DURANTE SU INTERVENCIÓN EN LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE ANDALUCÍA

Susana Díaz defiende la necesidad de hacer un esfuerzo para que los jóvenes con talento no tengan que emigrar

| 01 Marzo 2017 - 14:52 h.
La presidenta de Andalucía posa con los premiados, durante la celebración del Día de Andalucía.
La presidenta de Andalucía posa con los premiados, durante la celebración del Día de Andalucía.

“Debemos hacer un esfuerzo para que el talento y la fuerza de los jóvenes de Andalucía contribuyan al desarrollo de nuestra tierra y no tengan que salir fuera de ella”, aseguró la presidenta de la Junta, Susana Díaz, durante su intervención en la celebración del Día de Andalucía, en la que también se entregaron los galardones de Hijos Predilectos y Medallas de Andalucía que recibió, entre otros, el empresario Manuel Molina, un empresario nacido en España y criado en Alemania, desde donde desarrolla una importante labor a favor del turismo andaluz.

Durante su intervención, Díaz también reivindicó “un esfuerzo para ser fieles al legado del 28-F” y “construir una Andalucía mejor” y en igualdad, tanto desde el punto de vista de la equidad social como del crecimiento económico.

Susana Díaz defendió que en los 37 años transcurridos desde el referéndum del 28 de febrero de 1980 en Andalucía “hemos seguido nuestro propio camino, con nuestro propio modelo y también nuestros propios valores”, que son la igualdad, la libertad, la justicia, la paz y el pluralismo político.

La presidenta de la Junta, que rechazó la “autocomplacencia”, destacó el “inmenso cambio estructural” experimentado por Andalucía en los años de democracia y autonomía, que ha permitido “construir a una sociedad más libre, más justa y más cohesionada social y territorialmente”.

“La autonomía que hoy celebramos nos ha permitido hacer frente a los atrasos seculares de nuestra tierra y desarrollar, desde el protagonismo de la sociedad, el proyecto de una Andalucía más justa, más próspera y más avanzada”, añadió.

Para la presidenta, “una Andalucía más fuerte es necesaria para una España más fuerte”, porque “los intereses andaluces casan sin esfuerzo con el interés del Estado”, que debe ser “más cooperativo y, por tanto, más respetuoso con las propias autonomías, más cohesionado, con instrumentos, como un sistema de financiación justo, para garantizar la igualdad de los ciudadanos y el equilibrio territorial”.

Susana Díaz lamentó que en los últimos años, “como consecuencia de la devastadora crisis económicas y de las recetas aplicadas con la excusa de la crisis, se ha puesto en indudable riesgo buena parte de esos valores fundamentales”, especialmente por el aumento de la desigualdad, y “revertir esta situación es un reto de toda España y toda Europa”.

“También en nuestra tierra, de acuerdo con el espíritu del 28 de Febrero, no vamos, de ninguna manera, a renunciar ahora a construir una Andalucía mejor", afirmó la presidenta, que ha señalado la necesidad de igualdad desde la perspectiva de los valores pero también desde el punto de vista de la economía, ya que es esencial para “un auténtico progreso económico sostenible y de largo aliento”.

En ese sentido, ha denunciado las “limitaciones” que suponen la falta de conexión ferroviaria de Granada desde hace dos años, las carencias de Almería en infraestructura ferroviaria o la falta de una conexión moderna y eficaz para el Puerto de Algeciras, uno de los más importantes de Europa y del Mediterráneo.

A pesar de esos obstáculos, Susana Díaz ha valorado los “avances materiales” de la Comunidad y muy especialmente en su “factor humano”, ya que “en Andalucía contamos con gente muy preparada, valiosa, con ganas y que están dispuestos a escribir páginas brillantes de nuestra historia”.

En efecto, la presidenta enfatizó el “prestigio mundial” con el que cuentan los investigadores o ingenieros andaluces y consideró necesario “hacer un esfuerzo para que el talento y la fuerza de los jóvenes de Andalucía contribuya más a nuestro desarrollo y no tengan que salir de nuestra tierra”.

Junto al capital humano, Díaz destacó la modernización y fortaleza de sectores como la agricultura o la aeronáutica, así como la capacidad de Andalucía para “generar conocimiento” científico.

Asimismo, ha señalado el “reto colectivo” de luchar contra el desempleo, cuya tasa se ha reducido en casi ocho puntos en tres años. Para continuar esta tendencia, ha asegurado, “a todos nos corresponde comprometernos, generar ilusión, ofrecer confianza a los empresarios, emprendedores y autónomos, dar seguridad a las familias, dignidad y calidad en el empleo a los trabajadores, facilitar la creación de riqueza y la generación de puestos de trabajo”.

