La Vía de los Andes en Chile se consolida como el único Camino de Santiago oficial fuera de Europa
En el extremo sur de América Latina, donde la cordillera de los Andes acompaña el horizonte y el río Mapocho cruza la ciudad de oriente a poniente, el Camino de Santiago ha encontrado una nueva expresión viva. La Vía de los Andes, trazada en la ciudad de Santiago de Chile, se ha consolidado como el único Camino de Santiago oficialmente reconocido fuera de Europa, integrando de manera efectiva sus 25 kilómetros al itinerario jacobeo que culmina en la Catedral de Santiago de Compostela.
Este reconocimiento no se expresó mediante una ceremonia ni una declaración pública formal. Se materializó –como el propio Camino– a través de la experiencia concreta del peregrino: el reconocimiento oficial por parte de la Catedral de Santiago de Compostela, la incorporación de la Vía de los Andes al sistema interno de la Oficina Internacional de Acogida del Peregrino, y su reflejo directo en el ‘Certificado de Distancia’ que dicha oficina emite. Hoy, cuando un peregrino recorre la Vía de los Andes y continúa su caminar en España, el certificado consigna explícitamente este tramo, sumando sus 25 kilómetros al total acreditado.
Un camino que nace desde Compostela
La historia de la Vía de los Andes se inicia con un gesto significativo. En noviembre de 2024, desde la propia Catedral de Santiago de Compostela, surge una invitación directa a Chile a desarrollar un camino jacobeo auténtico, fiel al espíritu del peregrinaje y enraizado en la realidad local. Esta invitación dio origen a un proceso que, lejos de replicar modelos europeos, buscó encarnar el Camino de Santiago en la vida urbana latinoamericana.
La Vía de los Andes es, ante todo, un camino espiritual abierto a todas las personas, sin distinción de origen, edad, creencias o condición social. Inspirada en la tradición jacobea, propone un espacio de encuentro, silencio, reflexión y comunidad en medio de la ciudad contemporánea. Caminar esta ruta es una invitación a detenerse, a escuchar y a reencontrarse con lo esencial, en un entorno urbano que se transforma en espacio de acogida.
Un trazado urbano junto al río Mapocho
El recorrido de la Vía de los Andes atraviesa algunos de los principales hitos religiosos y patrimoniales de Santiago, siguiendo en gran parte la ribera del río Mapocho, eje natural e histórico que estructura la ciudad. El río se convierte así en un hilo conductor del caminar, acompañando al peregrino a lo largo del trayecto.
El camino se inicia en el Templo de San Agustín, en el centro histórico de la capital, continúa por la Basílica de la Merced, Parroquia Ángeles Custodios, el Santuario de Schoenstatt de Campanario, entre otros lugares de recogimiento y encuentro, hasta culminar en el Monasterio Benedictino de Las Condes, referente de vida contemplativa y espiritualidad contemporánea.
El Parque Bicentenario y el hito jacobeo más austral del mundo
Uno de los momentos más significativos del recorrido se vive al atravesar el Parque Bicentenario de Vitacura, donde se erige el ‘Hito del Camino de Santiago’. Este monolito señala los 10.546 kilómetros que separan del sepulcro apostólico. Fue donado por la Xunta de Galicia, inaugurado en noviembre de 2023 y bendecido por el nuncio apostólico en Chile, monseñor Alberto Ortega Marín. Su valor es excepcional: se trata del hito jacobeo más austral del mundo y el único reconocido como Monumento Nacional, condición que lo convierte en un bien protegido por la legislación chilena.
El paso de los peregrinos por este lugar refuerza el vínculo directo entre Chile y España, y sitúa a Santiago de Chile como un punto reconocido y protegido dentro de la geografía simbólica del Camino de Santiago a nivel mundial.
Un pilar fundamental del proyecto es la ‘Credencial Chilena del Peregrino’, hoy oficial tanto para la Vía de los Andes como para el Camino de Santiago en España. Esta credencial permite iniciar la peregrinación en Chile y continuarla en Europa como una única experiencia espiritual.
