El Plan da Cultura Marítima de Galicia estrena el primer ‘Censo do Patrimonio Marítimo Inmoble’

Galicia cataloga su memoria marítima: Más de 1.400 bienes del litoral codifican la identidad de la cadena mar-industria

Galicia cuenta con una extensión de más de 1.600 kilómetros de costa en la que se asienta el 55% de la población autonómica, una realidad geográfica y demográfica que esculpió, a lo largo de siglos, un modo de vida y unos oficios con un valor patrimonial incalculable.
Galicia cataloga su memoria marítima: Más de 1.400 bienes del litoral codifican la identidad de la cadena mar-industria
11.AreaNai A Guarda
El Área Nai de A Guarda.

Con el objetivo de activar de modo ordenado, conservar y difundir esta herencia, el Gobierno gallego puso en marcha el Plan da Cultura Marítima de Galicia-Horizonte 2030 (PCUMA). Fruto de un convenio de colaboración entre la Consellería do Mar, la Universidade da Coruña (UDC) y su fundación, este documento estratégico se sitúa como un trabajo pionero y sin precedentes a nivel internacional en la ordenación integral del legado marinero.  
La primera gran herramienta estratégica derivada del plan es el Censo do Patrimonio Marítimo Inmoble de Galicia, un inventario exhaustivo dirigido por el doctor arquitecto Óscar Fuertes Dopico. La investigación nació del diagnóstico iniciado en 2021, que evidenció la carencia de un registro unificado de bienes costeros. Para liquidar este vacío, un equipo técnico desarrolló un intenso trabajo de campo durante casi tres años en el que se recorrieron más de 24.000 kilómetros de borde litoral.  

La metodología de trabajo, estructurada en siete fases y avalada por un comité científico multidisciplinar, permitió catalogar un total de 1.452 bienes singulares vinculados de forma directa con las actividades del mar. El estudio tipológico identificó 83 tipologías patrimoniales de acuerdo con la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia, clasificadas en tres grandes bloques fundamentales: el patrimonio marítimo arquitectónico (25 tipologías), el etnológico (33) y el industrial (18). El inventario reúne mediante fichas normalizadas toda la información histórica, cartográfica y técnica de cada bien, facilitando su salvaguarda y la futura coordinación entre administraciones.  

El censo rescata elementos singulares y muchos de ellos inéditos en inventarios autonómicos anteriores, consolidando joyas arquitectónicas que reflejan la huella productiva de cada comarca. En la franja norte, correspondiente a A Mariña y Ferrol, destacan piezas fundamentales coma el viejo Faro da Illa Pancha (1857) en Ribadeo, que guiaba el acceso a la ría, o la aislada Cetaria Medas do Castro en O Vicedo, un bien enclavado entre farallones que se usaba para la cría de crustáceos. Así mismo, se incorpora el Dique seco da Cabana en Ferrol –un dique que aprovecha de modo natural el flujo intermareal– y la Fábrica de conservas El Centauro en Cariño, un testimonio inédito que sobresale como ejemplo de la arquitectura industrial moderna.  

Más hacia el sur, en las áreas de A Coruña y Carballo, el inventario recoge por primera vez infraestructuras portuarias tradicionales como las ramplas de piedra das Xubias, que dan acceso al mar al núcleo marinero, junto a la funcional Lonxa do Gran Sol en la ciudad herculina, caracterizada por sus módulos de pórticos de hormigón. En esta misma zona se funden la orografía y la historia industrial en bienes como la Factoría vacía de Caneliñas en Cee, que conserva estratos que van desde la salazón original hasta la industria ballenera, o las ruinas decimonónicas de la Fábrica de salazón de Boca do Sapo en Corcubión, que testimonian la rica actividad del sector en el siglo XIX.  

