El escritor Ramiro Peralta y la artista Blanca Millán visitaron en Buenos Aires el Colegio Santiago Apóstol
La presencia de Galicia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (FILBA) no es solo una exhibición de obras de autores gallegos, sino un testimonio de identidad y diálogo entre ambas orillas del Atlántico.
La jornada del secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo, ha dejado dos postales: la vitalidad de la lengua gallega en las nuevas generaciones y el desafío estratégico de la edición independiente para proyectar la cultura gallega al mundo hispanohablante.
La presencia en el Colegio Santiago Apóstol
La agenda del lunes 4 comenzó en el Colegio Santiago Apóstol, donde el escritor Ramiro Peralta y la artista Blanca Millán, acompañados por Anxo Lorenzo, protagonizaron un encuentro con el alumnado de primer ciclo de primaria. La actividad, centrada en el libro ‘Juego de niños’ –una obra de Peralta que relata su experiencia migratoria en Argentina previo al ‘corralito’–, fue en una muestra vívida de la vitalidad y el afecto por la lengua gallega, lejos del terruño.
Conmovidos por la curiosidad de los niños, Ramiro Peralta expresó en diálogo con esta publicación: “Ahora que justamente en Galicia hay sitios donde cada vez se habla menos y hay bastante prejuicio sobre la lengua, que aquí se le ponga en valor y se aprenda sin prejuicios, me parece una cosa hermosísima”.
Este intercambio no solo cobra valor pedagógico, sino que atestigua la importancia de la diáspora como promotora de la identidad cultural gallega.
La edición como “forma de vida” y estrategia global
La tarde giró hacia el panorama editorial con la conferencia ‘La edición en la Galicia actual’, presentada por el secretario de Cultura, Anxo Lorenzo, y protagonizada por el editor Xabier Romero, de Editorial Elvira.
Romero, quien ha consolidado su proyecto como una editorial independiente de referencia, defendió una filosofía basada en el acompañamiento absoluto al autor y la búsqueda de la sostenibilidad. Para el editor, el trabajo no termina con la publicación, sino que es una apuesta a largo plazo. “Un buen editor –aseguró Romero durante su conferencia en el estand de Galicia en la Filba– cree en lo que edita y acompaña al autor hasta el final. Nuestra labor no termina hasta que el libro está amortizado”. “Es una forma de vivir –ahondó–y un esfuerzo tremendo, pero al final termina dando fruto”.
En este sentido, el editor destacó el ambicioso proyecto de la ‘Colección Moraima’, dedicada a la obra de Celso Emilio Ferreiro, con 11 libros programados para los próximos cuatro años. Romero expuso una visión estratégica: la necesidad de traducir las obras del gallego al castellano para conectar con un público potencial de más de 600 millones de personas.
“Por amor a mi idioma, del que me siento más que orgulloso –afirmó–, el esfuerzo mayor que se puede hacer es intentar que la obra llegue lo más lejos posible”. “Ese es el futuro de la edición”, sostuvo Romero.
El cierre con una mirada a la historia
La jornada concluyó con un tono institucional y reflexivo. La comitiva, encabezada por Anxo Lorenzo, visitó el Museo de la Emigración Gallega (MEGA), un espacio fundamental custodiado por la Federación de Asociaciones Gallegas de la República Argentina.
La visita no fue meramente protocolaria fue también un entrañable reconocimiento a la memoria histórica de aquellos que, décadas atrás, mantuvieron encendida la llama de la cultura gallega en suelo porteño.