SECRETARIA DE POLÍTICA EUROPEA E INTERNACIONAL DEL PSC-PSOE

Laura Ballarín: “Hay hartazgo del independentismo, y lo que hacen falta son políticas para reconectar con la ciudadanía en el exterior”

| 11 de febrero de 2021, 13:52
Laura Ballarín
Laura Ballarín, secretaria de Política Europea e Internacional del PSC-PSOE.

Secretaria de Política Europea e Internacional del PSC, Laura Ballarín Cereza analiza desde Bruselas la importancia de las elecciones catalanas del próximo domingo para dar un giro a las políticas independentistas de la Generalitat. “Hay hartazgo del independentismo, tanto en el interior como en el exterior”, comenta la actual jefa de Gabinete de la presidenta del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, quien asegura que, en el PSC, lo que se desea es “pasar página” y “reconectar con el conjunto de la ciudadanía en el exterior”.

 

Pregunta.¿Cómo se viven unas elecciones catalanas desde el exterior?

Respuesta.Con expectación y con esperanza, porque hemos pasado los últimos años con una situación política muy convulsa que ha tenido repercusiones también en el exterior. La gente, sobre todo los más interesados en política, reconocen la importancia que tienen estas elecciones y se mantienen expectantes para ver si pueden ser un punto de inflexión y se puede cambiar el rumbo en Cataluña o si sigue todo igual.

 

P.¿Dónde ha situado el PSC el listón en estos comicios?

R.Ahora mismo, aspiramos a ganar las elecciones, algo que, siendo realistas, no nos pasaba desde hace bastantes años, casi dos décadas. Ahora sí que estamos en disposición de ganarlas, a nivel de votos, en escaños es más delicado. Pero nosotros aspiramos a ganar en votos y en escaños, así que tenemos el listón alto.

 

P.¿Ha sido el cambio de líder el revulsivo para que el PSC se presente con opciones de ganar en Cataluña? ¿Tanto tirón tiene Salvador Illa después de su gestión al frente del Ministerio de Sanidad?

R.Yo creo que es una combinación de factores. No creo que sea solo el efecto Illa, que sí creo que es un hombre que, a lo largo del último año, ha afrontado la tarea más difícil a la que se pueda enfrentar un político. Evidentemente no ha sido fácil y no se ha hecho todo bien, pero si lo comparamos con el resto de gobiernos, ha estado a la altura. Además de una gestión más que buena, creo que su carácter, su talante de hombre riguroso, trabajador, humilde y tranquilo en momentos de mucha preocupación, los ciudadanos lo valoran, porque creen que es lo que necesita la política catalana después de 10 años de ‘procés’ en los que los decibelios de la conversación pública han estado muy elevados. De todos modos, no creo que los resultados en las encuestas sean todo efecto de la elección de Illa. Las que teníamos previas al cambio de candidato ya nos daban una mejora considerable respecto a las últimas generales. La labor de Miquel Iceta también se valora. Estuvo al frente del partido en momentos muy delicados para la política catalana y con un discurso muy coherente frente a los que han intentando saltarse las leyes.

 

P.Sea cual sea la fuerza más votada, los sondeos obligan a pensar en acuerdos con otras formaciones políticas ¿Con quién estarían dispuestos a pactar? ¿Les ha sorprendido que un partido como Vox se ofrezca a pactar con el PSC para arrinconar a los independentistas?

R.La verdad es que no estamos valorando para nada esa opción. Nosotros hemos dicho desde el inicio que aspiramos a ganar y tener mayoría suficiente para formar gobierno y nuestra opción es la fórmula que tenemos en el Gobierno de España: un gobierno progresista con los ‘Comuns’ que nos permita pasar página en Cataluña. No hemos establecido pactos con la extrema derecha en ninguna parte de España y no lo vamos a hacer aquí. Vox dijo lo que dijo, pero luego se echó a atrás. Asumimos más el ofrecimiento como una táctica electoral entre las dos derechas que como una oferta real.

 

P.Si tuvieran que servirse de los diputados de JuntsxCat o de ERC, ¿cómo se presentaría la política catalana en la próxima legislatura?

R.Las disyuntivas para formar Gobierno están centradas en cuál es el eje fundamental que va a regir la política catalana. En los últimos años ha primado el de independencia sí o no, pero nosotros aspiramos a romper ese eje y a situarnos en el de derecha o izquierda para poder unir así a las fuerzas progresistas del arco parlamentario con la idea de que la independencia no sea una condición. Nosotros hemos sido claros al respecto: queremos pasar página y no seguir enfrascados en conflictos con el resto de España. Queremos cooperación con el resto de España, planteando reformas en aquello que sea necesario, pero trabajando con lealtad con España con una hoja de ruta progresista.

