estupidez

La estupidez insiste siempre

Estoy caminando hacia Avenida de Mayo. Son esos paseos solitarios y profundos que suelo hacer. Cuando no voy a nadar camino por las calles de Buenos Aires. El circuito cambia, pero se repite. Puede ser Barracas, puede ser La Boca, puede ser Palermo. Lo cierto es que la zona, por lo general, ronda cerca de casa. Es un reconocimiento, un sentirse integrado, seguro. Me gusta la calle Alsina, cuando voy a la cancha, me gusta el viejo puente de Avellaneda en la madrugada, al regresar.

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