Opinión

Descolgados de Europa

Xurxo Martiz | 02 de noviembre de 2020

Tal vez la definición más acertada de España sea la del comediante que la definió como un “barrio pijo (1) de Marruecos”. Atrás quedaban, hace unas décadas y gracias a los fondos europeos, el fantasma definitorio y excluyente que aseguraba que Europa terminaba en los Pirineos… De allí para abajo era otra cosa.

La pandemia colocó sin quererlo a España en su sitio a pesar de que aún no sabemos exactamente cuál es ese sitio. Después de años de recortes en el sistema sanitario peninsular, la Comunidad de Madrid presidida por el Partido Popular (PP), imploró en la voz de su presidenta, Isabel Natividad Díaz Ayuso, la llegada de médicos para unos hospitales que, efectivamente, estarían a la altura de un barrio pijo de Marruecos, pero no de la sanidad francesa, alemana o británica.

Pero no todo lo que quedó al descubierto tiene que ver con la precariedad económica de los recortes impuestos por Europa para salvar a los bancos. Hay mucho de españolada en los métodos y en la improvisación. Esta misma semana de octubre el exministro Miguel Sebastián Gascón, estadístico de la Universidad Complutense de Madrid, criticaba la no coincidencia de datos entre el Estado central y las comunidades autónomas y añadía sobre los futuros efectos en la vida de las personas de la pandemia que “siempre le hemos dicho a la gente que coja el transporte público y que reutilizar y reciclar bienes es bueno para el medio ambiente. En esta crisis, no se puede reutilizar nada ni usar el transporte público. Todos los valores se han dado la vuelta, aunque sea temporalmente. Y la gente está confundida. Habrá que hacer mucha pedagogía para recuperar esos valores”.

Esa misma pedagogía habrá que hacerla para explicarle a la gente porqué el índice de muertes español es superior al de resto de Europa (no vale explicarlo justificándolo por la efusividad y ‘sociabilidad’ española). También explicarle a la gente el porqué sí hubo dinero, sin devolución por parte de las entidades una vez saneadas, para los bancos y no para la Sanidad. Porqué continuamos encadenados a bares, camareros, restaurantes, fútbol, playas atestadas, turismo de aluvión y a una monarquía campechana.

(1) Sifrino, pituco, cheta, fresa.

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