VISITó DISTINTOS CENTROS DE LA COLECTIVIDAD E INAUGURó UNA EXPOSICIóN EN EL CERVANTES

Aurelio Miras Portugal realizó una agenda repleta de actividades durante su estancia en Nueva York

Diríase que un benévolo vendaval de activismo había invadido la comunidad de españoles en el área de Nueva York el pasado fin de semana. La Dirección General de Migraciones en estrecha colaboración con la Consejería de Empleo de Washington, DC y los diversos centros españoles en torno a la Gran Manzana habían establecido un repleto calendario de actividades casi frenético.

Aurelio Miras Portugal realizó una agenda repleta de actividades durante su estancia en Nueva York

Diríase que un benévolo vendaval de activismo había invadido la comunidad de españoles en el área de Nueva York el pasado fin de semana. La Dirección General de Migraciones en estrecha colaboración con la Consejería de Empleo de Washington, DC y los diversos centros españoles en torno a la Gran Manzana habían establecido un repleto calendario de actividades casi frenético.

El salvo inicial, con el director general, Aurelio Miras Portugal, llegando directamente del aeropuerto Kennedy, fue una breve reunión que mantuvo con nuestro CRE de Nueva York. Tras una elocuente presentación de sus funciones como director general, tratamos brevemente las próximas elecciones para designar a un segundo consejero general por los Estados Unidos. Asistieron la cónsul general adjunta de Asuntos Jurídicos, María de los Reyes Fernández Bulnes, y el consejero laboral, Gonzalo Giménez. El director del Instituto Cervantes nos acogió en la sala de juntas del Instituto.

El plato fuerte de la tarde era la inauguración en el Instituto Cervantes de la exposición ‘Los caprichos: Goya & Dalí’. Intrigante, retadora, la exposición presenta  los grabados del maestro aragonés, contrastados cada uno con su correspondiente reinterpretación por el maestro cadaqués. Este creó múltiples reinterpretaciones de Goya, algunas, en apariencia, simples copia con brochazos de color que nunca tenían aquellos grabados negros originales. La idea de una “simple copia” es engañosa, pues Dalí siempre esconde sorpresas reveladas tan solo en una detallada comparación de una y otra obra. Cada recreación de Dalí se hace más aventurada llegando al punto de que en algunos casos su surrealismo se impone abrumador a quien fue el precursor de todo concepto surrealista casi dos siglos antes de que este movimiento saltara a la palestra. El embajador, Ramón Gil de los Casares, y el director general hicieron la presentación de la exposición.

Parada en La Nacional

Una visita de un director general de Migraciones, y muy especialmente con la inquietud cultural y sentido de la historia de Aurelio Miras Portugal no tendría sentido sin una parada en el Centro Español La Nacional, de Manhattan. Fundada en 1868, es sin lugar a duda la institución de emigrantes españoles más antigua de los Estados Unidos. Sita en el centro de lo que fue en su tiempo la ‘Pequeña España’, ha sido objeto de gran atención recientemente por el cineasta Artur Balder, que produjo el largometraje de 62 minutos con este título, ‘Little Spain’, en 2010. Igualmente ha sido objeto de un libro ilustrado, editado por el profesor James Fernandez y su compañero de equipo Luis Argeo. Su título es ‘Invisible Immigrants (Spaniards in the US 1868-1945)’. ¡Quién puede dudar de que es un centro con historia! Es también la institución española que acumuló a través de los años más número de socios desde su fundación. Muchísimos pasaron por sus lares, algunos tan prominentes como García Lorca. Como institución está ahora en vías de transformación y su vicepresidente, Robert Sanfiz, que nos sirvió de guía, nos explicó los cambios importantes que se avecinan.

Ya en esta visita, se había unido a nosotros Eduardo Dizy, presidente del Consejo General, que acompañó a los dignatarios en todo momento. Este hecho es de por sí un importante evento, pues es también la primera vez que el presidente sale en visita oficial acompañando al director general, Aurelio Miras Portugal. Es algo que el Consejo General y la Comisión Permanente habían propuesto a fin de darle más relevancia al puesto y función del presidente. Se impone que el presidente sea también la cabeza visible del Consejo y se presencie en ocasiones allí donde vive la emigración española. Que esto haya sido con una visita a lo que algunos consejeros generales han dado en llamar, en conversaciones con este ya medio neoyorkino arraigado que escribe, “la capital del Imperio”, es todo un hito. Sea de broma o no, ¿no es cierto que tiene tanto de metáfora como de realidad internacional? Pace/Paz, consejero Marco Antonio De Lera.