 

P.Centrándonos en la emigración. ¿Cuál es el mensaje del PSC para los catalanes en el exterior?

R.Queremos que Cataluña vuelva a Europa. Creemos que, en los últimos años, el Gobierno de la Generalitat ha dedicado muchísimos recursos económicos a una internacionalización del ‘procés’ que ha resultado fallida, totalmente distorsionada de la realidad e inútil, y ha provocado un aislamiento y un desprestigio de Cataluña en el exterior que nos preocupa muchísimo. Lo veo a diario en Bruselas, con los compañeros de otros países con los que hablo, y en Europa, sobre todo. Parece que nos hemos empequeñecido. Antes Cataluña era una región a la vanguardia, moderna e innovadora, abierta, y eso lo hemos perdido totalmente. Nos hemos aislado y hemos duplicado nuestros recursos en ejercicios de propaganda inútiles y falsos, en lugar de emplearlos en ser influyentes en el exterior. Y el PSC lo que quiere es pasar página de esto también. Queremos trabajar para reforzar nuestra acción exterior en lealtad con el Gobierno de España y con las instituciones europeas. Nuestro empeño se centra en volver a situarnos en el vagón principal de las comunidades autónomas, porque hemos visto cómo otras comunidades nos han adelantado a nivel de influencia. Además, creemos que el trabajo que se ha hecho en la Generalitat en los últimos años con la ciudadanía en el exterior ha sido muy de parte y solo potenciando un programa más partidista que de ciudadanía conjunta.

 

P.El voto del CERA fue mayoritariamente para los partidos independentistas en las pasadas autonómicas del 2017. ¿Piensan que pueden revertir el resultado el 14-F?

R.Creo que en Cataluña hay dos tipos de emigración. Hay un elemento bastante económico que sí ha hecho que el voto exterior sea bastante independentista en los últimos años. Pero creo que hay un hartazgo del independentismo, tanto en el interior como en el exterior, y lo que hace falta es una acción exterior desde el Gobierno que sea activa y que reconecte con el conjunto de la ciudadanía que reside fuera. Se ha abandonado lo que es el trabajo con los ciudadanos en el exterior en su conjunto y se han dedicado muchos recursos a tener movilizada y conectada a solo una parte del colectivo: a los que tienen más sintonía con los partidos independentistas y con el Gobierno de la Generalitat. Creo que hay que dedicar más recursos a toda la ciudadanía para que vuelva a reconectar, porque se ha olvidado a los que no se sentían afines con el proyecto del Gobierno actual de Cataluña. Esa gente no independentista en el exterior no estaba lo suficientemente motivada para poder ir a votar. Además, hay que tener en cuenta las dificultades del voto exterior. Pero nosotros aspiramos a poder cambiar eso y a hacer una acción con los catalanes en el exterior que sea más plural para poder involucrar a más gente.

 

P.¿Cómo perciben el trabajo de las delegaciones en el exterior y de los ‘casals’?

R.Las delegaciones creo que han dedicado demasiados recursos a hacer cosas que ni les corresponden ni son útiles al conjunto de la ciudadanía. Bajo la excusa de potenciar el comercio y los lazos comerciales, se han abierto delegaciones en países que, desde el punto de vista del PSC, no tienen justificación. Hay delegaciones que son necesarias pero hay otras, como la que se pretendía abrir en Etiopía, que no lo son para nada. Hay lugares en los que se puede trabajar perfectamente y proteger los intereses económicos de los empresarios catalanes utilizando los recursos de las embajadas de España. Por eso, ahí creemos que hay que dar una vuelta de ciento ochenta grados al trabajo que se está realizando, porque queremos que representen al total de los ciudadanos catalanes, en Cataluña y en el exterior. No queremos que las delegaciones se dediquen a ser aparatos de propaganda y sí que realmente consigan ser influyentes. En Bruselas, a la representante que tiene ahora mismo la Delegación catalana, no la recibe ningún comisario de alto nivel en la Comisión Europea o en el Parlamento Europeo, y eso es muy preocupante. Nosotros aspiramos a que, estando en el Gobierno de la Generalitat y en plena sintonía con el Gobierno de España, podamos rehacer esos lazos que se han derribado y poder recuperar el prestigio y la influencia perdida.

