renovación.
Por último, Miranda hizo hincapié en la necesidad de blindar la asistencia social a los más desfavorecidos, sobre todo los mayores, porque “son los que están en situación de mayor vulnerabilidad”, aseguró. Todo ello, con el consabido esfuerzo, ya que, pese a la crisis, “las partidas” para este cometido “no se redujeron en absoluto”, apostilló.

La aprobación de la Lei de Galeguidade marcó el trabajo realizado entre plenos