Rosario Álvarez considera que la aportación ayuda a “construir la memoria del país”

La familia del escritor y político exiliado Jesús Vázquez Gayoso cede su legado documental al Consello da Cultura

La familia de Jesús Vázquez Gayoso, escritor, abogado y político y una de las figuras más destacadas del exilio republicano en América, ha cedido su legado documental al Consello da Cultura Galega (CCG).

La familia del escritor y político exiliado Jesús Vázquez Gayoso cede su legado documental al Consello da Cultura
CCG-Legado de Jesús Vázquez Gayoso 4
Participantes en el acto de entrega del legado de Jesús Vázquez Gayoso al Consello da Cultura Galega.

Exiliado en México y vinculado a la defensa de la Segunda República, Vázquez Gayoso tuvo una intensa trayectoria política, académica y humanitaria, por lo que la cesión de los documentos fue recibida con “satisfacción y orgullo” por la presidenta del Consello, Rosario Álvarez, quien destacó su contribución a “construir la memoria del país”.

Al acto de entrega asistieron cuatro de los cinco hijos de Vázquez, además de familiares y amigos llegados desde diferentes países. Uno de sus vástagos, Juan Vázquez, y la presidenta del CCG fueron los encargados de estampar la firma del acuerdo durante un acto al que asistieron también los historiadores Emilio Grandío y Xurxo Martiz Crespo, quienes contextualizaron la figura del abogado y político y destacaron el valor de este fondo documental para el estudio del exilio republicano y de la memoria democrática gallega.

El material que la familia cede al Arquivo da Emigración Galega para su custodia y conservación incluye colecciones de artículos que Jesús Vázquez publicó en periódicos y revistas como ‘España Libre’, ‘Veritas’ o ‘Vieiros’. Entre la documentación destaca también una alocución del Gobierno republicano español dedicada por el propio Félix Gordón Ordás a Jesús Vázquez y a su mujer, Felisa Abad.

El fondo incorpora igualmente fotografías de actos oficiales y celebraciones de los círculos republicanos y culturales en los que participó, así como numerosos volúmenes que reflejan tanto su perfil político como su compromiso humanista.

En el acto se contextualizó la trayectoria vital de Vázquez Gayoso, que comenzó ejerciendo como abogado con una sólida carrera liberal. Su vida atravesó algunos de los grandes escenarios del exilio republicano, como los Pirineos, por donde salió a pie como muchos otros exiliados, para luego pasar por La Habana, Panamá, Caracas y, finalmente, México. En Venezuela llegó a ejercer como cónsul general de la República, facilitando documentación y apoyo a muchas personas que huían de la dictadura franquista.

Grandío destacó la relevancia histórica del período comprendido entre 1945 y 1948, marcado por la expectativa de que el contexto internacional favoreciese la caída del franquismo, algo que finalmente no sucedió. “Como historiadores, a veces presentamos esas décadas como un desierto, pero figuras como Vázquez Gayoso nos ayudan a comprender que existió una continuidad de lucha democrática”, indicó.

Para el investigador, Vázquez Gayoso forma parte de una “generación perdida”, junto a nombres como Salvador de Madariaga o María Casares, personas obligadas a desarrollar su vida lejos de Galicia y de España, y que al regresar encontraron un país completamente diferente. También se destacó que, sin la fuerza y la convicción de personas como él, que mantuvieron viva esa idea democrática durante décadas, “no se entendería el sistema democrático actual”.

Licenciado en Derecho, Jesús Vázquez Gayoso desarrolló una importante actividad intelectual y política durante los años de la República. Al inicio de la Guerra Civil se incorporó al bando republicano, donde ejerció como secretario técnico de Gobernación y llegó a ser comandante del Cuerpo de Carabineiros. Tras la derrota republicana, se vio obligado al exilio, iniciando un recorrido que lo llevó por Francia, Cuba, Panamá, Venezuela y, finalmente, México.

Militante inicialmente del Partido Radical Socialista, participó posteriormente en la fundación de Izquierda Republicana, el partido impulsado por Manuel Azaña, Santiago Casares Quiroga y Álvaro de Albornoz.

En el exilio destacó especialmente por su labor de apoyo a las personas refugiadas españolas. En Caracas ejerció como cónsul y encargado de Negocios de la República Española durante el período en el que el Gobierno venezolano de Rómulo Betancourt rompió relaciones con el franquismo. Desde ese puesto facilitó documentación, permisos y visados y cientos de exiliados que llegaban a América, convirtiéndose en una figura clave de las redes de solidaridad republicana.
Destacó también por su actividad humanitaria y por desarrollar una intensa labor cultural y académica. Fue profesor universitario en Cuba, Panamá y Venezuela y participó en la creación de la Escuela Libre de La Habana junto con otros intelectuales gallegos exiliados. Asimismo, impulsó publicaciones antifranquistas como la revista ‘Nuestra España’. También escribió artículos y ensayos bajo el pseudónimo de Antón D’Alence. Entre sus obras destacan ‘Visión de un mundo nuevo: Mensajes de España’ (1941) y ‘Luz en el alma’ (1969).