La credencial fue presentada oficialmente en junio de 2025 en la Embajada de España en Chile, en un acto encabezado por el embajador de España, Rafael Garranzo, quien destacó el valor del proyecto como una expresión concreta de diplomacia cultural y espiritual entre ambos países.
Un camino vivo: más de 1.500 peregrinos en 2025
Durante el año 2025, más de 1.500 peregrinos recorrieron la Vía de los Andes en las seis peregrinaciones grupales realizadas en el año y otros de manera individual, confirmando el creciente interés por esta propuesta y su capacidad de convocar tanto a caminantes locales como a peregrinos internacionales. Esta cifra refleja un camino vivo, en expansión y plenamente integrado a la experiencia jacobea contemporánea.
La Vía de los Andes es fruto del trabajo sostenido del Círculo Chileno de Amigos del Camino de Santiago de Compostela, quienes este 23 de mayo cumplen 10 años de vida. Bajo la presidencia de Francisco de Almozara, y con el trabajo colaborativo de Jaime Anaya, Mariano Bay, Antonio Martínez y Sebastián Sánchez, el equipo ha desarrollado una labor constante de articulación institucional, diálogo eclesial y construcción comunitaria, siempre con profunda fidelidad al espíritu del Camino en España.
El proyecto cuenta con el respaldo del Arzobispado de Santiago de Chile y el acompañamiento del obispo auxiliar de Santiago y vicario de Pastoral, monseñor Álvaro Chordi, quienes han reconocido el valor espiritual, pastoral y comunitario de la Vía de los Andes como un espacio de encuentro interior y evangelización silenciosa en medio de la ciudad.
La consolidación de la Vía de los Andes ha sido posible gracias al compromiso activo de las comunas por donde transcurre el camino. Destaca el liderazgo de la alcaldesa de Vitacura, Camila Merino, reconocida como el principal motor institucional del proyecto.
Junto a ella, los alcaldes Jaime Bellolio (Providencia) y Catalina San Martín (Las Condes) han expresado su respaldo a la Vía y a los peregrinos que atraviesan sus comunas.
Las municipalidades apoyan activamente la ruta mediante puntos de hidratación, apoyo logístico, seguridad vial y coordinación permanente con Carabineros de Chile y los equipos de seguridad municipal, garantizando un caminar seguro y acogedor para los peregrinos.
El proyecto cuenta además con el respaldo del gobernador de la Región Metropolitana de Santiago de Chile, Claudio Orrego, quien ha destacado la Vía de los Andes como una iniciativa que integra territorio, cultura y espiritualidad, proyectando a Santiago como una ciudad abierta al encuentro intercultural.
Asimismo, la Vía de los Andes es fruto de un trabajo colaborativo con la Embajada de España en Chile y la Embajada de Chile, fortaleciendo los lazos históricos y culturales entre ambos países a través del Camino de Santiago y la Vía de los Andes.
Señalización jacobea y horizonte 2027
Durante 2026, se avanzará en la señalización permanente de la Vía mediante la instalación de losetas artesanales azules con la vieira amarilla en el suelo, siguiendo el estándar utilizado en España, a lo largo de las comunas de Santiago, Providencia, Vitacura y Las Condes.
La inauguración oficial de la Vía de los Andes está prevista para el último trimestre de 2026, como una antesala simbólica al Año Santo Compostelano 2027. Con ello, se consolidará definitivamente la Vía de los Andes como el primer y único Camino de Santiago oficial fuera de Europa, abriendo una nueva dimensión universal para la tradición jacobea.
Desde el Templo de San Agustín, siguiendo la ribera del río Mapocho y cruzando el hito jacobeo más austral del mundo en el Parque Bicentenario, hasta al Monasterio Benedictino de Las Condes, la Vía de los Andes confirma una certeza profunda: el Camino de Santiago es, ante todo, un camino espiritual, abierto a todos, que hoy también comienza en Chile, el Finisterrae americano, y avanza, paso a paso, hacia Compostela.