bombo

Sainete, bombo y corrupción

En una carta a Roland Barthes el célebre novelista Albert Camus le dice que “lejos de sentirme atado a un destino de soledad, tengo la sensación de vivir para y por una comunidad”. Y más adelante, refiriéndose a su obra La Peste, expresa de los amantes: “hay una virtud común entre ambos: la fraternidad activa, que a fin de cuentas ninguna historia puede olvidar”.

Degradación: patota y bombo

Es imposible abarcar todo, es imposible decirlo todo. Además, como sentenciaba mi madre, hay cosas que se maman. Nos metemos en el suburbio, recorremos monólogos, complicidades, mutaciones. La legión de excluidos con mutilaciones verificadas. Combatiendo al capital: fachada y gloria, desguace y ademanes. Por el otro lado pobres y ricos, torpezas de la oligarquía, besamanos. Lo grotesco, como en el teatro nacional. El sainete, lo mejor de nosotros.

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