EL VOCAL DE LA FIEC ESPERA QUE LA JEC AMPLÍE EL PLAZO DE SOLICITUD AL 26 DE ENERO

Antoni Montserrat: “Si se mantiene el 14-F para las elecciones catalanas, es un desastre, porque más personas de lo habitual se van a quedar sin votar”

| 22 de enero de 2021, 10:01
Antoni Montserrat
Antoni Montserrat, vocal de Estudios y Análisis de la Federació Internacional d‘Entitats Catalanes (FIEC).

La resolución adoptada el pasado martes por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya de suspender cautelarmente la fecha del 30 de mayo fijada por el Govern para las elecciones catalanas ha dejado en el “limbo” a los residentes en el exterior con posibilidades de votar.

El colectivo está resultando el más afectado por este baile de fechas y de resoluciones políticas y judiciales adoptadas en apenas cuatro días, ya que, el mismo día en que el alto tribunal tomó la decisión, aunque provisional, de volver a restablecer el 14 de febrero para los comicios autonómicos finalizaba el plazo dado a los residentes en el exterior para solicitar el voto rogado, lo que obligó a muchos de los interesados a actuar “corriendo” para poder ejercer su derecho al voto, asegura el vocal de Estudios y Análisis de la Federació Internacional d‘Entitats Catalanes (FIEC), Antoni Montserrat Moliner, residente en Luxemburgo.

Aun así, en el supuesto de que las elecciones se mantengan para el día 14 va a ser “un desastre, porque muchas personas se van a quedar sin votar; más de lo habitual”, apostilla el vocal, en declaraciones a ‘Crónicas de la Emigración’.

Montserrat Moliner asegura que, si el plazo disponible para solicitar el voto “es ya un plazo corto”, si se pierden cuatro días por este toma y daca entre los políticos y los juristas, la participación se convierte en un “drama”.

El vocal de la FIEC reconoce que muchos de los votantes en el exterior pecaron de “exceso de confianza” cuando conocieron la decisión del Ejecutivo autonómico de aplazar los comicios, ya que se mostraron “convencidos” de que la nueva fecha elegida iba a ser la que por fin primara para convocar a los electores a las urnas, después de un tiempo de especulaciones sobre el cambio de cita electoral. Pero aun en el supuesto de que alguien, con intención de votar desde el exterior, hubiera imaginado lo que iba a ocurrir y pretendiera realizar la gestión requerida, “tampoco hubiera podido rogar el voto”, ya que, según recuerda, el mismo día que el Govern anunció el aplazamiento (el pasado día 15) el INE eliminó de su página el apartado referente a las elecciones en Cataluña en el que figura la dirección web a la que es preciso entrar para realizar la solicitud.

 

Participación del 12% en 2017

Cataluña es de las comunidades autónomas que registra una participación más alta del voto del CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes). En los anteriores comicios autonómicos (2017) fue del 12% (en Galicia, la participación en 2020 fue del 1,2%, la mitad que en 2016, debido a los efectos de la pandemia), mientras que en las celebradas al Congreso y Senado en 2019 alcanzó el 9,3%. Ello podría obedecer, según Montserrat, a “la polarización” ideológica que se da en la comunidad autónoma entre independentistas y centralistas, que influye de igual modo en los catalanes de fuera que en los de dentro.

En el exterior hay también “dos puntos de vista sobre el futuro de Cataluña”, asegura el integra ante de la FIEC, de ahí que haya “una motivación” añadida para la participación electoral, sostiene. Al respecto, alude a la alta participación en los comicios autonómicos de 2017 a nivel de territorio, que fue prácticamente del 80%, por lo que “era normal que en el caso del censo del exterior la participación fuera también muy alta, a pesar de las dificultades”, dice, en alusión a las trabas que supone rogar el voto.

 

Un conflicto “complicado “y “muy presente” entre la colectividad

El conflicto político en Cataluña “es complicado”. “Todos lo vivimos con mucha intensidad”, tanto los que están en el territorio como los del exterior, y “cuando se produjeron los hechos de 2017, con una preocupación enorme”, asegura. Pero, aunque es algo que está “muy presente” y hay catalanes que piensan distinto al respecto, “las entidades catalanas no tienen que dividirse por razones políticas”, sostiene. “Todos vivimos el conflicto con preocupación y cada uno desde su punto de vista se sentirá más preocupado por unas cosas u otras”, pero, “como Federación, nosotros nunca nos pronunciamos y nunca lo haremos, porque nuestra obligación es agrupar a todo el mundo”, apostilla.

Montserrat confirma que en América Latina “la mayoría de entidades son mucho más comprometidas por la opción independentista que en Europa”, lo que obedece a “razones históricas”. Tras la Guerra Civil, la emigración catalana hacia México, Argentina o Chile estaba integrada por los perdedores, que ganaron “mucha influencia cultural en la mayoría de los países” en los que se asentaron, así como ascendente político, como en el caso de Costa Rica o en Uruguay, donde Figueres y Batlle, ambos con orígenes catalanes, llegaron a la presidencia en sendos países.

Por eso, si se analizan los resultados del voto exterior desde la óptica ideológica, se observa que son muy “parecidos” a los que se obtienen en el territorio, si cabe con un poco más de respaldo hacia el independentismo en el caso del voto del CERA que suele alcanzar el 54 o 55%, frente al voto del interior, que se sitúa en el 47 o 48%, comenta el integrante de la Federación.

Antoni Montserrat confía en que, en el supuesto de que se mantenga la fecha del 14-F, la Junta Electoral Central (JEC) amplíe el plazo de solicitud de voto del CERA hasta el 26 de enero, ya que eso sería “lo único que podría salvar la participación”.

No obstante, y pese a reconocer que si se cambian los plazos no siempre es fácil difundir este tipo de informaciones –“la inmensa mayoría de los residentes en el exterior no siguen las elecciones por las redes sociales”–, desde la Federación se hará “todo lo posible” para que así sea.

 

Una Federación que agrupa a más de 70 entidades

La Federació Internacional d’Entitats Catalanes, constituida formalmente en noviembre de 1996, agrupa a un total de 72 entidades repartidas por todo el mundo. Su junta directiva, integrada por 20 miembros, está presidida por Màrius Vendrell, residente en São Paulo.

Desde su fundación, tiene como finalidad actuar como un laboratorio de ideas que contribuya al avance en el conocimiento de las necesidades de la Cataluña exterior.

Entre sus actividades destacan aquellas iniciativas de carácter cultural identificativas de la cultura catalana, algunas “potentes”, como las define Montserrat, como el certamen literario que celebran en Sant Jordi o el concierto de Habaneras, que este año fue seguido por casi 10.000 personas por las redes sociales.

Aunque repartidos por todo el mundo, es en Francia y Argentina donde la comunidad catalana tiene mayor presencia. En Europa, se dedican sobre todo a la investigación y a desempeñar su trabajo en organismos internacionales, y si se compara con los gallegos, no es el sector empresarial tan potente entre este colectivo como en el caso de los desplazados por la comunidad autónoma gallega. En Argentina, se ocupan en sectores diversos, y en Luxemburgo, por ejemplo, realizan un trabajo mucho más técnico en la parte financiera o la ingeniería.

También alude al caso de Suiza, donde la emigración catalana es “esencialmente clase obrera”.

Conocedor de la importancia del empresariado gallego en el exterior, reconoce que siempre le ha dado “mucha envidia la capacidad que tiene Galicia de saber utilizar, y utilizar bien, a sus emprendedores en el exterior”. “Eso en Cataluña no se da tanto”, lamenta.

 

 

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