 

Necesaria reforma de la Constitución

Susana Díaz aseguró que, para favorecer este esfuerzo, es necesario “anudar consensos básicos”, comenzando por la “estabilidad de nuestra sociedad” para avanzar en la necesaria reforma de la Constitución pero siendo conscientes también de que la Carta Magna “dio paso al periodo de libertades y progreso más amplio y profundo de la historia de España”.

En ese sentido, Andalucía ya demostró hace diez años, con la reforma del Estatuto –que puso “a punto nuestra principal herramienta de autogobierno, para que pudiera responder mejor a las nuevas necesidades y también las nuevas expectativas y ambiciones de la sociedad andaluza”– que las cosas “se pueden cambiar” por “consenso de todos” y “desde el respeto a las reglas de juego de nuestra democracia”.

Un segundo consenso, aseguró, debe pivotar en torno a la igualdad y la solidaridad, que estuvo en la base del 28-F y que debemos “proyectar hacia dentro de Andalucía y también hacia fuera”, reconociendo la diversidad de los ciudadanos y la igualdad básica de los ciudadanos y garantizando “la prestación de servicios públicos accesibles, sin restricción, a todos los ciudadanos” en materia de educación, sanidad o atención a la dependencia.

 

La sanidad pública y el ejemplo de Pablo Ráez

“La sanidad pública –remarcó Díaz– es la garantía fundamental de la igualdad de los ciudadanos nada menos que ante la frontera que separa en ocasiones la vida de la muerte o una vida sana de otra lastrada por dolor y limitaciones”.

Entre los avances de la sanidad pública, Susana Díaz hizo hincapié en que la Comunidad “está a la cabeza mundial de trasplantes”, gracias a la “generosidad” de los andaluces. La presidenta ha querido tener un recuerdo para Pablo Ráez, recientemente fallecido de leucemia y que ha dejado una “herencia maravillosa” en forma de “ejemplo” y de “estímulo para seguir trabajando en la defensa de una sanidad pública, universal, de calidad, avanzada y absolutamente para todos”.

Para la presidenta de la Junta, “debemos seguir dando pasos para blindar este derecho” porque “mantener la igualdad de todos los seres humanos ante el derecho a seguir viviendo y a hacerlo con calidad es también un consenso básico de esos que necesita nuestra sociedad que no deberíamos enturbiar”.

Junto a la sanidad, Díaz abogó también por el acuerdo a la hora de “proteger la educación pública”, que es “la primera puerta a la igualdad de oportunidades” y cuyo mantenimiento e impulso es “un reto económico y social de gran envergadura” para el que es preciso dedicarle los recursos necesarios, educando en igualdad a los niños y niñas, reconociendo el papel de los docentes y mejorando las infraestructuras.

 

Educación pública y lucha contra la discriminación

“Sin educación pública, cientos de miles de andaluces y andaluzas carecerían hoy de una oportunidad para abrirse paso en la vida”, remarcó la presidenta de la Junta, que ha considerado que este pilar del Estado del Bienestar es “el auténtico corazón de los derechos humanos”, que “abre la puerta al talento”.

Susana Díaz denunció también en su discurso “la persistencia de discriminaciones hacia la mujer en prácticamente todos los órdenes de la vida”. Un machismo que, aseguró, “hunde sus raíces en la cultura de la desigualdad” y “alcanza su rostro más terrible en las expresiones de violencia”, que han costado la vida de 16 mujeres solo en lo que va de año en España y que deben combatirse de la mano de un pacto de Estado y también de un pacto “con nosotros mismos” como sociedad.

La responsable del Ejecutivo andaluz explicó que “debemos ir a la raíz del problema, desterrando cualquier forma de discriminación”, como la brecha salarial o las carencias de representación femenina en los más altos niveles de responsabilidad de numerosos ámbitos, a través de “una acción decidida que no solo compete a las mujeres, sino a todos aquellos que consideren inaceptable toda discriminación de un ser humano”.

Díaz valoró la cultura andaluza en sus diferentes expresiones y en los distintos momentos a lo largo de la Historia y consideró que esa herencia es también “el cimiento que nos permite a los andaluces de hoy estar en mejores condiciones para ver las cosas con una mirada abierta y cosmopolita con la que comprender mejor la nueva realidad del mundo en que vivimos”.

“Se equivocan aquellos que piensan que el futuro va a estar hecho de aislamientos, proteccionismos y nacionalismos de vía estrecha”, advirtió la presidenta a la vez que subrayaba la “vocación incluyente” de Andalucía y se refería a la situación de los refugiados que se agolpan a las fronteras de Europa “pidiendo sobrevivir”.

Díaz finalizó señalando que “una abrumadora mayoría de andaluces y andaluzas compartimos los valores de igualdad y unidad con el resto de España, justicia social, solidaridad, respeto y amor a la libertad” y enfatizó que “todos soñamos con una Andalucía mejor y a esa tarea debemos dedicar nuestros esfuerzos, nuestro trabajo y nuestra pasión”.

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