Camba cenó en Nochebuena con los residentes del Hogar Gallego para Ancianos de Domselaar
Cumpliendo su promesa, el secretario xeral de Emigración, Santiago Camba, compartió cena la pasada Nochebuena con los 107 residentes del Hogar Gallego para Ancianos de Domselaar, localidad próxima a Buenos Aires y con una relevante colonia gallega. Con este gesto, Santiago Camba quiso poner de manifiesto "el reconocimiento de la Secretaría Xeral y del Gobierno gallego con la gente mayor que emigró en condiciones desfavorables". A este encuentro también asistió el delegado de la Xunta en Buenos Aires, Alejandro López Dobarro.
Siguiendo las indicaciones del dietista de la institución, los comensales degustaron caldo, verdura y unos tradicionales postres navideños que acompañaron con un brindis y diversos cánticos.
A lo largo de tarde y hasta cerca de la madrugada, Santiago Camba tuvo la oportunidad de conocer de primera mano las historias de estos emigrantes, algunos de ellos centenarios y necesitados de afecto, que un día abandonaron Galicia en busca de una vida mejor y que aún hoy mantienen su apego a la tierra que dejaron atrás. Por este motivo, el secretario xeral obsequió a los residentes con diversos libros de imágenes sobre Galicia.
Tras este encuentro, Santiago Camba reconoció en declaraciones a ‘Galicia en el Mundo' la ejemplar labor solidaria que desempeña el Hogar Gallego para Ancianos de Domselaar, así como su buena gestión y aseguró que su departamento seguirá prestando ayuda a la institución en materia de funcionamiento y manutención de los residentes.
El Hogar Gallego para Ancianos de Domselaar
El Hogar Gallego para Ancianos de Domselaar es toda una institución en la diáspora gallega. Se trata de una entidad fundada en 1943 por un grupo de gallegos solidarios, motivados por un hecho muy significativo: una anciana gallega, natural de Ourense, había fallecido en una calle de Buenos Aires a causa del frío que en aquel momento asolaba el país; esto impulsó a los fundadores a crear una casa de acogida y amparo de los más necesitados.
La residencia ubicada en Domselaar tiene una superficie de 4.500 metros cuadrados, levantada sobre una extensión total de 35 hectáreas, donde disponen de espacios arbolados, huerta cultivada, jardín, etcétera, además de un cruceiro de una piedra granítica construido y donado especialmente para el Hogar por un grupo de canteros de Marín.
Desde su fundación, hace casi siete décadas, por el Hogar Gallego para Ancianos de Domselaar han pasado millares de paisanos que, gracias a la impagable labor de esta institución, tuvieron un techo bajo el que protegerse en sus últimos años de vida.