El embajador en Ecuador lamenta el fallecimiento de “un gran amigo y un gallego especial”

Para el diplomático gallego Víctor Fagilde, Fernando Amarelo fue el gran integrador de la diáspora

Víctor Fagilde, embajador de España en Ecuador, ha mostrado su profundo pesar por el fallecimiento de Fernando Amarelo de Castro, “un gran amigo y un gallego especial”. “Desde Quito he sentido su fallecimiento, por Galicia y por su familia, a los que envío un abrazo cercano y solidario desde la tierra andina”. Considera que Amarelo fue un elemento de integración de la diáspora.

Para el diplomático gallego Víctor Fagilde, Fernando Amarelo fue el gran integrador de la diáspora
Víctor Fagilde y Mariher González
Víctor Fagilde.

Víctor Fagilde, embajador de España en Ecuador, ha mostrado su profundo pesar por el fallecimiento de Fernando Amarelo de Castro, “un gran amigo y un gallego especial”. “Desde Quito he sentido su fallecimiento, por Galicia y por su familia, a los que envío un abrazo cercano y solidario desde la tierra andina”.

El diplomático gallego recuerda que “tuve la oportunidad en dos ocasiones, como cónsul general de España en Río de Janeiro, y como embajador en Guatemala, de departir con Fernando Amarelo y de trabajar muy cerca de él”. Fagilde destaca de él que “tenía ese gen imantado que le permitía atraer y compartir, y esa sonrisa cercana que le ayudaba a convencer y a generar complicidades”.

“Siempre fue muy fácil hacer cosas con él –sigue recordando el embajador–, por su imaginación, su seriedad y su sentido de lo gallego, con el que tantos amigos generó, en sus múltiples viajes por el mundo y desde esa privilegiada atalaya de su despacho en la casa de la Parra”.

Por último, Víctor Fagilde asegura que “los libros, la visión de una Galicia en cambio, la firmeza en las convicciones, su sentido de la ironía y la capacidad de formar parte de los demás, hicieron de Fernando un elemento de integración de la diáspora, un gran amigo y un gallego especial”.

Para el diplomático gallego Víctor Fagilde, Fernando Amarelo fue el gran integrador de la diáspora