Tribuna abierta de David Casarejos

Un verano en Reino Unido sin líderes, ideas y con un futuro tirando a marrón

Este verano en Reino Unido se ha dejado claro el hastío generalizado de los británicos con sus políticos. El verano llegaba con un cambio, aún por llegar, en el liderazgo del país que lejos de ilusionar no convence a nadie.

Un verano en Reino Unido sin líderes, ideas y con un futuro tirando a marrón
Casarejos
David Casarejos.

Liz Truss y Rishi Sunak no son percibidos como los lideres carismáticos y llenos de buenas ideas que saquen al país de la crisis constante que trajo el Brexit.

El descontento generalizado no se muestra públicamente de la manera que se hace en los países mediterráneos, pero las huelgas en varios de los sectores claves de su economía se siguen sumando y con las previsiones inflacionistas en 2022 y aun mas importante en 2023, apunta a que las quejas de la población y los trabajadores se van a incrementar.

Yo escucho con asombro lo que dice la presidenta de la comunidad de Madrid acerca de la intervención en los precios de la energía por parte del Gobierno, y como sin ningún conocimiento de economía se aventura a decir que los precios de la energía en España bajarían sin esta intervención estatal.

Diaz Ayuso parece ser que no lee el apartado de noticias internacionales y por eso desconoce que el gobierno británico esta justamente haciendo lo que ella reclama para España, que es NADA, y la inacción en Reino Unido nos está abocando a facturas de electricidad que se van a multiplicar por 4 para este invierno.

Es bonito inventarte escenarios alternativos donde el mercado libre y el ultraliberalismo mejora la vida de la ciudadanía, pero desconozco un país donde esto suceda tal y como promulgan sus valedores.

En Reino Unido este invierno va a haber muchas familias sufriendo pobreza energética que se va a traducir en muertes, hospitalizaciones y una diferencia entre quienes puedan permitirse tener la casa a 21 grados y quienes la pongan a 15, o entre quienes puedan encender varios fuegos para cocinar o quien decida también cortar gastos y coman de manera menos saludable.

A este gobierno no le preocupa, y tanto Boris Johnson como Liz Truss o Rishi Sunak están tan alejados de la realidad como lo esta el resto de su gobierno que lleva meses           explicándonos que para ahorrar podríamos comprar productos de marca blanca…pronto llegarán esos pollos bañados en cloro de EEUU o el vacuno hormonado australiano.

Todo lo que Diaz Ayuso quisiera para España ya lo tenemos en Reino Unido. De hecho, durante las fases mas duras de la Covid, el gobierno madrileño nos vendía las mismas ideas que nos vendía Boris Johnson y su paralelismo se traduce en las tasas de mortalidad con Reino Unido liderando en Europa, y la comunidad de Madrid en España.

Su tratamiento en educación también se parece mucho al de Reino Unido, con ese interés en privatizar en Madrid mientras que en Inglaterra siguen proliferando las Academias que intentan funcionar como empresas que lleguen a reducir costes a costa de los estudiantes… y la mayoría de estas academias como bien pueden suponer se abren en zonas deprimidas pasando a ser otra herramienta más de ingeniería social que mantenga o expanda las diferencias entre las clases sociales en Reino Unido.

En Reino Unido están diciéndonos abiertamente que nos preparemos para tiempos difíciles sin ofrecer ningún tipo de ayuda que mitigue la subida de precios generalizada, y muy lejos de plantearse exigir que se impongan precios máximos a las eléctricas con el gravante de que Reino Unido cuenta con una gran diferencia respecto a España: el gas en el Mar del Norte.

Debido a la privatización de muchos sectores durante el mandato de Margaret Thatcher tenemos unos precios de gas y electricidad disparados o por ejemplo sufrimos el servicio ferroviario más caro de Europa.

Aquí no llegan ayudas para comprar bonos de transporte más baratos para ayudar a las economías familiares, y reducir el nivel de tráfico.

Igualmente, este verano de 2022 muchos lo recordaran por la posibilidad de nadar en sus playas rodeados de (no, nada de delfines o ballenas) heces humanas debido a esa desregularización que muchos ansiaban con la salida de la Unión Europea. Los malvados burócratas de Bruselas no pueden imponerles ya nada de nada.

¿Qué quieren desalojar los excrementos en las redes fluviales o directamente en el mar? Pues lo hacen sin más, sin preguntas y obviamente sin preocuparse por la salud de sus ciudadanos o la flora y fauna… ¡bastaría más!

Ha habido quejas por parte de parlamentarios de la UE franceses acerca de esta evacuación de excrementos en la costa del Canal de la Mancha a pocos kilómetros de Francia y no ha sido un episodio solo en una playa. El Ministerio de Asuntos Rurales y Medioambiente aviso de estos problemas en Bembridge, St Helens, Seagrove Bay, Ryde, Cowes, Gurnard o Yarmouth, con posibilidad de que también ocurriera en Colwell, Whitecliff, Yaverland, Sandown y Shanklin.

Sir James Bevan, el mandamás de la Agencia de Medioambiente britanica en el Sunday Times, en otro de esos comunicados tan lejos del sentido común al que nos tiene acostumbrado el gobierno británico desde hace mucho tiempo, decía que la ciudadanía debía dejar de ser tan aprensiva con la idea de beber agua procedente de las plantas de aguas fecales e irse acostumbrando a que usemos esta agua para consumo humano.

…y yo en este caso hubiera pedido a Sir James Bevan que hiciera una ‘Fragada’ y se bañara en las playas contaminadas o se bebiera una buena pinta de agua fresquita recién depurada de una planta de tratamiento de aguas fecales.

Queda mucho tiempo para que veamos una recuperación en Reino Unido.

No hablo solo de recuperación económica con un crecimiento digno de la potencia que dicen ser, sino de una recuperación en el ambiente que se respira, y en una política que deje de ser reactiva y sin ideas y pasea ser a una política que lleve a mejorar las condiciones y no a minimizar los problemas.

Un verano en Reino Unido sin líderes, ideas y con un futuro tirando a marrón