Entregados los Premios Carmen García Bloise 2010 y del III Certamen Literario Ramón Rubial
El vicepresdente ejecutivo de la Fundación Ideas, Jesús Caldera, y el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, fueron los encargados de inaugurar y clausurar el pasado miércoles el acto de entrega de los Premios 2010 de la Fundación Ideas, un total de 30 que, por primera vez, se entregan en un mismo acto y entre los que están los ‘Premios Carmen García Bloise’ y los del ‘III Certamen Literario Ramón Rubial’, vinculados a la emigración.
El vicepresdente ejecutivo de la Fundación Ideas, Jesús Caldera, y el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, fueron los encargados de inaugurar y clausurar el pasado miércoles el acto de entrega de los Premios 2010 de la Fundación Ideas, un total de 30 que, por primera vez, se entregan en un mismo acto y entre los que están los ‘Premios Carmen García Bloise’ y los del ‘III Certamen Literario Ramón Rubial’, vinculados a la emigración.
El ‘Premio Ideas-Carmen García Bloise a la Defensa de las Libertades Públicas’ se concedió, a título póstuno, al sindicalista Marcelino Camacho y el ‘Premio Ideas-Carmen García Bloise a la Defensa de los más Débiles’, a la Unidad Militar de Emergencias (UME).
También se entregaron los premios del ‘III Certamen Literario del Instituto Ramón Rubial’, sobre la emigración española, que este año destacó el relato ‘Los añicos’, de Elena Alonso Frayle, una historia sobre la emigración a Inglaterra de una joven bilbaína tras estallar la Guerra Civil.
El segundo premio correspondió a Catalina Isabel Cobas de Cayian, por su relato ‘Crónicas de las dos orillas’.
El Certamen quiere rescatar del olvido relatos sobre el exilio y la emigración española.
El ‘Premio García Bloise a la Defensa de las Libertades Públicas’, otorgado a título póstumo a Marcelino Camacho, fue recogido por su esposa, Josefina Samper, quien, emocionada, se reconoció “emigrada por razones económicas. En Argelia conocí a Marcelino y, después, al regresar a España, con él y mis dos hijos, no teníamos dinero, pero éramos millonarios en primos porque todos nos venían a ver”. Samper recordó vivencias en Argelia de “refugiados españoles, pues así los llamaban”, y puso fin a su intervención animando a glosar la figura de Camacho, “mi compañero, mi diccionario abierto. Gracias a él, mi casa ha sido la casa de tó Cristo”.
El general Roldán fue el encargado de recoger el galardón del ‘Premio García Bloise a la Defensa de los más Débiles’, en nombre de la Unidad Militar de Emergencias (UME). En su alocución resaltó que el propósito de la UME es que las Fuerzas Armadas “pasen a colaborar con servicios civiles cuando así lo requiere la atención ciudadana”.
El ‘Premio Carmen García Bloise’, instituido en memoria de la que fue su vicepresidenta, pretende honrar a quienes han mantenido una trayectoria en defensa de las libertades públicas y apoyo a los más débiles y, además, a quienes destacan o han destacado en las labores de ayuda o apoyo a refugiados o emigrados, ya sea por causa de guerras, condiciones económicas desfavorables u otras situaciones límite.
El ‘Premio Ideas-Carmen García Bloise a la Defensa de las Libertades Públicas’ se concedió, a título póstuno, al sindicalista Marcelino Camacho y el ‘Premio Ideas-Carmen García Bloise a la Defensa de los más Débiles’, a la Unidad Militar de Emergencias (UME).
También se entregaron los premios del ‘III Certamen Literario del Instituto Ramón Rubial’, sobre la emigración española, que este año destacó el relato ‘Los añicos’, de Elena Alonso Frayle, una historia sobre la emigración a Inglaterra de una joven bilbaína tras estallar la Guerra Civil.
El segundo premio correspondió a Catalina Isabel Cobas de Cayian, por su relato ‘Crónicas de las dos orillas’.
El Certamen quiere rescatar del olvido relatos sobre el exilio y la emigración española.
El ‘Premio García Bloise a la Defensa de las Libertades Públicas’, otorgado a título póstumo a Marcelino Camacho, fue recogido por su esposa, Josefina Samper, quien, emocionada, se reconoció “emigrada por razones económicas. En Argelia conocí a Marcelino y, después, al regresar a España, con él y mis dos hijos, no teníamos dinero, pero éramos millonarios en primos porque todos nos venían a ver”. Samper recordó vivencias en Argelia de “refugiados españoles, pues así los llamaban”, y puso fin a su intervención animando a glosar la figura de Camacho, “mi compañero, mi diccionario abierto. Gracias a él, mi casa ha sido la casa de tó Cristo”.
El general Roldán fue el encargado de recoger el galardón del ‘Premio García Bloise a la Defensa de los más Débiles’, en nombre de la Unidad Militar de Emergencias (UME). En su alocución resaltó que el propósito de la UME es que las Fuerzas Armadas “pasen a colaborar con servicios civiles cuando así lo requiere la atención ciudadana”.
El ‘Premio Carmen García Bloise’, instituido en memoria de la que fue su vicepresidenta, pretende honrar a quienes han mantenido una trayectoria en defensa de las libertades públicas y apoyo a los más débiles y, además, a quienes destacan o han destacado en las labores de ayuda o apoyo a refugiados o emigrados, ya sea por causa de guerras, condiciones económicas desfavorables u otras situaciones límite.