Xosé Neira Vilas, cronista de la diáspora en América, será el homenajeado por el Día das Letras Galegas 2027
Referente de la cultura gallega por sus escritos, pero también por su labor como editor, investigador y activista cultural, la RAG se propone reivindicar la figura de un personaje que, “en un contexto histórico adverso, convirtió el gallego en un mecanismo de creación, de reivindicación y de afirmación colectiva”.
El escritor de la localidad pontevedresa de Vila de Cruces (1928-1992) tuvo una vida marcada por sus recuerdos de aldea, pero también por el largo paréntesis de sus años en el exilio americano, sobre todo en Argentina y Cuba, que le permitieron entrar en contacto con los intelectuales de la diáspora, al tiempo que consolidar su compromiso con Galicia.
Producto de ese tiempo y de esa intensa relación, su obra más destacada, ‘Memorias dun neno labrego’, se imprimió en Buenos Aires por primera vez, en el año 1961, y se convirtió en uno de los libros más leídos, más vendidos y más traducidos de la literatura gallega.
Autor también de obras como ‘Camiño bretemoso’ (1967), ‘Cartas a Lelo’ (1971), ‘Aqueles anos do Moncho’ (1977) o ‘Querido Tomás’ (1980), “nunca renegó del mundo rural ni lo idealizó falsamente”, sino que lo “retrató con su dureza, pero también con su humanidad”, refleja la Real Academia, que subraya: “Su literatura dignificó la vida de la gente humilde, de los labriegos y de los emigrantes silenciados por la historia oficial”.
Neira Vilas, el mayor de siete hermanos de una familia labriega de la parroquia de Gres, emigró a Buenos Aires en 1949 y se mantuvo en la capital argentina hasta el mismo año de la publicación de ‘Memorias dun neno labrego’. Su matrimonio con la escritora cubana Anisia Miranda, con quien fundó la editorial Follas Novas, estaría en el origen de su traslado a Cuba, donde ambos se comprometieron con el proceso revolucionario.
Una vez en la isla, se consolidó además “como una voz esencial de la galeguidade en el exterior”; “desarrolló una intensa labor como investigador y llegó a ser cronista indiscutible de la emigración”, destaca la institución, que subraya que “su dedicación rigurosa a la diáspora dejó un legado de gran valor documental y humano sobre la presencia gallega a la otra orilla del Atlántico, contribuyendo decisivamente a la conservación de una parte esencial de la memoria colectiva del pueblo gallego”.
Muestra de esta fuerte vinculación es su obra ensayística y periodística, que dejó títulos como ‘Galegos no Golfo de México’ (1980), ‘Memorias da emigración’ (serie de volúmenes publicados a partir de 1994 en los que documenta la vida de los emigrantes), ‘Castelao en Cuba’ (1983), ‘Rosalía de Castro e Cuba’ (1992), ‘Manuel Murguía e os galegos da Habana’ (1998) o ‘A prensa galega en Cuba’ (2011).
Después de varias estancias en Galicia, Neira Vilas regresó definitivamente en 1992 a su Gres natal, donde falleció y donde se constituyó la fundación que lleva su nombre.
La elección de Neira Vilas para ser homenajeado en el Día das Letras Galegas es para la Real Academia “un acto de justicia cultural e histórica” para quien siempre mostró una “manera de entender una Galicia abierta al mundo, más fiel a sus raíces”.