La cita estuvo organizada por el Centro y la Federación de Sociedades Españolas de Cuba

El Centro Andaluz de La Habana acoge la Peña ‘Raíces Compartidas’, donde las sociedades españolas muestran sus danzas

El Salón García Lorca del Centro Andaluz de La Habana se vistió de gala, el sábado 14 de marzo, al dar inicio a la Peña ‘Raíces Compartidas’, un evento único donde las distintas sociedades españolas mostraron la riqueza y diversidad de sus danzas.
El Centro Andaluz de La Habana acoge la Peña ‘Raíces Compartidas’, donde las sociedades españolas muestran sus danzas
Raices compartidas 18
Un grupo de jóvenes muestran sus cualidades encima del escenario.

Las sociedades se alternarán cada segundo sábado de mes para que todas pasen y deleiten con sus bailes regionales, llenando de color, música y sentimiento cada rincón del tablao, demostrando una vez más que el folclore es un lenguaje universal que conecta generaciones.

La cita, organizada en conjunto por el Centro Andaluz y la Federación de Sociedades Españolas de Cuba, pretende ser un punto de encuentro intergeneracional y un homenaje a las tradiciones que nos unen.

En esta primera entrega participaron las compañías danzarias de la Sociedad Estudiantil Concepción Arenal, la Agrupación Artística Gallega y la Sociedad Emigrados de Riotorto, quienes al compás de las gaitas y panderetas que sonaron en vivo hicieron vibrar el escenario. Los gaiteros, integrantes del único grupo de gaitas con que hay en el país, dieron al espectáculo un toque de alegría y distinción.  

“Estamos muy felices de que ya no necesitamos esperar eventos como el Soto In Memoriam o La Huella de España para mostrar nuestro arte”, expresó Yahima Solís, la coordinadora de Cultura de la Federación de Sociedades Españolas de Cuba, al agradecer al presidente del Centro Andaluz de La Habana, Isidro Jiménez, y su colectivo de cultura del centro, la oportunidad de ofrecer un espacio para demostrar a todos el quehacer cultural de las sociedades españolas.

La peña cerró con la presentación de la Compañía Nirvana Flamenco, donde, al compás de las palmas, los más pequeños se unieron a la bailaora del grupo para disfrutar del flamenco como se debe: bailándolo. Sin duda, una tarde que reafirma que la cultura española sigue más viva que nunca y que, a través de la danza, España entera se encuentra y se abraza.