TRIBUNA ABIERTA DE MARIO CORRALES

Instituciones y medios en jaque

| 17 de septiembre de 2020, 13:29
De izda. a dcha., Lilian Galup, Mario Corrales y Martín Caridad, durante la charla que mantuvieron.
De izda. a dcha., Lilian Galup, Mario Corrales y Martín Caridad, durante la charla que mantuvieron.

Los efectos de la pandemia reducen las posibilidades (ya mermadas), de sobrevivir los centros. Algunos clubes apuntan a abrir algunas actividades con los protocolos correspondientes. Todas las instituciones españolas se han tenido que ir adaptando a una economía adversa.

Las ayudas institucionales que venían de España habían mermado o desaparecido, por lo tanto, la mayoría apostaba a los ingresos por alquiler de sus salones para fiestas, o sus canchas de fútbol. Hoy la pandemia del Covid-19, desde marzo de 2020, eliminó toda posibilidad de sobrevivir de esas formas. La obvia prohibición de reunirse para festejar ha destruido la única forma de ingreso que tenían para mantener esas sedes.  Si mueren las instituciones, también sufren los medios que divulgamos sus eventos. Martín R. Caridad y Lilián Galup llevaban adelante un programa misceláneo, ‘El deporte español 1090 radio imparcial’. También se incluía en los contenidos, además de fútbol, información del colectivo. Al no tener información que dar, hoy ya no están.

Con gran entusiasmo por lo que hacemos, durante hora y media, mantuvimos una conversación, a nuestro entender muy interesante, salpicada con jugosas anécdotas vividas a través de más de 30 años de trabajar en la comunicación y coberturas de viajes en España.

Recordamos los tiempos de bonanza, cuando teníamos en nuestra producción 90 minutos por semana en el Sistema Nacional de TV, con una audiencia cautiva de 7.5 de raiting. ¡Qué tiempos aquellos!

Siempre se dice que los tiempos de antes eran mejores, y esto no escapa a este comentario, y más aún desde el punto de vista comercial.

Ya no hay avisadores que permanezcan por años solventando un programa sin tener un retorno inmediato por su inversión. Solo las empresas multinacionales apuestan a mantener la marca porque saben que parte de la inversión debe ser el marketing y publicidad. Esas empresas apuntan a un mercado general y no solo al colectivo español, lo que nos excluye de sus planes publicitarios. Además, contratan agencias de publicidad para intermediar, a quienes las tarifas bajas no les importan. Prefieren comprar en canales de TV en horarios centrales donde las tarifas son las más altas del mercado y no en programas que solo llegan a un sector de población.

Hay algunos que todavía se mantienen al aire. ‘Glorias de España’, que llevaba nuestro colega desaparecido Pancho Varela y ahora Ariel Fernández y Pepe García, o ‘Sempre en Galicia’, de Tony Deseares por radio Oriental (cumplió 70 años al aire), y nuestro sitio web, España vale.com. ‘España en Azul’, conducido por Daniela García (hija del amigo Basilio García Corominas, actualmente residiendo él en Murcia. La publicación SE.DI.CE., a cargo de Martín R. Caridad (actual presidente de LEDU), también divulga las actividades del colectivo y es recibido vía correo electrónico por miles de personas, quincenalmente.

Todos padecemos del mismo problema, la falta de apoyo publicitario para poder solventar nuestros medios de comunicación al servicio de la colectividad.

Vender publicidad en nuestros medios ha sido siempre difícil, por el sector reducido de público al que le interesa lo español y/o por la falta de empresas españolas patrocinantes.

Paradójicamente, la oficina comercial de la Embajada de España en Uruguay dice que en sus registros consta que se han instalado en nuestro país cerca de 200 empresas españolas, alguna de ellas multinacionales.

Por lo menos, un 10% de esas empresas son muy conocidas en nuestro medio, son las mismas que vemos en todos los canales de TV en horarios centrales invirtiendo miles de dólares en publicidad diariamente. Sin embargo, a la hora de enviarles una propuesta publicitaria por parte de los medios que nos dedicamos a divulgar ‘TODO’ lo español, nos responden, en el mejor de los casos, que lo tendrán en cuenta en el futuro, o simplemente que NO es el rubro que ellos prefieren para llegar a sus clientes. Ni siquiera nos preguntan la tarifa, que por cierto va de acuerdo al medio o a la cantidad de gente que llega, y es muy reducida. Dado que la colectividad tiene aproximadamente 250.000 personas en Uruguay.

Todas estas multinacionales instaladas en Uruguay gozan de tener la grifa de España en su nombre o producto y por eso el colectivo no necesita ver publicidad para confiar en esa empresa. Seguramente serán clientes por el solo hecho de que lo reconocen de su tierra.

Corresponde aquí agradecer a la Asociación Española, muy especialmente, que nos permite continuar siendo el referente de información en web que nos hemos planteado desde hace 11 años. El archivo que permanece en internet es bien elocuente y motivo de continuas visitas de quienes mantienen aún la esperanza de volver a esas circunstancias. 

 

Lo bueno

Las instituciones comienzan a funcionar en algunas de sus actividades. El próximo mes de octubre, el Centro Pontevedrés intentará abrir su sede para todas las actividades sociales y eventos en esta nueva normalidad.