El liderazgo marisquero y constructor se manifiesta con fuerza en las comarcas de Barbanza y Arousa. El censo se fija en el Astillero tradicional Ciprián como el exponente más destacable de la carpintería de ribera en una ría de Muros y Noia salpicada de aserraderos auxiliares, además de incluir como bien inédito el Peirao de Goday en Louro. En la ría de Arousa se sitúa la Fábrica de conservas Goday en la Illa de Arousa, uno de los mejores ejemplos de la tipología conservera rehabilitado hoy como Centro de Interpretación, y las Salinas do Rial en Vilagarcía, otro elemento inédito cuyos espacios de extracción de sal fueron reconvertidos históricamente en viveros de bivalvos.  

Finalmente, el borde litoral de Pontevedra y Vigo aporta grandes complejos industriales y comerciales a la totalidad del censo. Sobresale el conjunto de la Fábrica de conservas Massó en Cangas, que constituye una de las conserveras más importantes del país gracias a una dotación propia que incluía muelle, poblado obrero, almacenes y varadero. A este legado se suman aportaciones inéditas como la Fábrica de salazón de Bogador en la ensenada de Liméns, el estratégico Cargadoiro de Coto Wagner en Vigo –construido en los años 60 para la exportación marítima del hierro procedente del Bierzo– y la cetaria de Monte Real en Baiona, un antiguo recinto de piedra para la cría de langostas que hoy se encuentra integrado como piscina del complejo hotelero.  

Áreas Nai: los paisajes de la memoria

El segundo gran hito del proyecto es la delimitación de los Espazos de Interese Cultural Marítimo (EICM), bautizados como Áreas Nai. Se trata de 28 enclaves singulares de la costa gallega que lograron preservarse de la urbanización masiva o de la industrialización agresiva del litoral. El valor de estas áreas no radica en un monumento aislado, sino en la coherencia del conjunto territorial, donde se mantiene intacta la estrecha relación entre el medio marino, el paisaje y los oficios tradicionales de las comunidades marineras locales.  

Desde el puerto natural de refugio y el conjunto de cetarias ‘cantís’ en Rinlo, pasando por el desarrollo lineal y las infraestructuras de San Felipe en Ferrol o el núcleo marinero de las Xubias en A Coruña, las Áreas Nai integran historia y geografía. Este componente se ve reflejado también en la rada de Caneliñas en Cee, en el conjunto de salgas de la Secada-Touro en Ribeira, en el mosaico de viveros de almeja de Carril en Vilagarcía, en la histórica ensenada de Porto de Meloxo en O Grove o en el núcleo industrial y residencial de Bouzas en Vigo.  

Agenda digital y presupuesto del proyecto

El proyecto no se limita a la catalogación física, que ya se materializó en la edición de 14 tomos organizados por áreas geográficas que reúnen las 1.452 fichas técnicas. Con el objetivo de democratizar el acceso a la cultura del mar, la página web del proyecto cuenta con un visor interactivo y georreferenciado que permite a la ciudadanía explorar de modo intuitivo los bienes y los 28 espacios de interés cultural. Para estrechar la implicación social, el visor mantiene activo un espacio de participación ciudadana denominado ‘Achegas’ para que cualquier persona pueda incorporar nuevas aportaciones o datos hasta finales de este año 2026.  

Para hacer posible el diseño y desarrollo de toda la arquitectura del PCUMA, la Consellería do Mar movilizó dos grandes convenios plurianuales de colaboración con la Universidade da Coruña y su fundación. El primero de ellos contó con una dotación de 192.540 euros para el período de diagnosis y documento base (2021-2023). El segundo convenio, actualmente en vigor hasta el 31 de diciembre de 2026, supone una inversión de 292.899,42 euros destinado de modo directo a la ejecución de las acciones, la catalogación del censo y las herramientas digitales abiertas a la sociedad. En total, casi medio millón de euros destinados a blindar el ADN marinero de Galicia para las próximas generaciones.  

Los interesados pueden encontrar más información en el siguiente enlace: https://culturamaritima.xunta.gal/es