Los vecinos de Angrois rechazan las medallas, aunque agradecen el reconocimiento

| 25 de julio de 2014, 22:26
Los asistentes aplauden en memoria de las víctimas al paso del tren por Angrois, un año después del accidente.

Los vecinos de la parroquia compostelana de Angrois se dividen entre el recuerdo del accidente y el “deseo de pasar página” en el día después del primer aniversario de la tragedia del Alvia, ocurrida en la curva de A Grandeira.
Así, varios vecinos han afirmado que en el día 24 no estuvieron en Angrois para no revivir la situación y han criticado que “algunos estén todos los días en el lugar del siniestro y se quejen de las consecuencias”, como no olvidar la tragedia o no poder dormir.
Además, han expresado el deseo de “volver a la normalidad”, por lo que no quieren estar todos los días en los medios de comunicación ni “recibir 50 medallas”, aunque agradecen el reconocimiento.
En este sentido, varias personas han visitado el viernes la zona del accidente para contemplar la valla con los recuerdos a las víctimas y depositar flores en honor de los 79 fallecidos a consecuencia del siniestro del 24 de julio del año pasado.
Durante todo el año, según han confirmado los vecinos, se ha acercado al lugar del siniestro una “gran afluencia” de gente, sobre todo por la noche para recordar a las víctimas y heridos y también dejar cartas y velas en su memoria.
Mientras, muestras de emoción, testimonios personales, agradecimientos y numerosas voces que reclamaban “justicia” se han sucedido el pasado jueves en la curva de A Grandeira, en memoria de las 79 víctimas mortales y los centenares de heridos en el accidente ferroviario de Angrois.


Un año después en la curva
A las 20.41 horas del 24 de julio de 2014, justo cuando se cumplía un año del descarrilamiento, víctimas, familiares y vecinos de Santiago han contenido el aliento al paso por Angrois del tren Alvia que realizaba el mismo recorrido que en 2013 finalizó trágicamente en la curva de A Grandeira.
Momentos antes, un grupo de niños, así como familiares, habían depositado en lo que se conoce como ‘zona cero’ de Angrois –donde se ha instalado un crucero en memoria de las víctimas– 82 rosas blancas con los nombres de las que consideran las 82 víctimas de la tragedia, las 79 personas que fallecieron en el descarrilamiento, dos víctimas que perecieron en meses posteriores y una vida que viajaba en el tren y “que no llegó a nacer”.
Las víctimas han estado arropadas en esta jornada, que ha contado con poesía y con la actuación del grupo Batemento, por los vecinos de Angrois, a los que han entregado además una placa en reconocimiento a su labor de ayuda y en agradecimiento a todo el pueblo gallego.
El primero en intervenir en el acto ha sido el presidente de Apafas, Cristóbal González, que esa jornada viajaba en el tren accidentado, al que se había subido en Sanabria mientras hacía el Camino de Santiago, para asistir a unos Fuegos del Apóstol que jamás se celebraron.
“Un día como hoy hace un año sufrimos la mayor tragedia de nuestras vidas”, dijo Cristóbal González, para quien el dolor de las víctimas “sigue buscando un porqué”.

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