Opinión

Refugiados

Xurxo Martiz | 21 de septiembre de 2015

Los miles de refugiados que caminan por Europa lo hacen hacía la tierra prometida: Alemania. Algún que otro se conformaría con Francia, Gran Bretaña o Suecia… pero Alemania es Alemania. Entre esos miles de refugiados pocos saben quién es Mariano Rajoy, por no decir ninguno, y muchos repiten hasta la saciedad el nombre de Angela Merkel.
“Por sus hechos los conoceréis”, y a Alemania, por sus coches, su industria, sus políticos, su cultura… su dinero y su poder. El ‘reparto’ de refugiados entre varios miembros de la Unión Europea será simplemente un posponer la solicitud de entrada de éstos en Alemania.
La situación humana en el Estado español de varias familias de disidentes cubanos acogidas por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero son una triste llamada de atención de las condiciones que esperan a esos miles de próximos refugiados.
Entre julio de 2010 y abril de 2011, España recibió 115 excarcelados y 647 familiares.
Los cubanos y sus familias recibieron una escueta ayuda por un tiempo por parte del Estado. Después, sin previo aviso, se la retiraron. Sin trabajo, desalojados de sus casas y sin posibilidad de ir a Estados Unidos, destino final y ansiado por todos ellos, algunos decidieron volver a la “cárcel” cubana. Uno se suicidó y otros viven en una chabola, en plena calle, frente a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores español, el Palacio de Santa Cruz.
Tal vez el suicidio del disidente cubano Albert Santiago en Canarias sea una triste rúbrica para la “acogida” planificada de refugiados. Según comentó su exmujer, no encontraba trabajo y “no tenía para comer”.

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