Las múltiples idas y venidas, pasando por debajo del Río Hudson hacia Newark en el estado de New Jersey, y por encima del Río Este hacia Queens, llevaron al director general, en un deambular incansable desde el Cervantes a la Nacional en Manhattan, y al Centro Orensano en Newark; y de la espléndida Casa Galicia y el Círculo Español en Queens al Club España de nuevo en Newark.

Bien está que este equipo de representantes del Gobierno español y gallego tuvieran también un productivo encuentro en el Centro Orensano con un grupo de empresarios españoles.

En el Círculo Español

La tarde del sábado trajo a todo el cortejo de representantes del Gobierno español primero al Círculo Español, donde su presidente, Bernardo Ribeiro, nos sirvió de guía para ver todas las mejoras que bajo su presidencia ha hecho este centro español cada día más rebosante de actividades destacadas. Las obras que Bernardo ha impulsado y coordinado van creando un centro a la vez más elegante y más acogedor. Bernardo no se echó atrás ante la propuesta de Podemos de celebrar un acto en su centro, por muy polémico y controvertido que fuera. Sonado sí que fue, pues se hicieron eco del mismo tanto las televisiones españolas como la prensa. Muy por encima de este evento memorable, las actividades que patrocina el centro van desde traer una gran banda de gaiteros gallegos y asturianos para participar en el Desfile de San Patricio en Nueva York, hasta festivales de flamenco, recitales de zarzuela, y otros muchos eventos culturales. Es de notar también, que en su sede se alberga al Centro Asturiano de Nueva York. 

Celebración del ‘Día del Socio’ en Casa Galicia

Casa Galicia está a un tiro de piedra del Círculo. Y allí se dirigió la comitiva, paseando en la noche todavía invernal de Queens, no tan gélida como las que hemos sufrido este invierno.  La acogedora y cada día más pujante Casa Galicia celebraba el sábado el ‘Día del Socio’. No todos los centros pueden enorgullecerse de ofrecer una suculenta cena gratuita a todos los socios del Centro en un día como éste. Pero Casa Galicia sí. Porque puede y porque se enorgullece en honrar a los socios.

Este año, Casa Galicia se prepara para celebrar un gran hito en su historia: El 75 aniversario de su fundación.

Ya hemos remarcado en el pasado que este centro gallego está dirigido por Marcos Roel, el presidente más joven que quizá haya tenido en toda su historia. Y parece ser que los socios reconocen con creces la valía de su gestión durante los dos años previos pues le han reelegido por un mandato de otros dos. Como apuesto y diestro anfitrión, Marcos coordinó con habilidad un evento repleto de miembros que se sienten orgullosos de formar parte de una institución señera. Al grupo de dignatarios, asistentes ya a otros diversos eventos previos (director general de Migraciones, embajador de España en los EE UU, cónsul general de Nueva York, consejero de Empleo en USA, presidente del Consejo General y presidente del CRE-NY) se unían ahora la secretaria xeral de Igualdade de la Xunta, Susana López Abella, y el alcalde de Ribeira, Manuel Ruiz Rivas.

¡Cómo se comprendería Casa Galicia de Nueva York sin música! Bien, digamos de entrada que todos los centros principales españoles de esta zona tienen sus grupos de danza y gaitas gallegas. Lo más admirable es cómo Casa Galicia ha ido desarrollando dentro de su hogar una extraordinaria y destacada institución cuyo prestigio ya va sobrepasando las fronteras de esta zona del nordeste de EE UU e incluso de este país. Valga como muestra el tour que hicieron por Galicia el verano pasado. Hablo del coro de hombres y mujeres de Casa Galicia, expertamente dirigido por el maestro Albert Carbonell, compositor y director de orquesta. Los socios del Centro pudieron disfrutar una vez más del resultado de esa gran colaboración entre un gran joven maestro de la música clásica española y un grupo de asiduos vocalistas con vocación musical. Bajo la hábil batuta del maestro Carbonell ha alcanzado un nivel de profesionalidad que no tiene par entre las instituciones españolas de este país.

El broche de oro de todas estas actividades fue el destacado acto de concesión de la medalla de la emigración a María Jesús Vila, tema ya de una crónica separada.

Aurelio Miras Portugal realizó una agenda repleta de actividades durante su estancia en Nueva York