El ministro toma “nota” de las demandas de los españoles en el extranjero en su primer encuentro con los consejeros del CGCEE

Escrivá involucra a los españoles en el exterior en los planes del Gobierno para la recuperación económica del país

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, se reunió con los consejeros del CGCEE en el pleno para conocer sus problemas y demandas y tratar de darle una solución administrativa, al tiempo que para informarles de dos de los planes del Gobierno que precisan del perfil laboral de los españoles en el extranjero: el Plan de atracción de talento científico e innovador y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que contará con millones de euros de inversión en áreas prioritarias para lograr la modernización de la economía del país.

 


 

Escrivá involucra a los españoles en el exterior en los planes del Gobierno para la recuperación económica del país
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El ministro Escrivá y la nueva presidenta –2ª por la izda.–, junto con algunos de los consejeros que asistieron al Pleno del CGCEE.

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, tomó por primera vez el pulso en directo a los problemas actuales de los españoles que residen fuera al acercarse el miércoles de esta semana al pleno que los representantes del colectivo celebraron en Madrid, después de cuatro años sin convocarse, razón que el ministro achacó sobre todo a la pandemia.

Alrededor de dos horas duró el encuentro del responsable del área de emigración del Gobierno de Pedro Sánchez con los consejeros convocados al I Pleno del VIII Mandato del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, que presenta en esta ocasión un perfil muy renovado, con muchas caras nuevas y personas que se engloban dentro de la nueva generación de ‘emigrados’, buena parte de los cuales responden al perfil del joven con cargos relevantes y muy bien remunerados en países avanzados en materia tecnológica.

Sin embargo, y pese a ser esta la primera vez en que el ministro tiene oportunidad de reunirse con la colectividad en el exterior, aseguró ser conocedor de “dónde están los problemas” y de tener conciencia, además, de que dichos problemas “no mejoran”.

Y lo dijo convencido y poniendo como ‘aval’ su propia experiencia, porque Escrivá, como él mismo reconoció en el pleno, sabe lo que significa “ser expatriado”, por los diez años que estuvo vinculado al grupo BBVA, que lo  llevaron a residir en Latinoamérica y también en Asia, además de en Basilea y Frankfurt, donde sufrió igualmente algunas de esas “inaceptables situaciones” –como las calificó– que hoy en día siguen denunciando los españoles en el extranjero. Además, es conocedor de los problemas que debe afrontar su propia hija, residente en Boston (Estados Unidos), quien también tiene experiencia de hacer cola en el Consulado a 10 grados bajo cero por no poder pedir cita previa.

Debido a estas circunstancias, aclaró que su “sensibilidad respecto a lo que supone trasladarse [a vivir al extranjero] es máxima, porque lo viví en carne propia”, aseguró, y, en ese contexto, los invitó a exponer “sus preocupaciones para ver cómo se les puede apoyar”.

El ministro quiere saber, y así se lo dijo a los nuevos consejeros que representan a los españoles de fuera, qué esperan de la Administración y cómo debe esta colaborar con un colectivo con el que considera “crucial mantener una relación estrecha”, teniendo en cuenta que “la visión de España mejora a los ojos de los extranjeros cuando interaccionan con los españoles de fuera”. Y esto, dijo, “hay que ponerlo en valor, para que tengamos un mayor compromiso con lo que hacéis”.

Los datos hablan por sí solos cuando se reconoce, como hizo el ministro, que “uno de cada diez españoles vive fuera”, lo que constituye un número “muy importante cuantitativamente”, pero también “cualitativamente”, porque los españoles en el exterior “sois los embajadores de España en los países” y el “mejor referente de la marca España”, dijo Escrivá a los consejeros presentes en el acto.

El ministro considera importante, y así lo transmitió también, utilizar “la realidad” y “los problemas” del colectivo como “acicate” para que la Administración tome cartas en los asuntos que les competen, porque, en su caso, tienen “un plus de dificultad que no se nos escapa”, aseguró.

Como prioridad, Escrivá considera que “se trata de ser eficaces”; de utilizar procedimientos digitales y ponerlos al servicio de las demandas de los ciudadanos en el extranjero para agilizar los procesos de demanda, como ya se hizo con los 122.000 desplazados de Ucrania a los que, en horas, “se les dio permiso de trabajo” en España, según puso de manifiesto. Y “si estamos agilizando los procedimientos de entrada de personas por distintas razones, cómo no lo vamos a hacer con vosotros”, argumentó.

Sin embargo, el ejemplo que puso fue calificado posteriormente por él mismo como poco afortunado, al reprocharle los consejeros que se agilicen los procedimientos para los ucranianos y se mantengan bloqueados para aquellos asuntos que les competen a ellos.

