capirotes

Ni burkas ni capirotes

Ahora empezamos a asumir, muy poco a poco, que en un bar lleno de humo, el no fumador está haciendo un esfuerzo de tolerancia que no se le había reconocido. Fíjese cómo se delata la ideología: los conservadores quisieron, hace 60 años, prohibir el fumeteo que exportaban los ‘viciosos’ de Hollywood, y ahora son ellos mismos los que quieren seguir echando el humo a la cara de los demás.

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