olvidos

Mortajas y olvidos

Cada fin de semana acudimos a un geriátrico en las afueras de la ciudad. Es un edificio níveo levantado en una inclinada ladera resquebrajada y recubierta de hierbajos. Allí la caridad de algunos y el abandono de otros amontonaron, igual a trastos inservibles, a docenas de ancianos que rumian sus agonías entre la amargura del tiempo perdido.

Hemeroteca