Ingeniero y arquitecto, este venezolano reside en España desde 2018, después de dos años en Panamá

Juan Carlos Rey: “No comulgo en todo con Trump, pero Venezuela está viendo la luz al final del túnel”

Los venezolanos en el exterior siguen con atención el proceso que inició Trump en su país tras la captura de Maduro, que está permitiendo “dinamizar la economía” y crear “expectativas” empresariales impensables desde hace más de 20 años, dice Juan Carlos Rey Pereira. Este ingeniero y arquitecto venezolano se cuenta entre los que abandonaron la República Bolivariana por la asfixia a que le sometió el régimen chavista. Después de dos años en Panamá, se instaló en Galicia, donde tiene sus orígenes, pero hoy en día disfruta en Madrid de la tranquilidad y seguridad que se respira “cuando sales” de Venezuela, porque “ves el mundo de otra manera”.

Juan Carlos Rey: “No comulgo en todo con Trump, pero Venezuela está viendo la luz al final del túnel”
Juan Carlos Rey Pereira
Juan Carlos Rey, venezolano retornado, reside actualmente en Madrid.

Pregunta. ¿Cómo califica la intervención de Trump?

Respuesta. Yo estoy a favor, porque el régimen chavista tenía todo colapsado; los servicios, en condiciones críticas; el país, a la deriva. Trump va a poner orden y, aunque no comulgo en todo con él porque es autoritario y fuerza mucho las cosas sirviéndose de su supremacía, creo que a partir de ahora en Venezuela va a haber cambios y una importante dinamización.

P. ¿Cómo está influyendo ya en el país la captura de Maduro?

R. Sé, por amigos del colegio y de la universidad que siguen allá, que empresas transnacionales están empezando a hacer sondeos entre personas interesadas en trabajar y establecerse en el país y eso es algo que en veinte años no ocurría. Los mayores campos de producción de mano de obra en Venezuela eran el petróleo y la construcción, que llevaban tiempo muy descuidados. Ahora, empresas como Shell o Repsol, pero también las francesas y otras, van a tener que hacer negocio con Trump. Sé también de gente en Dubai que está maquinando en la idea de invertir en Maracaibo en bienes inmuebles que en estos momentos se venden a precio bajo con la intención de prepararlos como hospedaje para los empleados de las empresas extranjeras que se implanten allá.

P. ¿Cómo se presenta el futuro en Venezuela?

R. Hasta ahora el panorama era gris; todo muy opaco, con cero transparencia y corrupción excesiva, y lo que ha hecho Trump prende una luz al final del túnel que antes era muy tenue. Trump quiere el petróleo, pero es que antes el beneficio del petróleo iba para el bolsillo de los políticos y enchufados, y lo que él busca es beneficio también para Venezuela.

P. ¿Qué es lo que le lleva a pensar que será así?

R. Porque cuando Estados Unidos explotaba el petróleo venezolano, la economía de nuestro país estaba muy bien, se movía mucho y había mucho dinero y esto repercutía, por ejemplo, en los servicios, pero todo eso se vino a cero con el chavismo.

P. ¿Confían entonces en que Trump reproduzca el modelo que guio a presidentes estadounidenses anteriores?

R. A mi modo de ver, la manera de proceder de Trump no es la correcta, pero pienso que, a partir de ahora, va a haber un cambio en Venezuela; va a haber movimiento, y eso, de alguna manera, se percibe. Empresas del exterior están viendo la oportunidad de invertir y, si bien es cierto que donde hay oportunidad hay riesgo, la realidad es que en Venezuela se está empezando a dinamizar la economía y eso sube las expectativas.

P. Se habla de devolverle la democracia a la República Bolivariana, pero ¿es Trump la persona idónea para encauzar el proceso?

R. Trump lo que quiere es una democracia dirigida por él y con un candidato elegido por él para manejarlo. María Corina Machado logró capitalizar en torno a ella a toda la oposición, y la sociedad civil pensante y demócrata le apoya, pero a Trump no le agrada ella, quizá porque es machista o simplemente porque quiere a alguien genuflexo.

P. En el caso de que se produjese la apertura deseada, ¿cree que mucha gente que está fuera volverá de nuevo a Venezuela?

R. Una parte volverá, porque conservan el arraigo, tienen familia allá y están ahorrando para poder emprender, pero otros se han desarrollado profesionalmente en el extranjero y han construido familias en otros países y, en estos casos, es difícil que se planteen retornar. Es gente que valora el bienestar y la seguridad que le proporcionan otras culturas, y eso en Venezuela no se da. Y, además, por mucho dinero que se pueda producir, es un malvivir en el día a día, porque no hay oferta de alimentos en el supermercado ni en la farmacia.

P. Pero, se supone que, si se reestablece la democracia, las cosas van a cambiar y el país va a ofrecer mayores garantías de seguridad.

R. En Venezuela hace falta un cambio de dirección y que ocupen los cargos personas con cierta moral, pero el chavismo sembró la corrupción a todos los niveles y va a llevar mucho tiempo conseguir que la gente que lleva tiempo saliéndose de la legalidad se quite las malas mañas de la cabeza y volvamos a tener un país de ciudadanos normales. Con los sueldos que hay, es imposible vivir con lo que se cobra legalmente, de ahí que la gente se haya acostumbrado a vivir de lo que se puede hacer por fuera. Además, Chávez nos vendió la moto de que venía a ayudar al pobre, pero llegó a poder e hizo pactos con bandas delictivas que dejaron al país sumido en este caos. Todo eso lo alimentó y lo hizo crecer Chávez.

P. Y en su caso, ¿estaría dispuesto a volver si se dan circunstancias más favorables?

R. Cuando me trasladé a Panamá, pude vivir como un ciudadano normal, sin preocuparme por robos ni por cualquier otro tipo de violencia, lo que en Venezuela es imposible. Ahora, en España, cuando mis hijas vienen a verme, pueden subirse a un autobús o a un coche o pasear por la calle con normalidad y eso para mí es muy significativo. Es cierto que no hay país como Venezuela para hacer dinero, pero, ¿a qué coste? Hacerme millonario, ¿para qué?, ¿para vivir encerrado o tener que trasladarme en coche blindado? En Venezuela siempre hubo mucho caos, incluso en tiempos de bonanza, y secuestros, aunque eso solo lo sufría la gente con demasiada pasta. Es por eso que, si sopesas un poco todo no tienes ganas de instalarte allá. Otra cosa es que vaya de vez en cuando, porque tengo familia allá y propiedades alquiladas, pero, cuando sales, ves que el mundo es de otra manera y te gusta más.