Contando con 2 áreas de cocina y 1 parrillero, en los distintos sectores bajo el protocolo sanitario exigido, con la habilitación en los diferentes espacios. El Salón de Actos y Eventos, que tiene una capacidad para 450 personas, ahora solo albergará a 180, pero no estará permitida la parte bailable ni orquestas en vivo (por este año 2020). 

Por otra parte, todas las instituciones se fueron poniendo viejas, se conformaban con subsistir mediante el alquiler de sus salones para bodas y cumpleaños y solo convocaban a toda la colectividad en su fiesta aniversario. Hoy la pandemia lo impide y estatutariamente ya no pueden cumplir con el fin de su cometido ante sus socios.

La plataforma zoom está siendo utilizada muy frecuentemente por los centros para mantener el vínculo con sus socios y hay reuniones hasta de 100 participantes. La duración de una hora y hablar uno a uno se torna algo aburrido.

Recordemos que en sus estatutos está bien claro la razón de su creación, el permitir mantener las tradiciones, la cultura, el idioma y costumbres de sus socios, otorgándoles un lugar de encuentro que les mejore su calidad de vida. Zoom es por el momento la forma.

Desde hace tiempo ya, las cantinas de esas instituciones tenían apenas 4 ó 5 de su pueblo, generalmente de 80 o más años, jugando al dominó o al tute, mirando TV de España o leyendo la prensa gratis. Pero sin consumir más que un cafecito, por lo que las cantinas no podían así solventar sus gastos, dejando de existir.

Hay instituciones con 140 años de existencia, las más jóvenes son de 60 años, está claro que sus socios fundadores ya no están y no ha habido casi renovación generacional.

La liga española de deportes, muy inteligentemente, durante un par de meses en el año lograba unir al colectivo. Este 2020 tampoco podrá hacerlo. Su cuerpo de neutrales conseguía trofeos personalizados y, de esa manera, convocaban a reunirse a competir a cientos de españoles. Rotando las instituciones para favorecer a todas, en sus actividades. Todos competían para recibir ese ansiado trofeo que les certificaría como ganadores del fútbol 5, del juego de cartas, dominó, o cerca da raia y otros.

 

La unión hace la fuerza

Todos los políticos españoles que llegan a nuestro país coinciden en que estas instituciones solo podrán subsistir si se unen. Los embajadores, cónsules y consejeros que llegan a nuestro país vienen con ese discurso preparado. Lo largan en cada una de las fiestas en las que participan. No obstante, todos los intentos han fracasado en esa línea. Solo los asturianos lograron su unión, pero eran dos instituciones y fue bastante sencillo, ambas mantienen sus centros y alternan en ellos las reuniones que realizan.

Con los gallegos es más difícil, ya que hay doce instituciones gallegas, con sus respectivos centros y patrimonios logrados con mucho sacrificio, aunque no están dispuestos a perderlos. Aunque se habla de integración de todos en un solo centro, manteniendo sus clubes. El último intento ha sido formar una Fundación Española, que tampoco llegó a buen fin.

Existe una Federación de Instituciones Españolas, un Consejo de Residentes Españoles, también una Federación de Entidades Gallegas, se podría decir que todas ellas tratando de lograr beneficiar al español, y con una misma dirección, nuclear al colectivo, pero no han logrado aún hacerlo general.

A ejemplo podríamos nombrar el Club Español de Chile o el de Río de Janeiro, que han logrado integrar a todos en un solo club con todos los beneficios, piscinas, canchas de fútbol, tenis, ‘basquet’, etc.

 

Histórico deseo insatisfecho

El gran estadista gallego y presidente de la Xunta de Galicia, don Manuel Fraga Iribarne, se murió sin haber logrado su sueño. Quien fue el más importante puntal de la emigración en el mundo, lo tenía claro. Había muchas razones políticas, sociales y económicas para unir a los gallegos bajo un mismo techo. A pesar de haber enviado desde Galicia miles de euros para fortalecer las instituciones gallegas, y en particular el Centro Gallego de Montevideo, creando un polideportivo al mejor nivel, solo logró juntarlos para recibir políticos de turno de cualquier partido y un par de romerías multitudinarias al año.

Hoy el Centro Gallego (141 años) goza de las mejores instalaciones de todo el colectivo. Posee 2 sedes, tiene dentro de sus directivos gente joven e integró mujeres. En sus instalaciones tiene piscina olímpica, canchas de fútbol techadas y gran capacidad de jardines con sombra para realizar romerías al aire libre, con estacionamientos de coches dentro. Seguramente será en el futuro la única institución que pueda nuclear a toda la colectividad española y/o gallega en particular. Habrá que trabajar en esa línea, para que cada institución tenga allí, su oficina, se organice desde allí, coordinadamente sus actos y fiestas sin coincidir con otras reuniones, y principalmente unir y no dividir los pocos que van quedando.

Dejamos aquí nuestra humilde opinión y razonamiento del porqué el colectivo más numeroso de Uruguay va quedando cada vez más dividido y se va perdiendo la razón de la formación de sus numerosas instituciones, las que fueron creadas para ayudarles a ser más fuertes. La pandemia ha sido el detonante, pero ya estaban agonizando. Esperemos pronto volver a la normalidad fortalecidos de esta adversidad.

 

 

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