Los errores de las leyes solo son atribuibles a los políticos

Las redes sociales son un medio de comunicación que a veces y según quien lo use puede pasar a ser un arma y un ventilador que esparce desinformación y basura.

Los errores de las leyes solo son atribuibles a los políticos
Casarejos
David Casarejos.

Las redes sociales hacen que seamos editores y creadores de nuestro propio medio de comunicación y esto es peligroso si llegas a convencer a unos cuantos cientos de lectores.

La información no se verifica y muchas veces solo se limita a engañar y a vender humo para conseguir el like fácil, y con la Disposición Adicional octava de la Ley de Memoria Democrática se ha demostrado.

Esta ley, de la que tenemos un texto claro hace meses, y que pasó sin enmiendas por Congreso y Senado es una Ley de recuperación de dignidad para los que sufrieron la dictadura franquista. Punto.

Muchos hemos buscado la posibilidad de que entraran más casos y nos hemos dado de bruces con la legalidad. Las leyes no son flexibles o cambian porque si y el esfuerzo político se hace en el Senado y en el Congreso… no en Twitter y Whatsapp.

Esta ley es como es porque el gobierno actual lo ha decidido así y por otra parte ya era hora de hacer una Ley que condenara una dictadura por la que muchos siguen sufriendo.

Mucha gente tiene a abuelos, tíos, madres y amigos enterrados en cunetas, o pasaron por cárceles y sufrieron abusos durante el periodo ’36 a ’75 (o incluso extendiéndose este periodo hasta 1978).

Los partidos en el gobierno y en la oposición llevan, por otro lado, 47 años desde la muerte del dictador obviando una necesidad de muchos descendientes de tener una Ley de Nacionalidad justa.

El Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior desde su comienzo ha llevado propuestas en sus VII mandatos previos acerca de esta injusticia y tanto los gobiernos como resto de partidos del arco parlamentario han mirado hacia otro lado ignorando e insultando la memoria de los cientos de miles de españoles que se exiliaron, y se exilió tanto el de 1905 como el de 1936.

No se ha hecho caso ni se nos ha tenido en cuenta durante mucho tiempo a pesar del trabajo incansable de personas como Ángel Capellán o Maite Michelón, pero por ejemplo hace unos días se nos invitó a una sesión con altos cargos del Ministerio de Justicia en la que nos explicaron el trabajo en la instrucción.

Yo aplaudo la labor de todos y cada uno de los consejeros y consejeras generales que de manera voluntaria y altruista han trabajado en esta institución tan poco reconocida.

Repito que el exilio y la emigración ha sucedido siempre en nuestro país, pero los exiliados durante el franquismo lo hacían por una causa eso sí, más grave: salvar su vida.

Muchos tenían que huir de que le hicieran el paseíllo y acabaran en una fosa común como la del cementerio del Carmen de Valladolid con 247 restos de personas represaliadas… y hubieran sido 248 si Manuel Moya Ruiz, mi abuelo, no hubiera bajado por las tuberías de un tercer piso para huir de los que venían a buscarle por el crimen de ser socialista.

Esta Ley recupera y reconcilia su memoria y muchos y muchas compatriotas a través de esta ley llegarán a tener reconocida una nacionalidad que el Estado español les ha negado.

Una mayor parte queda fuera porque los políticos no quieren una Ley de Nacionalidad.

Los hijos o nietos de los exiliados que no perdieron la nacionalidad no van a ser reconocidos, pero al igual que aquellos que emigraron antes de 1936, o por ejemplo quedan fuera los jóvenes que perdieron la nacionalidad a los 21 años por desconocer que debían solicitar mantener la nacionalidad en los 3 años tras la mayoría de edad en sede consular.

Quedan fuera muchos que siendo menores en 2007 sus padres nunca solicitaron su nacionalidad por la Ley de Memoria Histórica… y esta es la realidad: la anterior ventana para poder acogerse a la nacionalidad fue hace 15 años y se hizo con errores.

Los cambios se logran con los políticos y no a través de los funcionarios o técnicos, que han de hacer lo que les dictan desde los textos de las leyes.

Hay una organización que ha creído que los golpes en la mesa y el chantaje o bullying puede funcionar y que todos han de adherirse a peticiones que aun siendo justas llegan en un momento en el que ya no se puede cambiar nada y su actitud roza la infantilidad.

Tener el récord de fotos con políticos no asegura nada más que tener un álbum repleto de recuerdos, y el reconocimiento vale muy poco cuando se es capaz de quemar puentes para el futuro por mera arrogancia.

Todos queremos el máximo e incluso pedimos que simplemente se copie a Italia o a Portugal en la aplicación del Ius Sanguinis.

No queremos límites temporales para solicitar la nacionalidad, y necesitamos que se hable de linaje como en Italia y no se olvide a biznietos de una futura ley.

Es necesario dejar de establecer fechas para la emigración y mientras se pueda probar la cadena de parentesco debería ser suficiente.

Los trámites no pueden ser prohibitivos económicamente y deben ajustarse a cada país.

El Código Civil podría hacer cambios menores para evitar pérdida de nacionalidad por ejemplo en el artículo 24.3 y editarlos a “solo perderán la nacionalidad española si declaran su renuncia expresa ante autoridades del Encargado del Registro Civil de su domicilio”.

Muchos pierden la nacionalidad por desconocimiento y no por voluntad propia.

La recuperación debería ser inmediata y un cambio del articulo 26 lo facilitaría.

Y el artículo 20 en su apartado 1.b podría dejar de decir que el español nace en España e incluir más supuestos.

Los partidos conocen estas demandas y en la Comisión de Derechos Civiles y Participación del CGCEE vamos a seguir ahí repitiéndolo y estamos seguros de que ya hay partidos planteándose incluirlo en sus programas electorales.

El trabajo en conjunto es necesario, pero hay que saber cuándo un jugador decide hacer la guerra por su cuenta y comprarle un balón para que siga jugando solo, y ganando sus trofeos y medallas, y así evitar que en los vestuarios insulte y menosprecie al resto del equipo.

Parece ser que el lunes sale la instrucción.

Hay que lograr que por una vez logremos que nos tomen en cuenta con trabajo y propuestas que mejoren nuestras vidas y tener visibilidad en la política española y la Ley de Nacionalidad acabará llegando.

David Casarejos Moya

Presidente de la Comisión de Derechos Civiles y Participación del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior y presidente del del Consejo de Residentes Españoles de Manchester.

Los errores de las leyes solo son atribuibles a los políticos