Opinión

Bárcenas

Xurxo Martiz | 26 de enero de 2015

Los dirigentes del Partido Popular (PP), ante la liberación de su extodo, Luis Bárcenas Gutiérrez, han declarado que ese señor hizo mucho daño al PP. Es algo así como si, salvando las distancias, divorciásemos a Adolf Hitler del partido nazi, a Winston Churchill de la Gran Bretaña, a Barack Obama del Partido Demócrata, etcétera. Están ahí como están en el supermercado, pasaban y entraron, pero poco más.
Así, Luis Bárcenas es presentado como un traidor que hacía el bien con las manos (ante sus compañeros de partido) y el mal con los pies, pero la realidad es otra, porque Bárcenas Gutiérrez es él y su circunstancia, todos los que lo niegan, y él es así, un conseguidor, por esas circunstancias.
Lo más probable es que todo el mundo haya cobrado de este intermediario de oro. La corrupción de la Administración española, durante la colonia en América, fue una de las causas del inicio de las luchas de independencia. Se robaba y se sobornaba por todas partes, era la única forma de vida conocida. El Estado (la ‘Corona’) estaba ahí para eso, para ser utilizada e instrumentalizada en beneficio propio.
El rey Alfonso XIII se hizo rico vendiendo armas. Juan Carlos I de Borbón tiene una de las mayores fortunas del mundo, según la revista Forbes (y vive de un sueldo) y pese a lo que digan… Luis Bárcenas Gutiérrez no es ninguna excepción dentro de lo que es lo normal dentro del PP. Así que, bienvenido otra vez a casa… Don Luis.

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