El ministro trató de justificar la medida por las circunstancias un tanto especiales en las que se encuentran los ucranianos, que escapan de un país en guerra, alegando que “están aquí con un estatus de refugiados temporales”, y les pidió que sean “conscientes de la singularidad de la situación”. No obstante, reconoció que esa agilidad administrativa tendría que darse igualmente en los “procedimientos habituales”.

Planes del Gobierno

Escrivá puso en conocimiento de los consejeros dos de los planes en los que trabaja el Gobierno y en los que los españoles en el extranjero pueden tener cabida. Uno es el Plan de atracción de talento científico e innovador, del que, según informó, habló recientemente con la ministra de Ciencia y en el que “estuvisteis muy presente”, dijo, porque compete “a una parte de la nueva emigración”, en el sentido de que algunos puestos se podrán cubrir con el perfil laboral de “personas que viven fuera”. De ahí que se pretende facilitar la vuelta de “españoles o familias que quieren buscar oportunidades en España”, aseveró.

El otro es el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que contará con millones de euros de inversión en áreas prioritarias para lograr la modernización de la economía del país y que generará empleo que se puede cubrir igualmente “con personas que vienen de fuera”, dispuestas a contribuir a la “recuperación de la economía española”. Para ello, consideró necesario trabajar en coordinación con las comunidades autónomas, que tienen responsabilidades con las colectividades en el exterior en el ámbito del retorno.

También habló de la necesidad de reforzar la formación profesional y, al respecto, aseguró que se están realizando “inversiones muy importantes”.

“El mercado de trabajo en España está mejorando mucho”, remarcó el ministro, quien también en este apartado atribuyó un “papel muy importante” a las comunidades autónomas. “Hay oportunidades de trabajo”, prosiguió, y aseguró que, en la actualidad, y después de la pandemia, “se está creando mucho empleo” en el país –a razón de 500.000 nuevos puestos de trabajo en lo que va de año y 120.000 solo en el último mes–, de lo que se deduce que “somos el país de Europa que antes ha recuperado los niveles de empleo prepandemia”.

Escrivá también hizo hincapié en las dificultades que se detectan en el ámbito de las pensiones y de la Seguridad Social y expresó su intención de trabajar para conseguir convenios con países de Oriente Medio para facilitar el “movimiento” de personas “en las dos direcciones”.

Voto rogado

La abolición del voto rogado en el Congreso la pasada semana también tuvo cabida en el encuentro del ministro con los consejeros de la emigración. Siguiendo la ‘estela’ del Gobierno, Escrivá aseguró que “no se puede rogar el voto porque es un derecho fundamental”. “Solo el nombre, repele”, dijo el ministro, quien también reconoció que sufrió las consecuencias de esta imposición durante los años que estuvo residiendo en el extranjero.

Demandas

Muchas fueron las propuestas que los consejeros elevaron al ministro Escrivá en la sesión matutina de la segunda jornada del pleno, en la que abrió el turno de preguntas el consejero por Francia José Manuel Sánchez Moreno. Como buena parte de la casi veintena de exponentes que intervinieron, preguntó por los problemas derivados de los cobros de pensiones por las personas que residen en el exterior y por aquellos que se detectan en los consulados, debido a la falta de medios y de personal para cumplir con las exigencias de los ciudadanos.

La mayoría son “problemas graves” que “llevan 30 años arrastrándose”, afirmó Sánchez Moreno, quien pidió solución para ellos “lo más rápido” posible.

Encima de la mesa también estuvieron demandas para homogeneizar los requisitos que se exigen en los consulados a la hora de prestar determinados servicios, así como en materia de educación, en lo que respecta a la homologación de títulos académicos. Los consejeros pidieron, asimismo, explicaciones sobre cómo se va a desarrollar el nuevo proceso de voto rogado y sobre las medidas para favorecer el retorno de los que llevan muchos años residiendo fuera.

El problema de los españoles en Reino Unido tras la entrada en vigor del Brexit fue otro de los asuntos que se apuntaron en la reunión, así como la demanda de ALCE (Agrupaciones de Lengua y Cultura Españolas) en países donde en la actualidad no se pueden recibir clases de lengua y cultura castellana.

Recuperación de los viajes del Imserso, problemas con la sanidad, circunscripción propia, prestaciones sociales y falta de representatividad de los CRE ante la Administración constituyeron buena parte de las demandas de los consejeros en este I Pleno del VIII Mandato, sobre las que el ministro dijo: “Tomo nota”.

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