EL EXVICECONSEJERO DE EMIGRACIÓN LO CALIFICA COMO “UN HOMBRE DE GRAN VALÍA” Y “DE GRANDES VALORES”

Moisés Plasencia destaca la “lucha incansable” de Carmelo por estrechar lazos entre los canarios de Cuba y del Archipiélago

| 22 Noviembre 2018 - 15:04 h.
Moisés Plasencia, Carmelo González y el entonces vicepresidente del Gobierno cubano, José Ramón Fernández, durante un brindis en la Casa Canaria.
Moisés Plasencia, Carmelo González y el entonces vicepresidente del Gobierno cubano, José Ramón Fernández, durante un brindis en la Casa Canaria.

“Gran hombre”, “gran amigo” y un “luchador incansable para facilitar lazos de unión entre los canarios de Cuba y los de las islas”. Así calificó el exviceconsejero de Emigración y Cooperación del Gobierno de Canarias Moisés Plasencia a Carmelo González, tras conocerse la triste noticia de su fallecimiento, el miércoles de esta semana, a la edad de 85 años. Es por eso que, con su adiós, “se va una parte de él”, pero “queda su obra y su ejemplo”, asegura Plasencia, quien asegura haber tenido una “relación fructífera” con él, primero, como director de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, “potenciando las escuelas de folclore y cultura en las casas de canarias en Cuba” y, más tarde, como viceconsejero, “atendiendo a las demandas y necesidades de los canarios y sus descendientes en la mayor de las Antillas”.

“Desde el primer día conectamos bien”; “era un hombre de gran valía, de grandes valores” y “me sorprendió el afán que ponía en defender la canaridad”, asegura el exviconsejero, quien también destaca de él su interés por poner en valor la contribución de los canarios al desarrollo social, cultural y económico de Cuba. “A eso dedicó cada día, cada día que estuvo al frente” de la Asociación Canaria ‘Leonor Pérez Cabrera’, confirma Plasencia, lo que le valió el reconocimiento de representantes del Gobierno de Cuba y del Archipiélago, que le concedió la Medalla de Oro por su labor a favor de la diáspora canaria en Cuba.

Es por eso que su fallecimiento “es una gran pérdida para todos”, asegura, porque “fue un trabajador incansable” que “jamás pedía nada para él ni para su familia”.

Conmocionado por su adiós, Moisés Plasencia quiso transmitir las condolencias a sus familiares, a sus hijos y nietos, “a los que adoraba”, asegura, así como a todos sus colaboradores de las casas canarias que, junto a él, contribuían a mejorar la vida de los mayores canarios en la isla caribeña. 

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