HAYDÉE PIÑEIRO ES MIEMBRO DEL CENTRO GALLEGO Y DEL CLUB ESPAÑOL DE LA PLATA

Dos argentinas del Crucero Costa Pacífica varadas en Roma

| 30 de marzo de 2020, 14:56
Haudée Piñeiro –de pie–  y Ana Larronde –1ª a la dcha.– en el crucero.
Haudée Piñeiro –de pie– y Ana Larronde –1ª a la dcha.– en el crucero.

Haydée Beatriz Piñeiro Freire y su cuñada y amiga, Ana María Larronde, aún aguardan en la habitación de un hotel en Roma poder regresar a Argentina.

El pasado jueves 26 de marzo hicieron el último intento por embarcar en un vuelo de Alitalia con destino a San Pablo y desde allí a Buenos Aires pero, en el último momento, les avisaron que no podrían hacerlo porque Argentina acababa de cerrar sus fronteras.

Ellas dos y un matrimonio joven serían los últimos pasajeros aún varados del Crucero Costa Pacífica que partió desde Buenos Aires, el pasado 3 de marzo.

“No sabemos con certeza si hay más porque no nos permiten salir de la habitación. Incluso nos dejan la comida en la puerta y cuando terminamos retiran el servicio, también desde la puerta”, relató Piñeiro.

Todavía no se explican, aseguró, por qué siendo ellas dos personas mayores de 70 años (incluidas en el grupo de riesgo) y estando sanas no las repatriaron en alguno de los vuelos charter en los que regresaron la mayor parte de los argentinos que viajaba en ese Crucero, incluidos los integrantes del denominado ‘Viaje del Retorno’.

Haydée es hija de gallegos y, en estos momentos, es secretaria de Cultura del Centro Gallego de la Plata y vocal de la Junta Directiva del Club Español de esa ciudad.

 

El periplo

La última parada de Crucero fue en Brasil, contó Haydée Piñeiro, ya que su llegada a Europa coincidió con la vertiginosa expansión de la epidemia por el continente y el cierre de las fronteras españolas, italianas y francesas.

“En España no pudo bajar nadie, ni los españoles; en Italia tampoco. Nos habían dicho que en Marsella nos permitirían desembarcar, pero allí solo permitieron descender a los franceses”, detalló.

Desde Francia partieron hacia Italia nuevamente y, finalmente, los dejaron descender en Génova, el 21 de marzo pasado. “Nos alojaron en un hotel. Éramos cerca de 1.000 pasajeros argentinos. A casi todos los repatriaron en 4 vuelos charters pero a nosotras, no sé por qué, no nos incluyeron. Todos los días lo preguntábamos y siempre nos decían que era una decisión a nivel central”, avanzó.

En este momento, del grupo, indicó Piñeiro, solo ella, Ana María Larronde y una pareja joven quedaron varados en la capital italiana a la espera de que se les permita ingresar al país.

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