El ministro Albares inaugura la nueva sede de la Embajada de España en Roma, en la céntrica Plaza Navona
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, inauguró el lunes de esta semana la nueva Embajada de España en Italia, que vuelve a la Plaza Navona, en el corazón de Roma.
Finalizada su etapa en el Palacio Borghese –que ocupaba desde 1947–, la nueva sede diplomática se halla a partir de ahora en el Palacio de Santiago de los Españoles y es fruto de una ambiciosa actuación de rehabilitación promovida por la Obra Pía y cofinanciada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.
Con motivo de este evento, la Embajada acoge desde ese día la exposición ‘España e Italia, 50 años para enmarcar’, con la que se conmemora la obtención de las libertades democráticas. Las 41 fotografías del archivo histórico de la Agencia EFE que integran la muestra retratan medio siglo de relaciones bilaterales y amistad recíproca entre España e Italia.
A su llegada a la nueva Cancillería y acompañado por el presidente de EFE, Miguel Ángel Oliver, Albares recorrió la exposición, que muestra a muchos de los rostros que han protagonizado cinco décadas de relación bilateral, desde figuras de la política española e italiana hasta personalidades del mundo del deporte, el cine, la literatura, la música, la moda o el espectáculo.
En el recorrido, también estuvieron presentes los embajadores de España en Italia, Miguel Fernández-Palacios, y de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá.
Esta exposición, que permanecerá abierta al público hasta el mes de septiembre, conecta la memoria de la relación hispano-italiana de la más reciente contemporaneidad con el espacio físico que la alberga, en el contexto de la senda de ‘España en Libertad’, la iniciativa del Gobierno de España que conmemora la recuperación de libertades democráticas.
Tras el recorrido por la muestra, se celebró la ceremonia de inauguración de la nueva sede diplomática por la que el Ministerio pagará un alquiler.
La visita de Albares a Italia, de marcado carácter diplomático, cultural e histórico, tuvo como objetivo afianzar los lazos de España con la Santa Sede y con Roma y le permitió acudir a una reunión con destacados hispanistas en la Residencia del Embajador en Italia.