A nivel de ‘casals’, esto ya es otra cosa. Es un asunto más cultural. Yo no he ido nunca a una reunión del ‘casal’ catalán en Bruselas, porque me parece que no representa al conjunto de la ciudadanía catalana, pero me gustaría conocer un poco más su realidad y que fueran más plurales. Muchas de las actividades que realizan seguro que son positivas, y el hecho de juntar a los catalanes en el exterior, me parece una labor fundamental, que deberían seguir haciendo, aunque a lo mejor sus actividades deberían ser un poco más plurales, para que gente de todas las ideologías se sientan identificados y conecten con este tipo de actividades. Pero es fundamental que se mantengan.

 

P.El Gobierno central ha suprimido algunos de los programas que llevaban años funcionando a favor de la colectividad en el exterior, el programa de centros, el de comunicación… Al ministro y a los responsables de Emigración apenas se les escucha hablar nada sobre los que residen en el exterior ¿Qué opina de las políticas del Gobierno central a favor de los emigrantes en lo que va de legislatura? 

R.Yo no soy consciente de lo que me dice. Creo que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene un compromiso claro con reconectar con ellos. Yo creo que la legislatura pasada hizo varios intentos para poder cambiar finalmente la opción del voto rogado, que fue un error del Gobierno de Zapatero, y así se ha admitido por el PSOE. A nivel de este tipo de ayudas, a lo mejor es que se canalizan a través de otro ministerio. Yo supongo que en el último año, este Ministerio ha tenido que llevar a cabo la labor enorme de intentar paliar los efectos sociales de esta pandemia y, a lo mejor, ha tenido que estar más focalizado en eso, pero la verdad es que si es así, lo lamento, porque no creo que sea bueno para un Gobierno del PSOE, con tanta gente con la que hemos colaborado en el exterior y con la cantidad de agrupaciones que tenemos en el exterior.

Yo creo que los centros en el exterior han hecho una labor muy positiva de agrupar a gente que está fuera de su país y que quiere sentirse arropada, pero el Gobierno, a lo mejor, considera que tiene otras vías mejores para ejercer esta labor. Si este colectivo se siente abandonado, habrá que mirarlo y canalizar sus demandas, porque yo creo que sí es necesario mantener esa colaboración, y lo más estrecha posible, eso sí, con las embajadas y con el resto de organismos de que dispone el Estado en el exterior. Lo importante es que se unan y puedan aprovechar lo mejor posible los recursos para llegar a los colectivos necesitados y que los centros puedan llevar a cabo su labor.

 

P.¿Qué puede esperar el electorado catalán en el exterior si el PSC consigue la mayoría para formar gobierno?

R.Una vuelta de Cataluña a Europa y una serie de medidas que queremos implementar para, por un lado, apoyar a la agente que ha salido y que tiene la voluntad de quedarse, promoviendo los complementos a las pensiones no contributivas para que se hagan extensivas a los catalanes que las perciben en el exterior; garantizando que los catalanes que llegan de fuera tengan acceso a la sanidad pública; que los que llevan al menos cinco años demostrados de permanencia en el exterior y hasta los tres años de retorno puedan beneficiarse de una oferta pública de vivienda que pueda crear la Generalitat y tener unos planes de regreso para poder intentar y hacer volver a muchos catalanes que tuvieron que emigrar en la última crisis. Tenemos miedo de que vuelva a haber otra ola migratoria, y lo que queremos es dar ayudas. Que los que se marchan sea porque quieren y los que quieren volver que puedan hacerlo. Necesitamos profesionales sanitarios que se nos han ido a otros países por problemas de sueldo y queremos elevar los salarios de esos profesionales y de otros, para atraer talento que se ha ido fuera. En definitiva, queremos tener una conexión más directa con los problemas que puedan tener los catalanes en el exterior y dejar de hacer propaganda como se ha hecho en los últimos años.

 

P.La participación en el exterior se va a quedar reducida, como poco, a la mitad, con respecto a 2017: ¿Cómo valora este dato?

R.Hay mucha dificultar para votar. Por el Covid, mucha gente no se ha podido desplazar a los consulados, pero esperamos que nos puedan escuchar y nos puedan dar mucho apoyo para implementar el programa de gobierno que es necesario para Cataluña y para poder reconectar con los catalanes en el exterior.

 

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