Su segundo aniversario fue una montaña rusa de emociones

La peña ‘Tardes de Machín’ celebró en el Centro Andaluz de La Habana sus dos años cosechando amigos

Parece que fue ayer cuando se abrieron las puertas por primera vez con el retrato de Don Antonio Machín presidiendo la sala y un puñado de sillas. Hoy, ‘Tardes de Machín’ cumple dos años y lo celebra con el pecho lleno de canciones y los ojos brillantes de gratitud.

La peña ‘Tardes de Machín’ celebró en el Centro Andaluz de La Habana sus dos años cosechando amigos
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La música centro la jornada en el Centro Andaluz.

Lo que comenzó como una reunión de amigos alrededor de la figura inmortal de Antonio Machín –el cantante cubano que hizo del ‘Dos gardenias’ un himno universal– se ha convertido en una cita ineludible para los amantes de la fusión emocional. Porque si algo caracteriza a esta peña es su valentía: juntar la cadencia del trópico con la tierra de Andalucía.

Hay lugares que se convierten en hogar. ‘Tardes de Machín’ no es solo una peña; es ese salón de confianza donde a las cuatro de la tarde aún no sabes si vas a llorar con una copla, a sudar con una guaracha o a dejarte la garganta cantando con Nirvana Flamenco por bulerías. Su segundo aniversario fue exactamente así: una montaña rusa de emociones demostrando por qué su fórmula es única en la escena ya que no todos los espacios pueden presumir de hacer convivir en una misma tarde el taconeo más puro, la lírica de un bolero y la armonía del bel canto.

La tarde arrancó con la fuerza del baile flamenco de la compañía ‘A compás flamenco’, que será la encargada de abrir la peña y además de poner la guinda al intermedio, para que no pierdas el pulso.

Luego la peña sigue con una selección de temas de los amigos líricos Alejandro David y Ana Beatriz. El bel canto, dedicado también al día de las madres y a Machín, por supuesto.

Dos años han pasado ya desde que se decidió crear un espacio que homenajeara a ese grande de la música Antonio Abad Lugo Machín, Antonio Machín para el mundo.

En este tiempo han sido muchos los recuerdos familiares, las anécdotas y las historias compartidas. También no han sido pocos los artistas que han venido a ofrecer su música, y compartir un rato de cada primer sábado de mes en el Centro Andaluz de La Habana.

Canto a las madres con el tema ‘Madrecita’, que coreó el público junto a la voz de Machín para recordar a las madres presentes o ausentes, pero especiales siempre.

Boleros, guarachas y movimiento en las voces de Lidia Antúnez y Janny Mey, que levantaron a los asistentes de la silla para bailar y disfrutar el ritmo.

Entre el público diverso se encontraban el presidente del Centro Andaluz, Isidro Jiménez Martínez; Sobeida Roldán, secretaria de la Junta Directiva del Centro; la coordinadora de Cultura de la entidad, María de los Ángeles Jiménez, y su equipo de trabajo; Yahima Solís, la presidenta de la comisión de Cultura de la Federación de Sociedades Españolas de Cuba; y Andrea Méndez, maestra de flamenco. La gastronomía como siempre estuvo a cargo de Azul Bufé.

Y como ya es habitual culminó la tarde con la fuerza de Nirvana Flamenco, que deja el escenario en llamas de fuerza y pasión gitana. Ese cierre infalible recuerda que como dice el dicho español: “Por muy variada que sea la feria, siempre acabamos en la misma plaza”. Dos años después los amigos siguen aquí y el ritual sigue intacto.